{"id":476,"date":"2024-06-02T10:30:29","date_gmt":"2024-06-02T07:30:29","guid":{"rendered":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/?p=476"},"modified":"2025-11-20T20:28:52","modified_gmt":"2025-11-20T17:28:52","slug":"el-universo-en-un-atomo-ciencia-y-espiritualidad-al-servicio-del-mundo-6-el-problema-del-surgimiento-de-la-conciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/02\/el-universo-en-un-atomo-ciencia-y-espiritualidad-al-servicio-del-mundo-6-el-problema-del-surgimiento-de-la-conciencia\/","title":{"rendered":"El universo en un \u00e1tomo: ciencia y espiritualidad al servicio del mundo. 6. El problema del surgimiento de la conciencia"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><span>La alegr\u00eda del encuentro, la tristeza de la separaci\u00f3n, la riqueza de los sue\u00f1os v\u00edvidos, la serena calma de un paseo primaveral, la inmersi\u00f3n total en un estado de profunda meditaci\u00f3n: todos estos y estados similares forman la esfera de nuestra experiencia consciente. Independientemente de su contenido, nadie en su sano juicio dudar\u00eda de la realidad de estas experiencias. Todos ellos, desde los m\u00e1s comunes hasta los m\u00e1s sublimes, tienen cierto orden y al mismo tiempo son muy personales, por lo que su existencia s\u00f3lo puede discutirse desde un determinado punto de vista. La experiencia de los sentimientos internos es completamente subjetiva. La paradoja, sin embargo, es que, a pesar de la indudable realidad de nuestro mundo subjetivo y los mil a\u00f1os de historia de su investigaci\u00f3n filos\u00f3fica, a\u00fan no se ha logrado un acuerdo completo en la comprensi\u00f3n de qu\u00e9 es la conciencia. La ciencia, con su principio b\u00e1sico de la primac\u00eda de las observaciones objetivas externas, hasta ahora ha avanzado muy poco hacia la respuesta a esta pregunta.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><!--more--><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>El estudio de la conciencia se est\u00e1 convirtiendo en una de las \u00e1reas m\u00e1s apasionantes de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Al mismo tiempo, para muchos resulta obvio que la ciencia moderna a\u00fan no tiene una metodolog\u00eda suficientemente desarrollada para estudiar el fen\u00f3meno de la conciencia. Esto no significa que no existan teor\u00edas filos\u00f3ficas en este campo o que no se haya hecho alg\u00fan esfuerzo para explicar la conciencia dentro de un paradigma materialista. Uno de los enfoques extremos aqu\u00ed est\u00e1 representado por el punto de vista del conductismo, una direcci\u00f3n que intenta definir la conciencia en t\u00e9rminos que describen el comportamiento externo y reducen los fen\u00f3menos mentales a un conjunto de reacciones del habla y del comportamiento. El otro extremo est\u00e1 representado por el dualismo cartesiano con su idea de que el mundo consta de dos entidades independientes y sustancialmente reales: la materia, caracterizada por cualidades como la extensi\u00f3n, y la mente, descrita en t\u00e9rminos de una sustancia inmaterial, una especie de esp\u00edritu. Entre estos dos extremos se encuentra una amplia variedad de teor\u00edas, desde el funcionalismo (que intenta definir la conciencia describiendo sus funciones) hasta la neurofenomenolog\u00eda (que define la conciencia por sus correlatos neuronales). La mayor\u00eda de estas teor\u00edas intentan conceptualizar la conciencia como alg\u00fan aspecto del mundo material.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Pero \u00bfqu\u00e9 pasa con la observaci\u00f3n directa de la conciencia misma? \u00bfCu\u00e1les son sus caracter\u00edsticas y c\u00f3mo funciona? \u00bfTodas las formas de vida (incluidas las plantas y los animales) son conscientes? \u00bfNuestra vida consciente contin\u00faa solo cuando somos conscientes de la presencia de la conciencia y durante per\u00edodos, por ejemplo, durante el sue\u00f1o sin sue\u00f1os, la conciencia permanece completamente inactiva o incluso desaparece por completo? \u00bfLa conciencia consiste en una serie de momentos discretos de movimiento mental, o es continua pero en constante cambio? \u00bfExisten niveles de conciencia? \u00bfEs la presencia de un objeto una condici\u00f3n indispensable para la existencia de la conciencia, es decir, debe ser necesariamente conciencia\u00a0<\/span><em><span>de algo<\/span><\/em><span>\u00a0? \u00bfCu\u00e1l es la relaci\u00f3n de la conciencia con el inconsciente, no s\u00f3lo con las reacciones electroqu\u00edmicas que ocurren en la materia cerebral y que pueden correlacionarse con los procesos mentales, sino tambi\u00e9n con los fen\u00f3menos m\u00e1s complejos y quiz\u00e1s problem\u00e1ticos del subconsciente: los deseos, las intenciones y la memoria? Y en general, a la luz de la extrema subjetividad de la naturaleza de nuestra conciencia, \u00bfpuede ser objeto de consideraci\u00f3n cient\u00edfica objetiva?<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>El problema de la conciencia ha atra\u00eddo enorme atenci\u00f3n del pensamiento filos\u00f3fico budista a lo largo de su desarrollo. Para el budismo, con su inter\u00e9s principal en cuestiones de moralidad, espiritualidad y alivio del sufrimiento, comprender la naturaleza de la conciencia, la principal caracter\u00edstica definitoria de los seres vivos, parece ser la cuesti\u00f3n m\u00e1s importante. Seg\u00fan los escritos del budismo temprano, el propio Buda cre\u00eda que la conciencia juega un papel importante a la hora de determinar la direcci\u00f3n del movimiento de una persona hacia la felicidad o el sufrimiento. Por ejemplo, el famoso ciclo de discursos de Buda, llamado\u00a0<\/span><em><span>Dhammapada,<\/span><\/em><span>\u00a0comienza con las palabras de que la mente es primaria e impregna todas las cosas.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Antes de continuar, me gustar\u00eda recordar los problemas puramente ling\u00fc\u00edsticos que plantea la descripci\u00f3n de la experiencia subjetiva. A pesar de la universalidad de la experiencia de la conciencia, el lenguaje en el que expresamos la experiencia individual y subjetiva tiene sus propias caracter\u00edsticas \u00fanicas, arraigadas en fundamentos culturales, hist\u00f3ricos y ling\u00fc\u00edsticos. Estas diferencias ling\u00fc\u00edsticas crean para el portador de una determinada cultura un campo espec\u00edfico de percepci\u00f3n conceptual, formado por un conjunto de ideas, base hist\u00f3rica y ling\u00fc\u00edstica, etc. Por ejemplo, en los idiomas de Europa occidental existen palabras para \u201cconciencia\u201d, \u201cmente\u201d, \u201cmanifestaciones intelectuales\u201d y \u201cconciencia\u201d. Y en el contexto de la filosof\u00eda budista de la conciencia, usaremos t\u00e9rminos como kaklo (tib.\u00a0<\/span><em><span>Yo,<\/span><\/em><span>\u00a0sct.\u00a0<\/span><em><span>Buddhi), shepa<\/span><\/em><span>\u00a0(tib.\u00a0<\/span><em><span>shespa,<\/span><\/em><span>\u00a0sct.\u00a0<\/span><em><span>Jnana<\/span><\/em><span>\u00a0) y\u00a0<\/span><em><span>rigpa<\/span><\/em><span>\u00a0(tib.\u00a0<\/span><em><span>Rigpa,<\/span><\/em><span>\u00a0sct.\u00a0<\/span><em><span>Vidya),<\/span><\/em><span>\u00a0cada uno de ellos .\u00a0de lo cual se puede traducir aproximadamente a los idiomas europeos como \u00abconciencia\u00bb o \u00abinteligencia\u00bb en el sentido m\u00e1s amplio de la palabra. De\u00a0<\/span><em><span>esto<\/span><\/em><span>\u00a0tambi\u00e9n habla la filosof\u00eda budista\u00a0(Tib.\u00a0<\/span><em><span>sems,<\/span><\/em><span>\u00a0s\u00e1nscrito\u00a0<\/span><em><span>citta),<\/span><\/em><span>\u00a0que en las lenguas europeas corresponde al concepto de \u201cmente\u201d,\u00a0<\/span><em><span>namshe<\/span><\/em><span>\u00a0(Tib.\u00a0<\/span><em><span>rnam shes,<\/span><\/em><span>\u00a0s\u00e1nscrito\u00a0<\/span><em><span>vijnana<\/span><\/em><span>\u00a0), \u201cconciencia\u201d, y yid (Tib.\u00a0<\/span><em><span>id,<\/span><\/em><span>\u00a0sct.\u00a0<\/span><em><span>manas),<\/span><\/em><span>\u00a0\u201cmentalidad\u201d o \u201cestados de \u00e1nimo\u201d.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>La palabra tibetana\u00a0<\/span><em><span>namshe,<\/span><\/em><span>\u00a0o su equivalente s\u00e1nscrito\u00a0<\/span><em><span>vijnana,<\/span><\/em><span>\u00a0que a menudo se traduce como \u00abconciencia\u00bb, tiene un alcance mucho m\u00e1s amplio que el t\u00e9rmino occidental correspondiente, ya que se refiere no s\u00f3lo a todo el espacio de la experiencia consciente, sino tambi\u00e9n a aquellas manifestaciones que La psicolog\u00eda occidental moderna se refiere al \u00e1rea del llamado subconsciente. Adem\u00e1s, el t\u00e9rmino tibetano\u00a0<\/span><em><span>sem<\/span><\/em><span>\u00a0(s\u00e1nscrito\u00a0<\/span><em><span>citta),<\/span><\/em><span>\u00a0que suele traducirse como \u201cmente\u201d, se refiere no s\u00f3lo al \u00e1mbito de los pensamientos sino tambi\u00e9n al de las emociones. Sin duda, cuando hablamos de conciencia debemos esforzarnos por lograr un entendimiento mutuo lo m\u00e1s completo posible, pero siempre debemos tener en cuenta las limitaciones que imponen las peculiaridades de la terminolog\u00eda utilizada.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>El problema de describir la experiencia subjetiva es, por supuesto, muy dif\u00edcil, ya que aqu\u00ed estamos tratando de objetivar lo que es de naturaleza puramente subjetiva, eliminando al observador interno. Pero no podemos sustraernos por completo de esa consideraci\u00f3n. Ninguna descripci\u00f3n cient\u00edfica del mecanismo neuronal de la percepci\u00f3n del color transmite la sensaci\u00f3n que experimentamos, por ejemplo, cuando percibimos el color rojo. Por lo tanto, estamos ante un campo de estudio completamente \u00fanico: el objeto que se estudia, el instrumento de estudio y quien comprende el resultado de la investigaci\u00f3n son todos una y la misma mente nuestra. En este sentido, surge la pregunta: \u00bfno es completamente insoluble el problema de un estudio cient\u00edfico objetivo de la conciencia? \u00bfNo deber\u00edamos dudar de la legitimidad misma de tal estudio?<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Tendemos a tratar el mundo de la conciencia como algo completamente homog\u00e9neo, consider\u00e1ndolo como una especie de entidad monol\u00edtica, la llamada mente. Pero cuando miramos m\u00e1s profundamente, encontramos que este enfoque es extremadamente simplista. La conciencia que experimentamos es una colecci\u00f3n de muchos estados mentales diferentes. Por un lado, estos estados pueden ser claramente cognitivos, como la fe, la memoria, la percepci\u00f3n y la atenci\u00f3n, o tambi\u00e9n pueden ser predominantemente afectivos, como las emociones. Adem\u00e1s, se puede discernir una regi\u00f3n de manifestaciones mentales cuya funci\u00f3n es principalmente servir como factores causales que nos motivan a la acci\u00f3n. Estos incluyen la intenci\u00f3n, la voluntad, el deseo, el miedo y la ira. Pero incluso entre los estados cognitivos podemos distinguir entre percepciones sensoriales como la visi\u00f3n, que est\u00e1n directamente relacionadas con los objetos percibidos, y el pensamiento conceptual, con su imaginaci\u00f3n inherente y su recuerdo voluntario del objeto seleccionado. Estos dos \u00faltimos procesos no requieren necesariamente la presencia inmediata de algo percibido y no dependen de la actividad actual de los sentidos.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>En la filosof\u00eda budista de la mente se pueden encontrar discusiones sobre las formas de clasificar los fen\u00f3menos mentales, as\u00ed como sus diversas caracter\u00edsticas. En primer lugar hay una clasificaci\u00f3n en seis partes: vista, o\u00eddo, olfato, gusto, tacto y los objetos de la mente misma. Los primeros cinco se relacionan con el \u00e1mbito de la percepci\u00f3n sensorial, mientras que el \u00faltimo punto incluye una amplia gama de estados mentales, que van desde la memoria y la voluntad hasta la imaginaci\u00f3n. Los estados mentales pertenecientes al campo de la percepci\u00f3n sensorial se derivan de las actividades de los cinco sentidos, considerados materiales, mientras que la experiencia puramente mental es en gran medida independiente de la base f\u00edsica.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>La escuela\u00a0<\/span><em><span>Yogacara<\/span><\/em><span>\u00a0a\u00f1ade dos puntos m\u00e1s a esta clasificaci\u00f3n, multiplic\u00e1ndola por ocho. Los defensores de este enfoque creen que la percepci\u00f3n mental en s\u00ed misma es demasiado fugaz y condicionada para servir como base de la unidad que encontramos en nuestras experiencias subjetivas y en nuestro sentido de identidad propia. Sostienen que detr\u00e1s de todos estos estados mentales cambiantes y circunstanciales debe haber una cierta mente b\u00e1sica (en s\u00e1nscrito\u00a0<\/span><em><span>manas),<\/span><\/em><span>\u00a0que mantiene la unidad y la continuidad a lo largo de la vida del individuo. En su opini\u00f3n, debe entenderse como la conciencia fundamental, la base de todos los fen\u00f3menos mentales. Inseparable de esta conciencia fundamental es la experiencia intuitiva del \u201cYo soy\u201d, que la escuela Yogacara considera una caracter\u00edstica esencial de la corriente individual de conciencia.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>La escuela del Camino Medio (\u00a0<\/span><em><span>Madhyamaka<\/span><\/em><span>\u00a0), que fue seguida generalmente por la mayor\u00eda de los pensadores tibetanos y que yo tambi\u00e9n comparto, rechaza esta tipolog\u00eda y sostiene que todo el espectro de la conciencia se describe de manera bastante adecuada mediante la clasificaci\u00f3n s\u00e9xtuple. La mayor objeci\u00f3n entre los partidarios de la escuela del Camino Medio es la posible comprensi\u00f3n de la conciencia fundamental postulada en la clasificaci\u00f3n \u00f3ctuple como algo autoexistente en la naturaleza.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Surge la pregunta: \u00bfqu\u00e9 une a toda esta multitud de fen\u00f3menos como pertenecientes al mismo grupo de experiencia interna, al que llamamos \u201cmente\u201d? Recuerdo claramente desde peque\u00f1o mi primera lecci\u00f3n de epistemolog\u00eda, cuando tuve que memorizar el dicho \u201cLas caracter\u00edsticas de la mente son la claridad y el conocimiento\u201d. Esta definici\u00f3n de conciencia fue dada por pensadores tibetanos bas\u00e1ndose en antiguas escrituras indias. S\u00f3lo muchos a\u00f1os despu\u00e9s comprend\u00ed el profundo problema filos\u00f3fico que se esconde detr\u00e1s de esta formulaci\u00f3n aparentemente simple. Y ahora a menudo no puedo evitar sonre\u00edr cuando veo a monjes de nueve a\u00f1os pronunciar esta frase con confianza en la sala de debates que constituye la base del proceso educativo en las escuelas mon\u00e1sticas tibetanas.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Entonces, el pensamiento budista indo-tibetano lleg\u00f3 a definir la mente como aquella que tiene las cualidades de resplandor o claridad y conocimiento o conciencia. Aqu\u00ed\u00a0<\/span><em><span>la claridad<\/span><\/em><span>\u00a0se refiere a la capacidad de la mente para detectar o mostrar sus objetos. La conciencia es su capacidad de percibir o comprender lo que cae dentro del alcance de esta exhibici\u00f3n. Se considera que todos los fen\u00f3menos que tienen estas dos cualidades pertenecen a la mente. Tales cosas son muy dif\u00edciles de describir en conceptos, porque aqu\u00ed estamos tratando con fen\u00f3menos completamente subjetivos e internos, y no con objetos materiales que puedan medirse y describirse completamente en categor\u00edas espacio-temporales. Quiz\u00e1s sea debido a estas complejidades (las limitaciones del lenguaje y la subjetividad del tema mismo) que los primeros textos budistas hablan de la naturaleza de la mente principalmente de manera metaf\u00f3rica, utilizando im\u00e1genes como la luz o un r\u00edo que fluye. As\u00ed como en el caso de la luz no existe una distinci\u00f3n categ\u00f3rica entre iluminaci\u00f3n y lo iluminado, as\u00ed en el caso de la conciencia es imposible separar el proceso de cognici\u00f3n o percepci\u00f3n de lo conocido o percibido. La conciencia, como la luz, tiene como cualidad la capacidad de iluminar.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Hablando de que los fen\u00f3menos mentales tienen, seg\u00fan la comprensi\u00f3n budista, dos caracter\u00edsticas definitorias: claridad y conocimiento, uno podr\u00eda pensar que el budismo predica algo similar al dualismo cartesiano, es decir, que estamos hablando de dos sustancias independientes, una de las cuales se llama \u00abmateria\u00bb. \u00ab. \u00ab, y el otro &#8211; \u00abmente\u00bb. Para eliminar posibles malentendidos, me ver\u00e9 obligado a hacer una peque\u00f1a digresi\u00f3n y esbozar brevemente la clasificaci\u00f3n b\u00e1sica de la realidad seg\u00fan la filosof\u00eda del budismo. En nuestro mundo de fen\u00f3menos condicionados hay tres aspectos fundamentales, o tres clases de objetos:<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>1. Materia: objetos f\u00edsicos.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>2. Mente: experiencias subjetivas.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>3. Los conceptos compuestos abstractos son creaciones de la mente.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>En lo que respecta al mundo de la materia, no existen diferencias significativas entre los enfoques del budismo y la ciencia moderna. Entre estas dos tradiciones se puede llegar a un acuerdo general a la hora de definir las principales caracter\u00edsticas de los fen\u00f3menos materiales. El budismo, como la ciencia, considera propiedades de la materia como la extensi\u00f3n, la localizaci\u00f3n espacio-temporal, etc., como rasgos caracter\u00edsticos del mundo material. Adem\u00e1s de estos objetos materiales visibles, desde el punto de vista budista, en la primera categor\u00eda tambi\u00e9n se pueden incluir fen\u00f3menos como las micropart\u00edculas, diversos campos (por ejemplo, electromagn\u00e9ticos) y fuerzas naturales (por ejemplo, la gravedad). Sin embargo, en la comprensi\u00f3n de la filosof\u00eda budista, la realidad no se agota en los contenidos de esta primera \u00e1rea.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Adem\u00e1s de esto, tambi\u00e9n existe la esfera de la experiencia subjetiva, que incluye nuestro proceso de pensamiento, la percepci\u00f3n sensorial y el rico mundo de la vida emocional. Desde el punto de vista budista, la mayor\u00eda de los elementos de esta segunda regi\u00f3n tambi\u00e9n se pueden encontrar en otros seres vivos. Estas manifestaciones dependen en gran medida de su base f\u00edsica, incluidas las redes neuronales, las c\u00e9lulas cerebrales y los \u00f3rganos sensoriales, pero, sin embargo, la esfera mental es en gran medida independiente del mundo material. Seg\u00fan el budismo, no puede reducirse completamente al mundo de la materia, aunque depende de \u00e9l en sus manifestaciones. Con la excepci\u00f3n de una escuela materialista de la antigua India, la mayor\u00eda de las escuelas de pensamiento indias y tibetanas est\u00e1n de acuerdo con la idea de que es imposible reducir por completo todas las manifestaciones de la mente a un conjunto de procesos f\u00edsicos.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Pero, adem\u00e1s, hay otra esfera de la realidad: los conceptos compuestos abstractos que no pueden caracterizarse ni como objetos f\u00edsicos, ya que no tienen componentes materiales, ni como objetos de experiencia subjetiva exclusivamente interna. Me refiero a esos numerosos signos de la realidad que se incluyen en nuestra comprensi\u00f3n del mundo. Fen\u00f3menos como el tiempo, los conceptos y las leyes de la l\u00f3gica, si bien son esencialmente construcciones de la mente, difieren de las dos primeras esferas de la realidad. Y aunque todos los fen\u00f3menos pertenecientes a esta tercera \u00e1rea son causados \u200b\u200bpor la esfera f\u00edsica o mental, tienen caracter\u00edsticas que los distinguen de los objetos de ambas \u00e1reas.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>He llegado a la conclusi\u00f3n de que esta taxonom\u00eda de los objetos de la realidad, que se remonta a las primeras etapas del desarrollo del pensamiento filos\u00f3fico budista, es casi id\u00e9ntica a la desarrollada por Karl Popper. Popper llam\u00f3 a estas \u00e1reas el \u201cPrimer Mundo\u201d, el \u201cSegundo Mundo\u201d y el \u201cTercer Mundo\u201d. Con esto se refer\u00eda a (1) el mundo de las cosas y los objetos f\u00edsicos; (2) el mundo de la experiencia subjetiva, incluidos los procesos de pensamiento; y (3) el mundo de las declaraciones mismas, en oposici\u00f3n al mundo de los procesos mentales. Es sorprendente que Karl Popper, que, hasta donde yo s\u00e9, no ten\u00eda experiencia en filosof\u00eda budista, llegara a casi la misma clasificaci\u00f3n de categor\u00edas de la realidad. Si en el momento en que tuvimos la oportunidad de comunicarnos, hubiera conocido este asombroso parentesco entre su forma de pensar y la filosof\u00eda del budismo, ciertamente habr\u00eda discutido este punto con \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>La filosof\u00eda y la ciencia occidentales en general tienden a explicar la conciencia exclusivamente en t\u00e9rminos de procesos cerebrales. Este enfoque reduccionista de las cuestiones ontol\u00f3gicas reduce la naturaleza y la existencia misma de la mente a materia. Algunos cient\u00edficos ven la mente en t\u00e9rminos de un modelo inform\u00e1tico, algo similar a la inteligencia artificial; otros intentan aplicar un modelo evolutivo para explicar el surgimiento de diversos aspectos de la conciencia. En la neurofisiolog\u00eda moderna se debate la pregunta: \u00bfson la mente y la conciencia algo m\u00e1s que un simple resultado de la actividad cerebral, y la percepci\u00f3n y las emociones van m\u00e1s all\u00e1 de las reacciones qu\u00edmicas? \u00bfEn qu\u00e9 medida depende el mundo de la experiencia subjetiva de la sustancia del cerebro y de su funcionamiento? Esta dependencia debe existir hasta cierto punto, pero \u00bfes absoluta? \u00bfCu\u00e1les son las razones necesarias y suficientes para el surgimiento de fen\u00f3menos subjetivos de conciencia? Muchos cient\u00edficos, especialmente aquellos que trabajan en el campo de la neurobiolog\u00eda, creen que la conciencia es un tipo especial de proceso f\u00edsico que se desarrolla sobre la base de la estructura y din\u00e1mica espec\u00edficas de las c\u00e9lulas cerebrales. Recuerdo una conversaci\u00f3n con algunos neurocient\u00edficos famosos de la Facultad de Medicina de Estados Unidos. Me mostraron amablemente los \u00faltimos m\u00e9todos cient\u00edficos para profundizar en los procesos del cerebro humano, como la resonancia magn\u00e9tica (MRI) y el EEG (electroencefalograf\u00eda), y tambi\u00e9n me mostraron c\u00f3mo funciona el cerebro en su din\u00e1mica. Luego charlamos sobre la comprensi\u00f3n cient\u00edfica actual de la conciencia. Entonces le dije a uno de los investigadores: \u201cParece bastante claro que como resultado de cambios en los procesos qu\u00edmicos que ocurren en el cerebro, pueden surgir una variedad de experiencias subjetivas, como sensaciones sensoriales o emociones. \u00bfExiste un efecto inverso? \u00bfEs posible influir mediante el pensamiento en los procesos que ocurren en la materia cerebral? La pregunta, de hecho, se reduce a si podemos, al menos te\u00f3ricamente, admitir la posibilidad no s\u00f3lo de una causalidad directa, sino tambi\u00e9n inversa.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>La respuesta del cient\u00edfico me sorprendi\u00f3. Dijo que dado que todos los estados mentales surgen como resultado de procesos f\u00edsicos, no es posible otra causa. En ese momento, por cortes\u00eda, tuve que guardar silencio, pero a\u00fan as\u00ed sigo creyendo que una afirmaci\u00f3n tan categ\u00f3rica no tiene base cient\u00edfica. La opini\u00f3n de que todos los fen\u00f3menos mentales tienen causas exclusivamente f\u00edsicas es, de hecho, una suposici\u00f3n metaf\u00edsica y no un hecho cient\u00edfico. Creo que, en el esp\u00edritu de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, es absolutamente necesario dejar abierta esta cuesti\u00f3n y no confundir nuestras suposiciones con hechos cient\u00edficos.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Tambi\u00e9n hay una serie de cient\u00edficos y fil\u00f3sofos que creen que se puede obtener una explicaci\u00f3n del fen\u00f3meno de la conciencia mediante el desarrollo de investigaciones en el campo de la f\u00edsica cu\u00e1ntica. Una vez hablamos con David Bohm sobre la idea del orden implicado de la realidad, seg\u00fan el cual tanto la materia como la conciencia se manifiestan sobre la base de principios comunes. Debido a su naturaleza com\u00fan, afirm\u00f3 Bohm, no es sorprendente que encontremos una gran similitud en el orden entre el pensamiento y la materia. Aunque nunca entend\u00ed completamente la teor\u00eda de la conciencia de Bohm, su enfoque, basado en una comprensi\u00f3n hol\u00edstica de la realidad que incluye tanto la mente como la materia, abre el camino para un enfoque m\u00e1s integral para comprender el mundo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>En 2002, me reun\u00ed con un grupo de cient\u00edficos de la Universidad de Canberra, Australia, sobre el tema de los estados mentales subconscientes. Durante esa reuni\u00f3n, el astrof\u00edsico Paul Davis dijo que ten\u00eda una buena idea de c\u00f3mo podr\u00eda formularse una teor\u00eda cu\u00e1ntica de la conciencia. Debo admitir que las explicaciones de la naturaleza de la conciencia basadas en el modelo cu\u00e1ntico de la materia siempre me dejan confuso. Por supuesto, no sorprende que sea la f\u00edsica cu\u00e1ntica, con sus nociones m\u00e1s all\u00e1 de lo convencional de no localidad, superposici\u00f3n de ondas cu\u00e1nticas y el principio de incertidumbre de Heisenberg, la que pueda conducir a la comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda de la actividad espec\u00edficamente cognitiva. Sin embargo, no puedo entender por qu\u00e9 la teor\u00eda cu\u00e1ntica de la conciencia es mejor que la explicaci\u00f3n neurobiol\u00f3gica basada en la comprensi\u00f3n cl\u00e1sica de la naturaleza f\u00edsica de los procesos cognitivos. En mi opini\u00f3n, hasta que se tenga plenamente en cuenta la subjetividad del fen\u00f3meno de la conciencia misma, permanecer\u00e1 la brecha entre la comprensi\u00f3n de los procesos f\u00edsicos del cerebro, por un lado, y la observaci\u00f3n de los factores de la mente misma, por el otro. vac\u00edo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>La neurociencia ha logrado avances notables en el mapeo del cerebro y la comprensi\u00f3n de las funciones de sus diferentes partes. Estos estudios son un proceso sorprendente con resultados muy interesantes. Y, sin embargo, existen las opiniones m\u00e1s contradictorias sobre d\u00f3nde se localiza exactamente la conciencia y si existe o no un \u00e1rea espec\u00edfica de su localizaci\u00f3n. Algunos investigadores creen que ese lugar es el cerebelo, otros lo atribuyen a la formaci\u00f3n reticular y algunos al hipocampo. Pero, a pesar de esta falta de certeza sobre este tema, la mayor\u00eda de los cient\u00edficos que trabajan en este campo todav\u00eda coinciden en que el fen\u00f3meno de la conciencia puede explicarse completamente en el marco de la neurofisiolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Detr\u00e1s de todo esto est\u00e1 la profunda convicci\u00f3n de que tanto los estados mentales cognitivos como los experienciales pueden correlacionarse inequ\u00edvocamente con los procesos f\u00edsicos que ocurren en la materia cerebral. Con la invenci\u00f3n de nuevas y poderosas herramientas de investigaci\u00f3n, el conocimiento sobre las relaciones entre la actividad cognitiva y la actividad cerebral ha aumentado exponencialmente. Por ejemplo, en una de las conferencias Vida y Mente, el psic\u00f3logo Richard Davidson present\u00f3 una descripci\u00f3n detallada de c\u00f3mo exactamente las emociones negativas, como el miedo y el odio, est\u00e1n conectadas con una parte espec\u00edfica del cerebro llamada am\u00edgdala. Esta conexi\u00f3n entre los estados emocionales y la estructura del cerebro es tan espec\u00edfica que los pacientes en los que esta \u00e1rea est\u00e1 da\u00f1ada son completamente incapaces de sentir miedo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Luego hice la observaci\u00f3n de que si se demuestra experimentalmente la total seguridad de neutralizar esta parte del cerebro para todo el organismo, entonces la escisi\u00f3n de la am\u00edgdala puede resultar el m\u00e9todo m\u00e1s eficaz de progreso espiritual. Pero, por supuesto, no todo es tan sencillo. Resulta que, adem\u00e1s de su papel como base de las emociones negativas, esta parte del cerebro tambi\u00e9n realiza otras tareas, por ejemplo, es la base para reconocer el peligro, y en su ausencia en muchas situaciones nos encontraremos completamente indefenso.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>A pesar de los enormes avances en la observaci\u00f3n de las conexiones \u00edntimas entre las distintas estructuras cerebrales y los estados de conciencia, no creo que la neurofisiolog\u00eda tenga actualmente ninguna explicaci\u00f3n real para el fen\u00f3meno de la conciencia misma. Quiz\u00e1s esta ciencia pueda demostrar que la actividad observada en determinadas partes del cerebro de un individuo corresponde a la experiencia de determinados estados cognitivos, pero la cuesti\u00f3n de las razones de tal correlaci\u00f3n sigue abierta. Ninguna explicaci\u00f3n neurobiol\u00f3gica puede proporcionar el concepto de la misma experiencia subjetiva de, por ejemplo, el color azul. C\u00f3mo es tal o cual experiencia s\u00f3lo lo sabe quien la experimenta. De la misma manera, los neurocient\u00edficos pueden determinar el momento en que una persona sue\u00f1a, pero \u00bfpueden decir algo sobre el contenido del sue\u00f1o?<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>La afirmaci\u00f3n de que la mente es simplemente una funci\u00f3n o manifestaci\u00f3n de las propiedades de la materia puede tomarse como un enfoque metodol\u00f3gico para la consideraci\u00f3n de los fen\u00f3menos o como una suposici\u00f3n metaf\u00edsica. Pero tal suposici\u00f3n hace que muchos fen\u00f3menos sean inexplicables. \u00bfC\u00f3mo, por ejemplo, podemos explicar el origen mismo de la conciencia? \u00bfQu\u00e9 determina la transici\u00f3n de seres insensibles a seres sintientes? Un modelo de desarrollo que se reduce completamente a la idea de evoluci\u00f3n a trav\u00e9s de la selecci\u00f3n natural es s\u00f3lo una hip\u00f3tesis descriptiva, una especie de reemplazo del concepto de \u00abmilagro\u00bb, y no una explicaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>La idea clave para comprender el concepto budista de conciencia y las razones por las que esta ense\u00f1anza niega la posibilidad de reducir la mente a manifestaciones de la materia es la teor\u00eda de la causalidad. La cuesti\u00f3n de la causalidad ha seguido siendo durante mucho tiempo el centro de la consideraci\u00f3n filos\u00f3fica y meditativa de los pensadores budistas. El budismo habla de dos categor\u00edas de causas fundamentalmente diferentes: causas sustanciales y secundarias o adicionales. Tomemos como ejemplo una vasija de barro. La causa sustancial se refiere aqu\u00ed al material, es decir, a la arcilla, que ha tomado la forma de la vasija. Todos los dem\u00e1s factores directamente relacionados con el surgimiento de la vasija, como la habilidad del alfarero, \u00e9l mismo, el horno y otros, son adicionales en el proceso de transformaci\u00f3n del barro en vasija. Esta distinci\u00f3n entre causas sustanciales y secundarias de un objeto o evento es muy importante para comprender la teor\u00eda budista de la conciencia. Seg\u00fan el budismo, dado que la conciencia y la materia contribuyen igualmente a la creaci\u00f3n de la otra, ninguna puede causar la otra.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>De hecho, este razonamiento es precisamente la premisa sobre la cual pensadores budistas como Dharmakirti racionalizan la validez de la teor\u00eda de la reencarnaci\u00f3n. El argumento de Dharmakirti se puede formular de la siguiente manera: la conciencia de un reci\u00e9n nacido surge sobre la base de un momento previo de su actividad cognitiva, que es un momento de conciencia anterior al momento presente.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Todo el problema gira en torno al argumento de que los diversos momentos de conciencia que experimentamos surgen de momentos anteriores, y dado que la naturaleza de la conciencia y la materia son completamente diferentes, el primer momento de conciencia de un ser reci\u00e9n nacido debe estar precedido por su propia causa sustancial, que s\u00f3lo puede ser el mismo momento de conciencia. As\u00ed, en el budismo se justifica la existencia de vidas anteriores.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Otros fil\u00f3sofos budistas, como Bhavaviveka (siglo VI d.C.), justificaron la existencia antecedente se\u00f1alando la presencia de instintos innatos en los seres vivos, como el instinto del reci\u00e9n nacido de buscar el pecho de su madre y succionar leche.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Estos pensadores sosten\u00edan que era imposible explicar de forma inteligible el fen\u00f3meno de tal conocimiento innato sin asumir alguna forma de preexistencia de la mente.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Independientemente de lo convincentes que sean estos argumentos, hay muchos ejemplos de ni\u00f1os que recuerdan claramente sus vidas anteriores, sin mencionar los relatos del propio Buda sobre sus propios nacimientos anteriores contenidos en varias escrituras budistas. Conozco un caso notable que ocurri\u00f3 a principios de los a\u00f1os 70 del siglo pasado con una ni\u00f1a de la ciudad de Kanpur, en el estado indio de Uttar Pradesh. Al principio, sus padres no prestaron mucha atenci\u00f3n a los informes de la ni\u00f1a de que ten\u00eda otro par de padres en el lugar que ella describi\u00f3 con bastante precisi\u00f3n. Pero la descripci\u00f3n fue tan espec\u00edfica que con el tiempo los adultos empezaron a escucharla. Cuando la pareja que ella identific\u00f3 como sus padres en una vida anterior vino a ver a la ni\u00f1a, ella les cont\u00f3 detalles de su vida anterior que solo sus familiares m\u00e1s cercanos pod\u00edan conocer. Como resultado, cuando me enter\u00e9 de esta historia, los segundos padres reconocieron plenamente a la ni\u00f1a como miembro de su familia. Esto, por supuesto, no puede considerarse una prueba estricta, pero estas historias no pueden ignorarse por completo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>La tradici\u00f3n budista ha escrito muchas obras dedicadas al an\u00e1lisis de estos argumentos, cuyo aspecto t\u00e9cnico queda fuera del alcance de nuestra discusi\u00f3n. Lo principal que me gustar\u00eda enfatizar es el hecho de que, seg\u00fan Dharmakirti, la teor\u00eda del renacimiento no es \u00fanicamente una cuesti\u00f3n de fe. Las disposiciones de esta teor\u00eda las atribuye al \u00e1mbito de los llamados fen\u00f3menos incompletamente obvios, cuya verdad puede confirmarse mediante conclusiones l\u00f3gicas.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>El punto clave que distingue el estudio de la conciencia de la consideraci\u00f3n de las propiedades del mundo f\u00edsico es que no se debe perder de vista el aspecto personal. En el mundo f\u00edsico, si dejamos de lado las cuestiones problem\u00e1ticas de la f\u00edsica cu\u00e1ntica, nos enfrentamos a fen\u00f3menos que est\u00e1n enteramente sujetos al m\u00e9todo cient\u00edfico de consideraci\u00f3n objetiva independiente. En general, tenemos confianza en que la explicaci\u00f3n cient\u00edfica del mundo f\u00edsico no pasa por alto ning\u00fan elemento clave del mismo. En el \u00e1mbito de la experiencia subjetiva, la situaci\u00f3n es completamente diferente. Cuando escuchamos descripciones cient\u00edficas puramente objetivas de los estados de conciencia, tenemos la sensaci\u00f3n de que se ha excluido de nuestra consideraci\u00f3n el factor m\u00e1s importante: la subjetividad de esta experiencia. Aqu\u00ed me refiero al aspecto fenomenol\u00f3gico de los fen\u00f3menos mentales, es decir, a la subjetividad de la experiencia de su experiencia individual.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Incluso tras una discusi\u00f3n tan breve, creo que queda claro que el m\u00e9todo objetivista de investigaci\u00f3n, que tan bien ha servido a la ciencia durante muchos a\u00f1os, es insuficiente en el campo de la consideraci\u00f3n de los fen\u00f3menos de la conciencia. Para lograr seguir estudiando esta cuesti\u00f3n, la ciencia requiere un cambio en el paradigma cient\u00edfico. Es decir, el enfoque objetivista, basado en la observaci\u00f3n independiente, debe combinarse con el m\u00e9todo de observaci\u00f3n subjetiva, que permite incluir en consideraci\u00f3n aquellas cualidades que caracterizan la experiencia personal de los fen\u00f3menos de la conciencia. Es decir, es necesario adecuar el m\u00e9todo de investigaci\u00f3n al objeto considerado. Partiendo de que la caracter\u00edstica m\u00e1s importante de la conciencia es su car\u00e1cter subjetivo, cualquier estudio sistem\u00e1tico de este fen\u00f3meno debe incluir t\u00e9cnicas que permitan trabajar a nivel de experiencias subjetivas.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Por tanto, un estudio cient\u00edfico integral de la conciencia debe incluir m\u00e9todos de observaci\u00f3n independientes, objetivos y subjetivos: respetando todas las reglas de una metodolog\u00eda cient\u00edfica estricta, dicho estudio no debe ignorar el fen\u00f3meno de la realidad de la experiencia subjetiva. Por lo tanto, la pregunta clave es: \u00bfes posible imaginar una metodolog\u00eda cient\u00edfica para el estudio de la conciencia en la que el m\u00e9todo s\u00f3lido del enfoque subjetivo, que describe plenamente las particularidades del fen\u00f3meno de la experiencia, se combine con un enfoque objetivista de la realidad? estudio de los problemas cerebrales?<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Veo aqu\u00ed un campo para una cooperaci\u00f3n amplia y fruct\u00edfera entre la ciencia moderna y las tradiciones contemplativas, como el budismo. El budismo tiene una larga historia de estudio de la naturaleza de la mente y sus diversos aspectos; toda su pr\u00e1ctica meditativa y su an\u00e1lisis filos\u00f3fico cr\u00edtico se reducen a este estudio. A diferencia de la ciencia moderna, el budismo tiene en cuenta principalmente las experiencias personales. El m\u00e9todo contemplativo en el budismo es una experiencia de autoobservaci\u00f3n respaldada por un entrenamiento diligente en el desarrollo del m\u00e9todo contemplativo y pruebas rigurosas de la validez de los resultados obtenidos. Todas las experiencias meditativas subjetivas que pretenden ser aut\u00e9nticas deben ser probadas aqu\u00ed mediante su repetici\u00f3n por el mismo practicante, as\u00ed como por otras personas que alcanzan estados similares a trav\u00e9s de una pr\u00e1ctica similar. Una vez probados, estos estados pueden ser reconocidos como universales, al menos para los seres humanos.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>La comprensi\u00f3n budista de la naturaleza de la mente proviene principalmente de la observaci\u00f3n emp\u00edrica basada en la fenomenolog\u00eda de la experiencia, incluidas diversas t\u00e9cnicas de meditaci\u00f3n contemplativa. Sobre esta base se desarrollan hip\u00f3tesis de trabajo sobre la naturaleza de la mente, sus diversos aspectos y funciones; todos ellos est\u00e1n sujetos a an\u00e1lisis filos\u00f3fico cr\u00edtico y verificaci\u00f3n experimental a trav\u00e9s de la meditaci\u00f3n y la introspecci\u00f3n consciente. Si queremos saber c\u00f3mo funciona nuestra percepci\u00f3n, debemos desarrollar la atenci\u00f3n y aprender a observar momento a momento el surgimiento y la decadencia de los actos de percepci\u00f3n. Es un proceso experiencial que resulta en un conocimiento subjetivo y profundamente personal de ciertos aspectos del funcionamiento de la mente. Luego podemos usar este conocimiento para reducir los arrebatos de emociones, como la ira o el resentimiento (y de hecho, las personas que practican la meditaci\u00f3n y quieren deshacerse de las impurezas mentales, que son emociones da\u00f1inas, hacen precisamente eso), pero lo principal que quiero Lo que hay que se\u00f1alar es: Este proceso ofrece principalmente un m\u00e9todo emp\u00edrico subjetivista para estudiar la mente.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Entiendo que en la ciencia moderna existe una profunda desconfianza hacia todo lo subjetivo. El problema es la necesidad de encontrar criterios objetivos para elegir entre declaraciones subjetivas contradictorias de diferentes personas, raz\u00f3n por la cual la psicolog\u00eda occidental evita utilizar la introspecci\u00f3n como m\u00e9todo de estudio de la mente. Dado el predominio del m\u00e9todo de investigaci\u00f3n objetivista como principal paradigma cient\u00edfico, tal desconfianza es completamente comprensible.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Estoy dispuesto a estar de acuerdo con el pensamiento del psic\u00f3logo de Harvard Stephen Kosslyn, pionero en el estudio del papel de la introspecci\u00f3n en el proceso de la imaginaci\u00f3n. En una reciente conferencia \u201cVida y Conciencia\u201d dedicada al estudio de los problemas de la conciencia, se\u00f1al\u00f3 la necesidad de tener en cuenta los l\u00edmites naturales de la introspecci\u00f3n. Por muy entrenada que est\u00e9 una persona, dijo, todav\u00eda no podemos obtener evidencia de que a trav\u00e9s de la introspecci\u00f3n sea capaz de identificar la estructura de una red neuronal o la composici\u00f3n bioqu\u00edmica del cerebro, o el correlato f\u00edsico de una actividad mental espec\u00edfica, es decir , para resolver uno de los problemas que se resuelven con un alto grado de precisi\u00f3n mediante m\u00e9todos de observaci\u00f3n emp\u00edrica utilizando instrumentos cient\u00edficos modernos. Sin embargo, la autoobservaci\u00f3n, realizada con la ayuda de una formaci\u00f3n especial y la presencia de una disciplina interna especial, deber\u00eda ser el m\u00e9todo m\u00e1s adecuado para estudiar los aspectos psicol\u00f3gicos y fenomenol\u00f3gicos de nuestros procesos cognitivos y emocionales.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Existe una enorme diferencia entre lo que sucede durante la contemplaci\u00f3n meditativa en una tradici\u00f3n como el budismo y la introspecci\u00f3n en el sentido ordinario de la palabra. En el contexto del budismo, el ensimismamiento va acompa\u00f1ado de un fortalecimiento de la disciplina de la mente, ya que se lleva a cabo teniendo en cuenta el peligro de la subjetividad extrema, manifestada en fantas\u00edas y delirios. Fortalecer la atenci\u00f3n plena en el sentido de aumentar su estabilidad y claridad es un requisito previo absolutamente necesario para una autoobservaci\u00f3n estricta, del mismo modo que se necesita un telescopio para estudiar los cuerpos celestes. Al igual que en la ciencia, existen protocolos de observaci\u00f3n y procedimientos espec\u00edficos que el observador debe seguir. Al ingresar al laboratorio, una persona que no est\u00e9 familiarizada con la ciencia no podr\u00e1 comprender c\u00f3mo utilizar los instrumentos all\u00ed disponibles y cu\u00e1l debe ser el resultado de la observaci\u00f3n. De la misma manera, una persona con una mente no entrenada no podr\u00e1 aplicar un enfoque introspectivo de la conciencia en un objeto elegido y no podr\u00e1 determinar qu\u00e9 aspecto de la mente se est\u00e1 considerando actualmente. Pero una persona con una mente entrenada, como un cient\u00edfico experimentado, sabe exactamente en qu\u00e9 centrarse y es capaz de evaluar correctamente el resultado de una observaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span>Es muy posible que la cuesti\u00f3n de si nuestra conciencia en un sentido absoluto puede reducirse a procesos puramente materiales o si la subjetividad de las experiencias indica un componente inmaterial del mundo s\u00f3lo pueda resolverse mediante una consideraci\u00f3n filos\u00f3fica. El problema clave aqu\u00ed es eliminar el enfoque metaf\u00edsico para la consideraci\u00f3n de la mente y la materia y al mismo tiempo mantener el rigor cient\u00edfico en la comprensi\u00f3n de las diversas manifestaciones de la conciencia. Creo que el budismo y la ciencia moderna pueden iniciar investigaciones conjuntas en este campo, dejando de lado por ahora la cuesti\u00f3n puramente filos\u00f3fica de si la conciencia es exclusivamente un producto de la materia. La combinaci\u00f3n de estos m\u00e9todos de investigaci\u00f3n puede enriquecer ambas direcciones. Estas colaboraciones no s\u00f3lo har\u00e1n que la comprensi\u00f3n de la conciencia sea m\u00e1s humanista, sino que tambi\u00e9n ayudar\u00e1n a comprender mejor la din\u00e1mica de la mente humana en su relaci\u00f3n con el sufrimiento. Este enfoque puede ser una forma de eliminar el sufrimiento, que creo que es nuestra primera prioridad en la Tierra.<\/span><\/p>\n<h3>Leer en l\u00ednea. El libro \u00abEl universo en un \u00e1tomo: ciencia y espiritualidad al servicio del mundo\u00bb. Tenzin Gyatso<br \/>\n<br \/>Contenido<\/h3>\n<p><b><a href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/02\/el-universo-en-un-atomo-ciencia-y-espiritualidad-al-servicio-del-mundo-tenzin-gyatso\/\">Prefacio. Introducci\u00f3n<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/02\/el-universo-en-un-atomo-ciencia-y-espiritualidad-al-servicio-del-mundo-1-meditacion\/\">1. Meditaci\u00f3n<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/02\/el-universo-en-un-atomo-ciencia-y-espiritualidad-al-servicio-del-mundo-2-mi-encuentro-con-la-ciencia\/\">2. Mi encuentro con la ciencia<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/02\/el-universo-en-un-atomo-ciencia-y-espiritualidad-al-servicio-del-mundo-3-vacio-relatividad-y-fisica-cuantica\/\">3. Vac\u00edo, relatividad y f\u00edsica cu\u00e1ntica<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/02\/el-universo-en-un-atomo-ciencia-y-espiritualidad-al-servicio-del-mundo-4-la-teoria-del-big-bang-y-el-cosmos-budista-sin-principio\/\">4. La teor\u00eda del Big Bang y el cosmos budista sin principio<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/02\/el-universo-en-un-atomo-ciencia-y-espiritualidad-al-servicio-del-mundo-5-evolucion-karma-y-el-mundo-de-los-seres-vivos\/\">5. Evoluci\u00f3n, karma y el mundo de los seres vivos<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/02\/el-universo-en-un-atomo-ciencia-y-espiritualidad-al-servicio-del-mundo-6-el-problema-del-surgimiento-de-la-conciencia\/\">6. El problema del surgimiento de la conciencia<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/02\/el-universo-en-un-atomo-ciencia-y-espiritualidad-al-servicio-del-mundo-7-hacia-una-ciencia-de-la-conciencia\/\">7. Hacia una ciencia de la conciencia<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/02\/el-universo-en-un-atomo-ciencia-y-espiritualidad-al-servicio-del-mundo-8-factores-de-la-conciencia\/\">8. Factores de la conciencia<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/02\/el-universo-en-un-atomo-ciencia-y-espiritualidad-al-servicio-del-mundo-9-problemas-eticos-de-la-genetica-moderna\/\">9. Problemas \u00e9ticos de la gen\u00e9tica moderna<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/02\/el-universo-en-un-atomo-ciencia-y-espiritualidad-al-servicio-del-mundo-conclusion-ciencia-espiritualidad-y-humanidad\/\">Conclusi\u00f3n. Ciencia, Espiritualidad y Humanidad<\/a><br \/><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La alegr\u00eda del encuentro, la tristeza de la separaci\u00f3n, la riqueza de los sue\u00f1os v\u00edvidos, la serena calma de un paseo primaveral, la inmersi\u00f3n total en un estado de profunda meditaci\u00f3n: todos estos y estados similares forman la esfera de nuestra experiencia consciente. Independientemente de su contenido, nadie en su sano juicio dudar\u00eda de la realidad de estas experiencias. Todos ellos, desde&hellip;<\/p>\n<p> <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/02\/el-universo-en-un-atomo-ciencia-y-espiritualidad-al-servicio-del-mundo-6-el-problema-del-surgimiento-de-la-conciencia\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":464,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[71],"class_list":{"0":"post-476","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-biblioteca","8":"tag-el-problema-de-la-conciencia"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/476","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=476"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/476\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":490,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/476\/revisions\/490"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/media\/464"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=476"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=476"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=476"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}