{"id":602,"date":"2024-06-30T18:49:11","date_gmt":"2024-06-30T15:49:11","guid":{"rendered":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/?p=602"},"modified":"2025-11-20T20:26:01","modified_gmt":"2025-11-20T17:26:01","slug":"leibniz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/30\/leibniz\/","title":{"rendered":"Gottfried Wilhelm Leibniz. Matematizaci\u00f3n del conocimiento humano, c\u00e1lculo filos\u00f3fico"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Gottfried Wilhelm Leibniz naci\u00f3 en Leipzig en 1646. Desde muy joven mostr\u00f3 inter\u00e9s por la ciencia. Despu\u00e9s de graduarse de la escuela, continu\u00f3 su educaci\u00f3n en la Universidad de Leipzig (1661 &#8211; 1666) y en la Universidad de Jena, donde pas\u00f3 un semestre en 1663. Ese mismo a\u00f1o, bajo la direcci\u00f3n de J. Thomasius, Leibniz defendi\u00f3 el trabajo cient\u00edfico \u00abSobre el principio de individuaci\u00f3n\u201d (en el esp\u00edritu del nominalismo y anticipando algunas ideas de su filosof\u00eda madura), que le vali\u00f3 una licenciatura. En 1666, en Leipzig, escribi\u00f3 una disertaci\u00f3n sobre filosof\u00eda, \u00abSobre el arte combinatorio\u00bb, en la que esbozaba la idea de crear una l\u00f3gica matem\u00e1tica, y a principios de 1667 se doctor\u00f3 en derecho, presentando una disertaci\u00f3n \u00abSobre casos judiciales complicados\u00bb en la Universidad de Altdorf.<\/p>\n<p align=\"justify\"><!--more--><\/p>\n<p align=\"justify\">Habiendo abandonado su carrera como profesor universitario, Leibniz entr\u00f3 en 1668 al servicio del elector de Maguncia. En este servicio desempe\u00f1\u00f3 principalmente cometidos de car\u00e1cter jur\u00eddico, sin dejar por ello de realizar investigaciones cient\u00edficas. En 1672, Leibniz lleg\u00f3 a Par\u00eds en misi\u00f3n diplom\u00e1tica y permaneci\u00f3 all\u00ed hasta 1676. Aqu\u00ed se comunic\u00f3 mucho con cient\u00edficos y fil\u00f3sofos, trabaj\u00f3 en problemas matem\u00e1ticos y dise\u00f1\u00f3 una computadora, mejorando la m\u00e1quina calculadora de Pascal. En 1675, Leibniz cre\u00f3 el c\u00e1lculo diferencial e integral, publicando los principales resultados de su descubrimiento en 1684, por delante de I. Newton, quien incluso antes que Leibniz hab\u00eda llegado a resultados similares, pero no los public\u00f3 (aunque algunos de ellos, aparentemente, Leibniz los conoc\u00eda en privado). Posteriormente, surgi\u00f3 una larga disputa sobre la prioridad del descubrimiento del c\u00e1lculo diferencial. En 1676, Leibniz, obligado a buscar fuentes permanentes de ingresos, entr\u00f3 al servicio de los duques de Hannover, que dur\u00f3 unos cuarenta a\u00f1os. La gama de responsabilidades de Leibniz era amplia: desde preparar materiales din\u00e1sticos y buscar una base para unir diferentes denominaciones cristianas hasta dise\u00f1ar bombas para sacar agua de las minas. La mayor\u00eda de sus proyectos, sin embargo, no se completaron.<\/p>\n<p align=\"justify\">En 1686, Leibniz cre\u00f3 el \u00abDiscurso sobre la metaf\u00edsica\u00bb, que se convirti\u00f3 en una etapa importante de su obra, ya que fue aqu\u00ed donde por primera vez esboz\u00f3 de manera bastante completa y sistem\u00e1tica los principios de su ense\u00f1anza filos\u00f3fica, aunque esta obra a\u00fan no ten\u00eda terminolog\u00eda. integridad, y se hizo p\u00fablico s\u00f3lo despu\u00e9s de la muerte del autor. Los \u00faltimos quince a\u00f1os de la vida de Leibniz resultaron extremadamente fruct\u00edferos en t\u00e9rminos filos\u00f3ficos. En 1695 public\u00f3 un art\u00edculo program\u00e1tico \u00abUn nuevo sistema de naturaleza y comunicaci\u00f3n entre sustancias, as\u00ed como la conexi\u00f3n que existe entre el alma y el cuerpo\u00bb, que no fue ignorado por la comunidad filos\u00f3fica. En 1705, Leibniz complet\u00f3 su trabajo sobre \u00abNuevos ensayos sobre el entendimiento humano\u00bb (publicado por primera vez en 1765), un comentario \u00fanico sobre el \u00abEnsayo sobre el entendimiento humano\u00bb de J. Locke, y en 1710 public\u00f3 \u00abEnsayos sobre la teodicea\u00bb, un resumen de una Visi\u00f3n optimista del mundo, escribe Monadolog\u00eda (1714), un breve tratado que contiene un resumen de su metaf\u00edsica. Su correspondencia con N. Remon y el newtoniano S. Clarke tambi\u00e9n es importante para comprender las ideas posteriores de Leibniz.<\/p>\n<p align=\"justify\">Durante la vida de Leibniz, no se publicaron muchas de sus obras (escribi\u00f3 principalmente en franc\u00e9s y lat\u00edn). Sin embargo, fue una persona muy famosa en los c\u00edrculos cient\u00edficos y pol\u00edticos. Mantuvo correspondencia con cientos de personas diferentes e hizo un gran trabajo organizativo, participando en la creaci\u00f3n de varias academias de ciencias europeas. Sin embargo, su muerte en 1716 provoc\u00f3 poca respuesta por parte de las sociedades cient\u00edficas, en parte debido a las consecuencias de su litigio con Newton.<\/p>\n<p align=\"justify\">Leibniz fue un hombre excepcionalmente erudito en filosof\u00eda y en muchos campos cient\u00edficos. La mayor influencia sobre \u00e9l la ejercieron las ideas filos\u00f3ficas de Descartes, Hobbes, Spinoza, Malebranche, Weyl y otros. Al adoptar algunas ideas de ellos, Leibniz se disoci\u00f3 marcadamente de otras. Leibniz tambi\u00e9n mostr\u00f3 un gran inter\u00e9s por la Antig\u00fcedad y la Edad Media, algo at\u00edpico en un fil\u00f3sofo moderno. Apreci\u00f3 especialmente el concepto escol\u00e1stico de forma sustancial, que se remonta a la doctrina de la entelequia de Arist\u00f3teles, que Leibniz conoci\u00f3 cuando era ni\u00f1o. Pero cuando ten\u00eda unos 15 a\u00f1os, bajo la influencia de la filosof\u00eda moderna, se reorient\u00f3 hacia las visiones mecanicistas y las matem\u00e1ticas de moda. Sin embargo, habiendo comenzado a \u00abbuscar los fundamentos \u00faltimos del mecanismo y las leyes del movimiento mismo\u00bb, \u00abse sorprendi\u00f3 al ver que era imposible encontrarlos en el campo de las matem\u00e1ticas y que era necesario recurrir a la metaf\u00edsica\u00bb ( 1: 1, 531). Esto lo devolvi\u00f3 a las entelequias aristot\u00e9licas y a la interpretaci\u00f3n din\u00e1mica de la existencia, que se convirti\u00f3 en el n\u00facleo de su metaf\u00edsica madura.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>C\u00e1lculo filos\u00f3fico.<\/strong>\u00a0Otro rasgo espec\u00edfico del filosofar de Leibniz, que se manifest\u00f3 ya en su primera \u00e9poca, fue el deseo de este pensador de matematizar el conocimiento humano mediante la construcci\u00f3n de un \u201cc\u00e1lculo filos\u00f3fico\u201d universal que permita resolver incluso los problemas m\u00e1s complejos mediante operaciones aritm\u00e9ticas simples. Cuando surgen disputas, los fil\u00f3sofos \u201cs\u00f3lo tendr\u00edan que tomar plumas en sus manos, sentarse frente a sus tableros de conteo y decirse unos a otros (como en una invitaci\u00f3n amistosa): \u00a1contemos!\u201d. (1:3, 497). El c\u00e1lculo filos\u00f3fico deber\u00eda ayudar tanto en la formalizaci\u00f3n del conocimiento existente (Leibniz prest\u00f3 especial atenci\u00f3n a la matematizaci\u00f3n de la silog\u00edstica) como en el descubrimiento de nuevas verdades (haciendo un paralelo con la l\u00f3gica inductiva de Bacon, cre\u00eda que este c\u00e1lculo podr\u00eda convertirse en un \u201cNuevo Organon\u201d). \u201d), as\u00ed como en la definici\u00f3n de grados de probabilidad de hip\u00f3tesis emp\u00edricas. La base del c\u00e1lculo filos\u00f3fico es el \u201carte de la caracterizaci\u00f3n\u201d, es decir, encontrar s\u00edmbolos (Leibniz los pens\u00f3 en forma de n\u00fameros o jerogl\u00edficos) correspondientes a las esencias de las cosas y reemplazarlos en el conocimiento.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Metodolog\u00eda.<\/strong>\u00a0Leibniz combin\u00f3 su b\u00fasqueda innovadora de los fundamentos del c\u00e1lculo filos\u00f3fico, que, sin embargo, no arroj\u00f3 resultados reales, con la construcci\u00f3n de una metodolog\u00eda m\u00e1s tradicional. En cuestiones metodol\u00f3gicas, busc\u00f3 adoptar una posici\u00f3n equilibrada, tratando de conciliar enfoques opuestos. Consider\u00f3 necesario combinar el conocimiento experimental con argumentos racionales, el an\u00e1lisis con la s\u00edntesis, el estudio de las causas mec\u00e1nicas con la b\u00fasqueda de razones objetivo. Es indicativa la actitud de Leibniz ante la posici\u00f3n empirista de J. Locke de que todas las ideas humanas provienen de la experiencia y el famoso principio \u00abno hay nada en la mente que no estuviera previamente en los sentidos\u00bb. Leibniz lo complementa con una cl\u00e1usula racionalista: \u00abexcepto por la raz\u00f3n misma\u00bb. La mente contiene verdades innatas, no en una forma ya hecha, sino como ciertas predisposiciones o disposiciones, que pueden compararse con las vetas de un bloque de m\u00e1rmol, a lo largo de las cuales un artista podr\u00eda tallar una escultura.<\/p>\n<p align=\"justify\">Descartes interpret\u00f3 la naturaleza de las ideas innatas de manera similar. Pero Leibniz tambi\u00e9n modifica su l\u00ednea racionalista. Considera que el concepto cartesiano de evidencia es heur\u00edsticamente inadecuado como criterio de verdad y propone basar el conocimiento en los principios l\u00f3gicos de identidad (o contradicci\u00f3n) y raz\u00f3n suficiente.<\/p>\n<p align=\"justify\">El principio de \u201ccontradicci\u00f3n o identidad, es decir, la proposici\u00f3n de que una proposici\u00f3n no puede ser verdadera y falsa al mismo tiempo, que, por tanto, A es A y no puede no ser = A\u201d (1:1, 433), es , seg\u00fan Leibniz, la f\u00f3rmula general de \u201cverdades de la raz\u00f3n\u201d, cuyo ejemplo es la propia ley de identidad, axiomas geom\u00e9tricos, etc. Las verdades de la raz\u00f3n son tales que lo contrario de ellas es imposible, es decir, contiene una contradicci\u00f3n y no se puede pensar claramente. Expresan una necesidad \u00ababsoluta\u00bb o \u00abmetaf\u00edsica\u00bb. Las verdades de hecho, por ejemplo, \u201cma\u00f1ana saldr\u00e1 el sol\u201d, est\u00e1n asociadas con la necesidad \u201cf\u00edsica\u201d o \u201cmoral\u201d y pueden explicarse a partir del principio de \u201craz\u00f3n suficiente\u201d, \u201cen virtud del cual percibimos que ning\u00fan fen\u00f3meno puede ocurrir\u201d. ser verdadera o verdadera \u201c, ninguna afirmaci\u00f3n es justa sin una raz\u00f3n suficiente de por qu\u00e9 las cosas son de esta manera y no de otra manera\u201d (1: 1, 418). De hecho, dado que las verdades de un hecho no son aut\u00e9nticas en s\u00ed mismas y siempre se puede pensar lo contrario en relaci\u00f3n con ellas, su verdad debe descansar sobre alguna base externa. Tal base puede ser, por ejemplo, la contemplaci\u00f3n del estado actual de las cosas o, si no juzgamos sobre un presente, sino sobre un evento que en realidad no se observa, la conformidad de este evento con algunas leyes de la naturaleza o con la naturaleza. principio de lo mejor, que, a su vez, puede explicarse por un fundamento m\u00e1s elevado, es decir, Dios, el ser todoperfecto. Una de sus perfecciones es la bondad, y si Dios creara un mundo que no cumpliera con los criterios de los mejores, lo har\u00eda en contra de su buena voluntad. Sin embargo, no puede tener ning\u00fan motivo para no seguir este testamento. Por lo tanto, el mundo como creaci\u00f3n de un Dios bueno s\u00f3lo puede ser el mejor de los mundos posibles.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La ense\u00f1anza de Leibniz sobre nuestro mundo como el mejor de los mundos posibles<\/strong>\u00a0siempre ha causado mucha controversia y objeciones. Para aclararlo es necesario aclarar varios puntos fundamentales. En primer lugar, Leibniz entiende por mundo posible un determinado conjunto de cosas cuyo pensamiento no contiene contradicciones. Todo lo que no sea contradictorio es posible. El n\u00famero de mundos posibles es incalculable. Estos mundos pueden diferir entre s\u00ed en dos par\u00e1metros principales: orden y diversidad. Estas opciones no son mutuamente excluyentes. El mejor mundo es aquel en el que se combina la mayor diversidad con el orden m\u00e1s elevado. Un mundo as\u00ed contiene conveniencia y armon\u00eda universal. Este mundo es elegido para la creaci\u00f3n por un ser totalmente bueno, Dios. Pero, \u00bfes nuestro mundo realmente creaci\u00f3n de Dios? La respuesta a esta pregunta implica la prueba de la existencia de Dios. Para ello, Leibniz vuelve a recurrir al principio de raz\u00f3n suficiente y sostiene que Dios es la raz\u00f3n suficiente de nuestro mundo. El mundo existe, pero su existencia no es necesaria, lo que significa que debe tener una base externa, que resulta ser Dios. Leibniz tambi\u00e9n expresa su voluntad de apoyar el argumento ontol\u00f3gico revisado. Acepta la l\u00f3gica de esta prueba, que deduce del concepto de Dios como un ser totalmente perfecto la tesis de que tal ser no puede dejar de existir, ya que de lo contrario estar\u00eda privado de toda perfecci\u00f3n, pero se\u00f1ala que una condici\u00f3n necesaria para la La exactitud de esta conclusi\u00f3n es la coherencia del concepto de Dios. Despu\u00e9s de todo, si es contradictorio, entonces puede depreciarse por completo. Leibniz, sin embargo, no ve grandes dificultades en este asunto. En su opini\u00f3n, la coherencia del concepto de Dios se evidencia en el hecho de que este concepto consta \u00fanicamente de predicados positivos. Es curioso, sin embargo, que si bien es plenamente consciente de la inconsistencia de conceptos tan limitantes como \u201cel mayor n\u00famero\u201d o \u201cel movimiento m\u00e1s r\u00e1pido\u201d, Leibniz no enfatiza el hecho de que el concepto de un ser totalmente perfecto no puede ser menos complicado. con contradicciones. En realidad, Nicol\u00e1s de Cusa demostr\u00f3 claramente que en los Absolutos los opuestos coinciden, A resulta ser id\u00e9nticamente no = A. El propio Nicol\u00e1s, sin embargo, no tem\u00eda estas conclusiones, que de hecho eran m\u00e1s o menos aceptables en el marco de su doctrina de \u201cignorancia cient\u00edfica\u201d. Pero plantean una amenaza real a la teolog\u00eda cataf\u00e1tica y antropom\u00f3rfica de Leibniz.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, algunos de los contempor\u00e1neos de Leibniz cre\u00edan que para socavar su doctrina de la existencia de Dios y del mundo mejor no era necesario entrar en tales sutilezas metaf\u00edsicas. La vida misma, dec\u00edan, llena de desastres y sufrimiento, testifica contra Leibniz. \u00bfSe puede llamar mejor a un mundo donde hay tanta maldad? En respuesta a tales objeciones, Leibniz esgrimi\u00f3 toda una serie de argumentos. En primer lugar, nuestro mundo es ciertamente imperfecto, pero esto no contradice su optimidad. Despu\u00e9s de todo, ni siquiera un ser totalmente perfecto puede crear un mundo libre de imperfecciones. Un mundo as\u00ed simplemente reproducir\u00eda a Dios y no ser\u00eda su creaci\u00f3n. En segundo lugar, las imperfecciones del mundo finalmente benefician a todas las cosas y \u201cla mejor elecci\u00f3n no siempre va asociada a la eliminaci\u00f3n del mal, porque es posible que el mal vaya acompa\u00f1ado del mayor bien\u201d (1:4, 402 &#8211; 403). En tercer lugar, cuando se habla de desastres y sufrimiento, la gente tiende a situarse en el centro del universo, lo que no est\u00e1 del todo justificado. Cuando se mira el mundo desde una perspectiva m\u00e1s general, no parece tan terrible. En cuarto lugar, no debemos olvidar que el mundo no se detiene, sino que se desarrolla y avanza hacia la perfecci\u00f3n. Quinto, Dios no es responsable del mal en ning\u00fan caso. El mal puede ser metaf\u00edsico, f\u00edsico y moral. El mal metaf\u00edsico es una imperfecci\u00f3n ontol\u00f3gica; no se puede evitar, aunque se puede minimizar, que es lo que hace Dios. El mal f\u00edsico es dolor y sufrimiento. La moral es pecado. La gente a menudo se los provoca.<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed, las personas mismas son en parte responsables del mal y del sufrimiento; este es el pago por la libertad que Dios les ha dotado. Leibniz es un oponente constante del fatalismo y de la doctrina de la necesidad metaf\u00edsica en la determinaci\u00f3n de la voluntad humana. Explica en detalle que aunque las decisiones volitivas de una persona no pueden ser infundadas y estar sujetas a una \u00abnecesidad moral\u00bb, esto no significa que su voluntad no sea libre. Despu\u00e9s de todo, la libertad requiere que una persona tenga la oportunidad de actuar de manera diferente, y esta oportunidad est\u00e1 disponible en acciones voluntarias.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al elegir a favor del bien, es decir, contribuir al m\u00e1ximo a la mejora de uno mismo y de los dem\u00e1s, mostrando as\u00ed amor a Dios y elevando lo humano a lo divino, una persona, seg\u00fan Leibniz, no se queda sin recompensa. Despu\u00e9s de todo, en nuestro mundo existe una \u201carmon\u00eda preestablecida\u201d entre virtud y bienaventuranza. Este concepto de \u201carmon\u00eda preestablecida\u201d se convirti\u00f3 en una especie de tarjeta de presentaci\u00f3n de la filosof\u00eda leibniziana. Leibniz lo consider\u00f3 un invento excepcionalmente exitoso. El principal \u00e1mbito de aplicaci\u00f3n del concepto de tal armon\u00eda fue inicialmente un problema psicof\u00edsico. En aquella \u00e9poca, como en nuestros d\u00edas, hubo acalorados debates sobre c\u00f3mo lo mental pod\u00eda corresponder a lo f\u00edsico. Particularmente popular fue la teor\u00eda ocasionalista de N. Malebranche, seg\u00fan la cual el alma y el cuerpo no pueden interactuar directamente, y la correspondencia psicof\u00edsica la proporciona Dios, que monitorea los cambios corporales y mentales. Leibniz critic\u00f3 este concepto, argumentando que la continua intervenci\u00f3n de Dios en la naturaleza llev\u00f3 a la situaci\u00f3n absurda de un milagro permanente. Propuso reemplazar el ocasionalismo con una teor\u00eda que suger\u00eda que Dios, incluso en la creaci\u00f3n del mundo, coordin\u00f3 las almas y los cuerpos para que se correspondieran naturalmente entre s\u00ed sin ninguna intervenci\u00f3n adicional de su parte. Esta teor\u00eda se llama doctrina de la armon\u00eda preestablecida. Leibniz lo contrast\u00f3 no s\u00f3lo con el ocasionalismo, sino tambi\u00e9n con el concepto de \u201cinfluencia f\u00edsica\u201d, seg\u00fan el cual el alma puede influir directamente en el cuerpo, y viceversa. Descartes se inclinaba por esta opini\u00f3n, pero Leibniz argument\u00f3 que esto se deb\u00eda \u00fanicamente a que cre\u00eda err\u00f3neamente que el alma pod\u00eda cambiar la direcci\u00f3n del movimiento de las part\u00edculas m\u00e1s peque\u00f1as del cerebro sin violar la ley de conservaci\u00f3n de fuerzas. En realidad, esto es imposible, y cre\u00eda que comprender esta circunstancia conduce directamente a la teor\u00eda de la armon\u00eda preestablecida entre el alma y el cuerpo. Esta armon\u00eda puede incluso interpretarse como un argumento a favor de la existencia de Dios, aunque tambi\u00e9n puede verse como una consecuencia de la tesis de la existencia de un Creador omnibueno.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero en cualquier caso, la armon\u00eda preestablecida no concierne s\u00f3lo a los cuerpos y a las almas. Tiene un car\u00e1cter universal. Al aclarar los detalles de esta correspondencia universal, Leibniz desarroll\u00f3 una teor\u00eda ontol\u00f3gica original llamada monadolog\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Monadolog\u00eda.<\/strong>\u00a0Aunque Leibniz lleg\u00f3 a la monadolog\u00eda de manera dif\u00edcil, generalizando datos de una variedad de ciencias, desde la f\u00edsica hasta la biolog\u00eda, en una presentaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la doctrina de las m\u00f3nadas toma como punto de partida el hecho indudable de la existencia de cosas complejas. Lo complejo debe estar formado por lo simple, y las m\u00f3nadas no son m\u00e1s que sustancias simples, unidades del ser. Est\u00e1n desprovistos de partes, es decir, inmateriales, y pueden denominarse \u00e1tomos espirituales. Esto significa que no pueden descomponerse y dejar de existir de forma natural. Sin embargo, de esto no se sigue que las m\u00f3nadas sean inmutables. La experiencia demuestra que algo cambia en el mundo todo el tiempo. Estos cambios deben estar asociados con las m\u00f3nadas, ya que fuera de ellas nada existe en el mundo. Los cambios en las m\u00f3nadas no pueden consistir en movimientos externos, ya que las m\u00f3nadas no est\u00e1n ubicadas en el espacio. Esto significa que los cambios deben ocurrir dentro de las propias m\u00f3nadas y ser causados \u200b\u200b\u200b\u200bpor razones internas, ya que \u00abno tienen ventanas\u00bb y realmente no pueden interactuar con otras m\u00f3nadas, por lo tanto, no son en absoluto elementos de existencia sin vida, sino fuentes inagotables de energ\u00eda. , herederos terminol\u00f3gicamente actualizados de formas sustanciales y entelequias aristot\u00e9licas. Aunque no tienen partes, s\u00ed tienen una estructura interna. Pueden estar en diferentes estados y cambiarlos bajo la influencia de aspiraciones y \u00abapetitos\u00bb. Los estados o \u201cpercepciones\u201d, es decir, las percepciones de las m\u00f3nadas, a diferencia de las partes de una cosa compleja, no existen por s\u00ed mismas y, por tanto, no anulan la simplicidad de la sustancia. Estos estados no pueden surgir en las m\u00f3nadas de la nada; m\u00e1s bien, hay que pensar que son inherentes a ellas de vez en cuando, pero que por el momento colapsan. El desarrollo de los estados de las m\u00f3nadas se produce seg\u00fan la ley de continuidad, sin saltos, seg\u00fan una especie de cronograma elaborado para cada m\u00f3nada por Dios durante la creaci\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p align=\"justify\">En principio, los estados de cada una de las innumerables m\u00f3nadas podr\u00edan estar completamente descoordinados entre s\u00ed. Pero un mundo as\u00ed no ser\u00eda el mejor; la diversidad inagotable no revelar\u00eda en \u00e9l signos de unidad y orden. Para cumplir con los criterios de optimizaci\u00f3n, Dios tuvo que, en primer lugar, asegurarse de que cada m\u00f3nada fuera \u00fanica (no puede haber dos cosas id\u00e9nticas en el mundo &#8211; el famoso principio de Leibniz de \u00abidentidad de indistinguibles\u00bb) y, en segundo lugar, programar las m\u00f3nadas para que sus estados armonizados entre s\u00ed para siempre. As\u00ed, en nuestro mundo existe una armon\u00eda preestablecida entre las percepciones de las m\u00f3nadas.<\/p>\n<p align=\"justify\">La existencia de esta armon\u00eda se puede ilustrar (aunque no probar) con un ejemplo sencillo. Digamos que dos personas est\u00e1n paradas una al lado de la otra y viendo salir el sol. Sus percepciones son consistentes, pero \u00bfc\u00f3mo se puede explicar esta correspondencia? Las percepciones son estados mentales, estados de alma. Cada alma es una m\u00f3nada. Son independientes entre s\u00ed, y el cambio de sus estados est\u00e1 determinado por una cadena de razones suficientes que se extiende desde la creaci\u00f3n del mundo, porque las almas, como todas las m\u00f3nadas, viven para siempre, aunque no recuerden el pasado. Pero, \u00bfc\u00f3mo es posible que m\u00f3nadas independientes entre s\u00ed perciban el mundo como si realmente les afectara? No se puede decir que perciben el amanecer porque los ilumina con sus rayos; ni el sol ni ninguna otra cosa puede realmente influir en las m\u00f3nadas, y el sol mismo es la percepci\u00f3n de tales m\u00f3nadas. Y aunque detr\u00e1s de la percepci\u00f3n del Sol puede haber algo bastante real, alg\u00fan tipo de colecci\u00f3n de m\u00f3nadas, todav\u00eda no pueden influir directamente en otras m\u00f3nadas. En una palabra, la concordancia de las percepciones de las personas &#8211; suponiendo la verdad de todas las suposiciones hechas &#8211; s\u00f3lo puede explicarse por la coordinaci\u00f3n inicial de sus vidas mon\u00e1dicas, la sincronizaci\u00f3n de estos \u00abaut\u00f3matas espirituales\u00bb, donde Dios act\u00faa como un relojero mundial, dando cuerda diferentes relojes para que muestren la misma hora. La teor\u00eda de Leibniz parec\u00eda fant\u00e1stica para muchos, ya que supon\u00eda que Dios inicialmente tuvo en cuenta una innumerable cantidad de factores que influyen en el curso futuro de los acontecimientos. Esta desventaja del concepto de armon\u00eda preestablecida fue se\u00f1alada, por ejemplo, por el famoso esc\u00e9ptico franc\u00e9s P. Bayle. Leibniz, sin embargo, respondi\u00f3 ingeniosamente que no existe ninguna tarea real que sea demasiado dif\u00edcil para Dios, y que lo mejor a este respecto es precisamente el concepto teol\u00f3gico que eleva el intelecto divino al mayor grado posible.<\/p>\n<p align=\"justify\">La armon\u00eda de las percepciones de las m\u00f3nadas crea el fen\u00f3meno de un mundo \u00fanico y convierte a todas las m\u00f3nadas en \u00abespejos vivientes del universo\u00bb. Pero estos espejos, por supuesto, no son lo mismo. Ascender los niveles de perfecci\u00f3n de la pir\u00e1mide de m\u00f3nadas corresponde a un aumento en la claridad y distinci\u00f3n de sus percepciones. Cuanto m\u00e1s distintas son las percepciones de las m\u00f3nadas, cuanto menos pasivas son, m\u00e1s actividad se les puede atribuir (aunque en cierto sentido todas las m\u00f3nadas son igualmente activas). La base de esta pir\u00e1mide est\u00e1 formada por innumerables \u00abunidades\u00bb, m\u00f3nadas dormidas, desprovistas de habilidades ps\u00edquicas desarrolladas y de percepciones claras. Por encima de ellos est\u00e1n las almas animales, que poseen sentimiento, memoria, imaginaci\u00f3n y un an\u00e1logo de la raz\u00f3n, cuya naturaleza es anticipar casos similares. La siguiente etapa en el mundo de las m\u00f3nadas son las almas humanas. Adem\u00e1s de las habilidades enumeradas, una persona tambi\u00e9n est\u00e1 dotada de conciencia o \u00abapercepci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, no se debe exagerar el aspecto consciente de la existencia humana. Leibniz critica a Descartes, quien negaba la existencia de estados mentales inconscientes. En realidad, las percepciones conscientes se pierden en el oc\u00e9ano del inconsciente. Los estados inconscientes lo son debido a su \u201cpeque\u00f1ez\u201d. Una persona simplemente no los nota. A veces esto les lleva a tomar el poder sobre su voluntad: Leibniz analiza espec\u00edficamente la influencia de los factores inconscientes en el comportamiento humano. Y, sin embargo, las almas humanas se distinguen precisamente por la presencia de conciencia, apercepci\u00f3n y otras habilidades superiores, la raz\u00f3n (entendimiento) y la raz\u00f3n (raison). Permiten a una persona comprender claramente las cosas, juzgarlas coherentemente y abrirle la esfera de las verdades eternas, las leyes morales y de Dios mismo, que est\u00e1 en la cima de la pir\u00e1mide de las m\u00f3nadas.<\/p>\n<p align=\"justify\">La apertura de Dios a las mentes de las personas distingue sus almas de otras m\u00f3nadas. Leibniz llama esp\u00edritus a las almas humanas y a sustancias similares. Los esp\u00edritus, a diferencia de otras m\u00f3nadas que reflejan el mundo en lugar de Dios, \u201cexpresan a Dios en lugar del mundo\u201d (1:1, 162). Son ciudadanos de la Ciudad de Dios y pueden esperar no s\u00f3lo la existencia eterna, sino tambi\u00e9n que Dios preserve su Yo, su personalidad id\u00e9ntica a s\u00ed misma.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dios, este \u201cMonarca absoluto\u201d de la comunidad espiritual, como toda m\u00f3nada creada por \u00e9l, es triple. La base subjetiva en \u00e9l corresponde a la omnipotencia, de la que depende incluso la posibilidad de las cosas, a las percepciones &#8211; omnisciencia, a la aspiraci\u00f3n &#8211; buena voluntad, sin la cual las cosas no pueden adquirir existencia real. Estas tres cualidades corresponden a las tres hip\u00f3stasis de la Divinidad cristiana, el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo. Dios, seg\u00fan Leibniz, es una m\u00f3nada completamente \u00fanica. En primer lugar, ayuda a otras m\u00f3nadas, y su existencia depende de Dios, y en segundo lugar, \u201csolo Dios est\u00e1 completamente libre del cuerpo\u201d (1:1, 426). Esta tesis dio lugar a numerosas cuestiones en la historia posterior de la filosof\u00eda. De hecho, \u00bfpor qu\u00e9 deber\u00edan asociarse otras m\u00f3nadas con cuerpos? Despu\u00e9s de todo, en principio est\u00e1n aislados de todo excepto de Dios, y pueden representar el mundo incluso si este mundo no existe en absoluto. Sin embargo, Leibniz insiste por su cuenta, aunque para conciliar su posici\u00f3n con la tesis de la inmortalidad natural de las m\u00f3nadas, tiene que inventar hip\u00f3tesis audaces, como la suposici\u00f3n de una cierta \u201ccoagulaci\u00f3n\u201d del cuerpo despu\u00e9s de la muerte de un ser vivo. ser.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La doctrina de la materia.<\/strong>\u00a0El concepto de corporalidad y materialidad no es, por supuesto, evidente por s\u00ed mismo, y Leibniz intent\u00f3 aclararlo. Neg\u00f3 la existencia real de una sustancia corporal especial, es decir, la materia en la forma en que aparece a los sentidos humanos en la experiencia. La materia es s\u00f3lo un fen\u00f3meno \u00abbien fundado\u00bb, ya que a ella le corresponden m\u00f3nadas reales. Esto tambi\u00e9n es v\u00e1lido para el fen\u00f3meno principal de cada m\u00f3nada: el fen\u00f3meno de su propio cuerpo. El cuerpo, sostiene Leibniz, es el estado de las m\u00f3nadas, y el alma es la m\u00f3nada central en el papel de su regente \u201cideal\u201d. Las propias m\u00f3nadas subordinadas son centros para otras m\u00f3nadas, y \u00e9stas para otras, y as\u00ed hasta el infinito. Lo que parece ser materia sin vida, en realidad est\u00e1 repleta de vida. La especificidad del fen\u00f3meno de la materia se explica por la imperfecci\u00f3n de las m\u00f3nadas creadas. La corporeidad, la materialidad se caracteriza por la inercia y la impenetrabilidad, y \u00bfqu\u00e9 es esto sino un reflejo de las limitaciones de las entidades percibidas? Si fueran perfectos, el mundo aparecer\u00eda en sus percepciones de una forma fundamentalmente diferente: la materia desaparecer\u00eda y s\u00f3lo quedar\u00edan unidades activas, las m\u00f3nadas.<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed es como Dios ve el mundo. La desaparici\u00f3n del fen\u00f3meno de la materia continua, inerte e impenetrable tendr\u00eda que ir acompa\u00f1ada de la transformaci\u00f3n de la sensibilidad de las m\u00f3nadas en raz\u00f3n. Despu\u00e9s de todo, en los sentimientos se dan las mismas m\u00f3nadas que en el intelecto, pero de forma indistinta. Por lo tanto, en la percepci\u00f3n sensorial no vemos estructuras mon\u00e1dicas discretas del ser real, sino que contemplamos un entorno continuo en el que estas estructuras se funden en im\u00e1genes vagas e impenetrables. Pero incluso la percepci\u00f3n sensorial nos permite distinguir las cosas. En otras palabras, hay cierta claridad en ello. Su aumento conduce al surgimiento de ideas distintas, cuando no solo se pueden distinguir los contornos de las cosas, sino tambi\u00e9n su estructura discreta, lo que permite identificar caracter\u00edsticas que distinguen estas cosas de otras. Los fen\u00f3menos se convierten en no\u00famenos, la sensualidad en raz\u00f3n. Adem\u00e1s de ideas distintas, Leibniz tambi\u00e9n permite la existencia de ideas adecuadas. Se llama adecuada una idea en la que no hay nada indistinto, como en la idea de n\u00famero. Pero s\u00f3lo en el pensamiento de Dios no hay m\u00e1s que ideas intuitivas adecuadas. Otras m\u00f3nadas son imperfectas y no pueden estar completamente desprovistas de sensibilidad, a menos que estemos hablando de las m\u00f3nadas m\u00e1s primitivas, que existen en la oscuridad de las percepciones poco claras.<\/p>\n<p align=\"justify\">No se puede argumentar que Leibniz haya elaborado en detalle esta doctrina de la sensualidad y la raz\u00f3n. Pero gracias a sus seguidores, qued\u00f3 firmemente asociado a su nombre. Esto sucedi\u00f3 con otras teor\u00edas de Leibniz. En general, s\u00f3lo se puede hablar del sistema de Leibniz con grandes reservas. M\u00e1s bien, es una dispersi\u00f3n de ideas, y llama la atenci\u00f3n el contraste entre la extravagancia de varias de sus construcciones te\u00f3ricas y la estricta metodolog\u00eda cient\u00edfica que Leibniz intent\u00f3 seguir en sus obras. Es cierto que la naturaleza \u201ccient\u00edfica\u201d de la metodolog\u00eda de Leibniz no significa que sea completamente perfecta. Incluso en la \u00e9poca de Leibniz, sus oponentes llamaron la atenci\u00f3n sobre ciertas inconsistencias internas.<\/p>\n<p align=\"justify\">A primera vista, las herramientas metodol\u00f3gicas de Leibniz parecen simples y l\u00f3gicas. Hay dos \u00abgrandes principios\u00bb, la ley de identidad y la ley de raz\u00f3n suficiente, que permiten explicar todo lo que existe y justificar todas las verdades de raz\u00f3n y de hecho. Pero detr\u00e1s de la apariencia de simplicidad se esconden problemas. El tal\u00f3n de Aquiles de la metodolog\u00eda de Leibniz es quiz\u00e1s la cuesti\u00f3n de qu\u00e9 tipo de verdad expresa la ley de la necesidad de raz\u00f3n suficiente. Si se trata de una verdad de hecho, entonces hay en ella un elemento de azar y, como se desprende de la definici\u00f3n de verdades de hecho aplicadas a una situaci\u00f3n dada, es concebible la existencia de algo sin una raz\u00f3n suficiente. Para convencerse de la falsedad de tal suposici\u00f3n, sin la cual es imposible afirmar la verdad de la ley de raz\u00f3n suficiente, es necesario 1) reconocer la posibilidad de discernir emp\u00edricamente bases suficientes para todo lo que existe, o 2) decir que la suposici\u00f3n de la existencia de cosas o acontecimientos sin fundamento suficiente no tiene fundamento suficiente. Sin embargo, lo primero es irreal y lo segundo presupone la verdad de la ley de raz\u00f3n suficiente, que a\u00fan est\u00e1 por demostrarse, es decir, surge un c\u00edrculo l\u00f3gico. Si consideramos la ley de raz\u00f3n suficiente como una verdad de raz\u00f3n, entonces resulta que no es un principio independiente, sino derivado: todas las verdades de la raz\u00f3n dependen de la ley de identidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">El problema de encontrar el lugar epistemol\u00f3gico de la ley de raz\u00f3n suficiente impuls\u00f3 a Kant a finales del siglo XVIII. abandonar la dicotom\u00eda entre verdades de raz\u00f3n y verdades de hecho y admitir la existencia de verdades especiales expresadas por \u201cjuicios sint\u00e9ticos a priori\u201d. Los seguidores ortodoxos de Leibniz, eligiendo entre interpretar esta ley como una verdad de raz\u00f3n o como una verdad de hecho, se inclinaron sin embargo por la primera de ellas, creyendo que era mejor perder la independencia de la ley de la raz\u00f3n suficiente que socavar su afirmaciones de verdad. Es cierto que ya a mediados del siglo XVIII. Hume refut\u00f3 directamente la tesis de que la ley de necesidad de raz\u00f3n suficiente puede interpretarse como una verdad de raz\u00f3n. Pero los primeros leibnizianos a\u00fan no sab\u00edan nada de Hume. Y al reducir esta ley a la ley de la identidad, en cierto sentido siguieron las instrucciones del propio Leibniz, quien dej\u00f3 claro que para la mente humana las verdades de hecho, de las cuales es responsable la ley de la raz\u00f3n suficiente, pueden transformarse en verdades de la raz\u00f3n en el infinito potencial. De esto se sigue la verdad de que en el intelecto divino no hay ninguna diferencia entre ellos, lo que amenaza la teor\u00eda del mundo mejor de Leibniz, ya que supone que nuestro mundo es elegido por Dios entre un n\u00famero infinito de mundos posibles, y si las verdades respecto a nuestro mundo son id\u00e9nticas a las verdades de la raz\u00f3n de Dios, entonces cualquier otro mundo en el que no fueran verdades resulta contradictorio, y no queda nada de la multitud de mundos posibles, y por tanto de la libertad de elecci\u00f3n divina.<\/p>\n<p align=\"justify\">Estos y otros problemas de la metaf\u00edsica leibniziana, al parecer, no le promet\u00edan buenas perspectivas. Mientras tanto, Leibniz tuvo una tremenda influencia en la filosof\u00eda europea. Esto se debe en parte al hecho de que fue uno de los pocos pensadores modernos que propuso un sistema ontol\u00f3gico completo construido sobre la base de principios metodol\u00f3gicos claros. Ya en el siglo XX se pueden encontrar ecos de la ontolog\u00eda mon\u00e1dica de Leibniz. Pero el verdadero triunfo de las ideas ontol\u00f3gicas de Leibniz se produjo en la primera mitad del siglo XVIII y coincidi\u00f3 con el apogeo de la escuela Chr. Lobo en Alemania. Wolf era socio de Leibniz y poco despu\u00e9s de la muerte del fil\u00f3sofo cambi\u00f3 su enfoque de las matem\u00e1ticas a la metaf\u00edsica. Naturaliz\u00f3 la monadolog\u00eda, redujo el alcance del concepto de armon\u00eda preestablecida a la relaci\u00f3n entre alma y cuerpo y coloc\u00f3 las ideas de Leibniz sobre una poderosa base probatoria. Sin embargo, la influencia de Leibniz en el siglo XVIII. experimentado no s\u00f3lo por pensadores alemanes, sino tambi\u00e9n por franceses, brit\u00e1nicos y rusos. Se siente, por ejemplo, en las ense\u00f1anzas de D. Diderot sobre las mol\u00e9culas org\u00e1nicas, en la teor\u00eda de la materia de P. M. Maupertuis, en la antropolog\u00eda de A. P. Kolyvanov (cuyo importante tratado es una especie de manifiesto de la Ilustraci\u00f3n tard\u00eda: \u201cObservaciones sobre El esp\u00edritu humano y su actitud ante el mundo\u201d, publicado en Altona en 1790, en realidad se perdi\u00f3 y no se encontr\u00f3 hasta 2002) e incluso en las construcciones filos\u00f3ficas de D. Hume. A finales del siglo XVIII, debido al florecimiento del kantismo, la influencia de la monadolog\u00eda de Leibniz disminuy\u00f3, aunque en \u00e9pocas posteriores, pensadores famosos, desde I. F. Herbart hasta E. Husserl, recurrieron a ella. Mucho m\u00e1s notable fue el impacto en la filosof\u00eda moderna del concepto de mundos posibles de Leibniz, que, como se demostr\u00f3 en el siglo XX. S. Kripke, es una herramienta exitosa para diversos tipos de experimentos mentales. Disfrutan de un \u00e9xito particular en la tradici\u00f3n anal\u00edtica de lengua inglesa, donde ning\u00fan tratado importante puede prescindir de ellos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tambi\u00e9n fue impresionante la influencia de las ideas metodol\u00f3gicas de Leibniz. Su interpretaci\u00f3n de la distinci\u00f3n entre verdades de raz\u00f3n y verdades de hecho es uno de los logros m\u00e1s indiscutibles de la filosof\u00eda mundial, un componente importante de la cultura filos\u00f3fica moderna. Tampoco debemos olvidar que Leibniz es uno de los profetas de la l\u00f3gica matem\u00e1tica y un pionero de la tecnolog\u00eda inform\u00e1tica. Leibniz tambi\u00e9n contribuy\u00f3 al desarrollo de la ciencia hist\u00f3rica y filos\u00f3fica. No consideraba la antigua filosof\u00eda un desfile de errores, pero cre\u00eda que la mayor\u00eda de las escuelas \u201ctienen raz\u00f3n en gran parte de sus afirmaciones, pero se equivocan en lo que niegan\u201d (1: 1, 531). Leibniz tambi\u00e9n introdujo la famosa oposici\u00f3n terminol\u00f3gica entre materialismo e idealismo. \u00c9l mismo cre\u00eda que su sistema de armon\u00eda preestablecida reun\u00eda todo lo mejor que se encontraba en las ense\u00f1anzas de los materialistas e idealistas, seguidores de Epicuro y Plat\u00f3n.<\/p>\n<h5 class=\"subtitle\"><strong>Literatura<\/strong><\/h5>\n<p align=\"justify\"><em>1.<\/em>\u00a0Obras de Leibniz G.V.: En 4 vols.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>2.Leibniz GW<\/em>\u00a0Die philosophischen Schriften von Gottfried Wilhelm Leibniz. hrsg. v. Con J. Gerhardt, Bd. I &#8211; VII, V., 1875-1890.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>3. Gaidenko P. P.<\/em>\u00a0Racionalidad cient\u00edfica y raz\u00f3n filos\u00f3fica. M., 2003. p\u00e1gs. 310-322.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>4. Zhuchkov V. A.<\/em>\u00a0Filosof\u00eda alemana de la Ilustraci\u00f3n temprana, M., 1989. P. 71-126.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>5. Mayorov G. G.<\/em>\u00a0Filosof\u00eda te\u00f3rica de G. V. Leibniz, M., 1973.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>6. Mayorov G. G.<\/em>\u00a0La filosof\u00eda como b\u00fasqueda del Absoluto. M., 2004. S. 379 &#8211; 406.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>7. Sokolov<\/em>\u00a0V.V. S\u00edntesis filos\u00f3fica de Gottfried Leibniz \/\/ Introducci\u00f3n a la filosof\u00eda cl\u00e1sica. M., 1999, p\u00e1gs. 233 &#8211; 304.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>8. Fisher K.<\/em>\u00a0Historia de la nueva filosof\u00eda, T. 3: Leibniz, su vida, escritos y ense\u00f1anzas. San Petersburgo, 1905.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>9.Aiton EJ<\/em>\u00a0Leibniz: una biograf\u00eda. Br\u00edstol, 1985.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>10.Cuerno JC<\/em>\u00a0Die Struktur des Grundes. 2 Aufl. Wiesbaden, 1983.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>11.M\u00fcller K., Kr\u00f6nert G.<\/em>\u00a0Leben und Werk von GW Leibniz. Francfort a. M., 1969.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>12.Invierno EG<\/em>\u00a0Leibniz und die Aufkl\u00e4rung. V., 1968.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gottfried Wilhelm Leibniz naci\u00f3 en Leipzig en 1646. Desde muy joven mostr\u00f3 inter\u00e9s por la ciencia. Despu\u00e9s de graduarse de la escuela, continu\u00f3 su educaci\u00f3n en la Universidad de Leipzig (1661 &#8211; 1666) y en la Universidad de Jena, donde pas\u00f3 un semestre en 1663. Ese mismo a\u00f1o, bajo la direcci\u00f3n de J. 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