{"id":607,"date":"2024-06-30T19:04:22","date_gmt":"2024-06-30T16:04:22","guid":{"rendered":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/?p=607"},"modified":"2025-11-20T20:25:56","modified_gmt":"2025-11-20T17:25:56","slug":"berkeley","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/30\/berkeley\/","title":{"rendered":"George Berkeley. Ser es ser percibido"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">George Berkeley naci\u00f3 en Irlanda en 1685. Proven\u00eda de una familia de colonos ingleses. En 1700 ingres\u00f3 en el Trinity College de Dubl\u00edn, donde fue influenciado por las ideas de J. Locke y odiaba la escol\u00e1stica. En 1707 comenz\u00f3 a ense\u00f1ar en el mismo colegio. 1707 tambi\u00e9n puede considerarse el inicio de su actividad filos\u00f3fica. Berkeley realiza numerosos bocetos (unos 900 fragmentos), que posteriormente se publicar\u00e1n con el t\u00edtulo Philosophical Notes. En estos bocetos, Berkeley, en particular, desarrolla la teor\u00eda de la existencia expuesta en Tratado de los principios del conocimiento humano, su obra m\u00e1s famosa (1710). Un a\u00f1o antes del Tratado, public\u00f3 otra obra influyente, \u00abUna experiencia en una nueva teor\u00eda de la visi\u00f3n\u00bb. En este ensayo, Berkeley plantea una tesis a primera vista parad\u00f3jica: una criatura sin tacto no podr\u00eda juzgar las propiedades reales del espacio. El tacto act\u00faa, seg\u00fan Berkeley, como maestro de la visi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><!--more--><\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/30\/berkeley\/berkli230624\/\" rel=\"attachment wp-att-608\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-608\" src=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/berkli230624.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/berkli230624.jpg 400w, https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/berkli230624-300x300.jpg 300w, https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/berkli230624-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"justify\">De la \u201cExperiencia\u201d surgi\u00f3 la impresi\u00f3n de que es el sentido del tacto el que lleva a la persona m\u00e1s all\u00e1 de la esfera de sus sensaciones subjetivas. En el Tratado, sin embargo, Berkeley tambi\u00e9n subjetiva el tacto. Bas\u00e1ndose en este trabajo, muchos juzgaron a Berkeley como un fil\u00f3sofo solipsista. En realidad, sin embargo, permiti\u00f3 no s\u00f3lo su propia existencia, sino tambi\u00e9n la existencia de otros esp\u00edritus, incluido Dios. Dej\u00f3 clara su posici\u00f3n en Tres conversaciones entre Hylas y Philonus (1713). El peque\u00f1o tratado de competencia en lat\u00edn \u00abSobre el movimiento\u00bb (1721) tambi\u00e9n tuvo un car\u00e1cter esclarecedor. Berkeley planeaba seguir publicando un Tratado sobre los principios del conocimiento humano, y ya hab\u00eda escrito la segunda parte (sobre temas \u00e9ticos), pero la perdi\u00f3 durante uno de sus viajes a Europa.<\/p>\n<p align=\"justify\">La actividad filos\u00f3fica constituy\u00f3 s\u00f3lo una parte de las actividades de Berkeley. En 1709 se convirti\u00f3 en sacerdote anglicano y posteriormente hizo una exitosa carrera en este campo. Adem\u00e1s, Berkeley viajaba con frecuencia. En 1713 visit\u00f3 Londres, donde conoci\u00f3 a J. Swift. En 1713-1714 y 1716-1720. vivi\u00f3 en Francia e Italia, y en 1728, despu\u00e9s de regresar a la ense\u00f1anza en Dubl\u00edn, realiz\u00f3 un viaje misionero a Am\u00e9rica, donde planeaba abrir una universidad en las Bermudas. Berkeley se instal\u00f3 en Newport (Rhode Island), pero por dificultades de financiaci\u00f3n regres\u00f3 a su tierra natal en 1732, donde pronto recibi\u00f3 la dignidad episcopal en Cloyne. Mientras estaba en Estados Unidos, escribi\u00f3 la obra \u00abAlciphron, o el peque\u00f1o fil\u00f3sofo\u00bb, dirigida contra los \u00ablibrepensadores\u00bb y publicada en 1732. Berkeley entr\u00f3 en pol\u00e9micas sobre otros temas, en particular, defendiendo sus puntos de vista filos\u00f3ficos y matem\u00e1ticos naturales. En 1744, en Cloyne, Berkeley escribi\u00f3 y public\u00f3 el tratado \u00abSeiris\u00bb, cuyo objetivo principal era publicitar las milagrosas propiedades m\u00e9dicas de la \u00abtintura de alquitr\u00e1n\u00bb, que Berkeley conoci\u00f3 en Am\u00e9rica. Adem\u00e1s de las discusiones sobre la tintura (continuadas por Berkeley en 1752 en \u00abFurther Thoughts on the Tincture of Tar\u00bb), esta obra contiene muchas ideas filos\u00f3ficas que revelan cambios significativos en la atm\u00f3sfera general del filosofar de Berkeley. Si en sus primeros trabajos Berkeley fue anal\u00edtico y demostr\u00f3 un asombroso ingenio l\u00f3gico, en Seiris revela una amplia erudici\u00f3n y una respetable adhesi\u00f3n a la tradici\u00f3n. Berkeley pas\u00f3 los \u00faltimos seis meses de su vida con su familia en Oxford, donde se mud\u00f3 para supervisar los estudios de su hijo. Berkeley muri\u00f3 en 1753.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La doctrina de la abstracci\u00f3n.<\/strong>\u00a0La base te\u00f3rica de muchas de las ideas clave de Berkeley es su doctrina de la abstracci\u00f3n, expuesta en la introducci\u00f3n de Tratado sobre los principios del conocimiento humano. Berkeley cree que la teor\u00eda de la abstracci\u00f3n de Locke, seg\u00fan la cual las ideas generales que surgen de la abstracci\u00f3n de las propiedades aleatorias de las cosas tienen una existencia independiente en la mente humana, es err\u00f3nea. Cree que es imposible imaginar a una persona en general, un tri\u00e1ngulo en general, etc. Siempre se imaginan cosas concretas, individuales. Esto no significa que Berkeley rechace la posibilidad de la abstracci\u00f3n como tal. La mente humana es bastante capaz de separar ciertas cualidades, por ejemplo, abstraerse del olor de una cosa preservando al mismo tiempo su imagen visual. Tampoco niega las ideas generales. Berkeley niega la existencia s\u00f3lo a las ideas abstractas generales. De hecho, cualquier idea general, por ejemplo la idea de \u201cfruto en general\u201d, no es m\u00e1s que la representaci\u00f3n de alg\u00fan fruto en particular, que, sin embargo, interesa a la mente no en s\u00ed mismo, sino en su funci\u00f3n representativa, como un Objetos representativos de toda una clase. No hay otras diferencias, salvo un cambio de punto de vista, entre una idea \u00fanica y una idea general. Berkeley utiliza la teor\u00eda representacional de la abstracci\u00f3n para criticar varios de los conceptos m\u00e1s importantes de la metaf\u00edsica tradicional. Est\u00e1 convencido de que una mala comprensi\u00f3n de la naturaleza de las ideas generales puede conducir a la creaci\u00f3n de conceptos ficticios, como el concepto de materia, as\u00ed como a intentos de separar cosas inseparables, por ejemplo, separar la percepci\u00f3n y la existencia. Estos intentos s\u00f3lo pueden tener \u00e9xito en el nivel verbal. Berkeley sostiene que el lenguaje mismo a veces lleva a los fil\u00f3sofos a conclusiones err\u00f3neas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Esse es percipi.<\/strong>\u00a0Una de las aplicaciones m\u00e1s importantes de la teor\u00eda representacional de la abstracci\u00f3n de Berkeley es su doctrina de la inseparabilidad de la existencia y la percepci\u00f3n, expresada en la breve f\u00f3rmula \u201cesse is percipi\u201d, es decir, \u201cser es ser percibido\u201d (ver 1: 172). ). La verdad de esta f\u00f3rmula, seg\u00fan Berkeley, es casi evidente por s\u00ed misma. De hecho, cuando imaginamos cualquier objeto sensorial, simult\u00e1neamente nos imaginamos representando ese objeto. El sujeto no puede pensarse a partir del objeto. Esto significa que los objetos s\u00f3lo tienen una existencia correlativa y dependen del esp\u00edritu que los percibe. Sin embargo, Berkeley todav\u00eda duda en declarar esta proposici\u00f3n como un axioma absoluto, aparentemente porque parece contradecir el sentido com\u00fan, seg\u00fan el cual los objetos de los sentidos existen independientemente de la percepci\u00f3n. Y aunque Berkeley niega que su filosof\u00eda sea incompatible con el sentido com\u00fan, aporta pruebas adicionales para su tesis fundamental.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una de las l\u00edneas argumentales de Berkeley es fortalecer la posici\u00f3n tradicional de la filosof\u00eda europea moderna, seg\u00fan la cual una serie de cualidades sensoriales, como el color, el olor, el gusto, etc., tal como las conocemos, son subjetivas. Esto generalmente se demostraba citando el hecho de que el mismo objeto puede parecer diferente para diferentes personas. Por ejemplo, el vino puede parecerle dulce a una persona y amargo a otra. Como no puede ser agrio y dulce al mismo tiempo, debemos suponer que la dulzura, la acidez y, en realidad, cualquier sabor no existen en una cosa, sino en la percepci\u00f3n del sujeto. Berkeley extiende este argumento inherentemente err\u00f3neo (que, dicho sea de paso, \u00e9l sent\u00eda) a las llamadas \u201ccualidades primarias\u201d, extensi\u00f3n y densidad, que normalmente se pensaba que formaban el mundo de los objetos materiales independientes de la mente. Un mismo objeto, se\u00f1ala Berkeley, puede parecer tener diferentes formas y, siguiendo la l\u00f3gica de demostrar la subjetividad de las mencionadas \u201ccualidades secundarias\u201d, color, olor, etc., para evitar contradicciones, debemos admitir esa forma y extensi\u00f3n son generalmente subjetivas. Lo mismo puede demostrarse para la densidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Si es as\u00ed, entonces todas las cualidades que componen lo que en el uso ordinario se llama materia dependen del sujeto y, por tanto, existen s\u00f3lo en su percepci\u00f3n, que era lo que hab\u00eda que demostrar. Otra l\u00ednea de evidencia para la misma tesis fue que Berkeley pidi\u00f3 al lector que intentara imaginar las propiedades de la supuesta sustancia material. Es dif\u00edcil negar que los objetos de la conciencia inmediata no son las cosas en s\u00ed mismas, sino sus huellas mentales, \u00abideas\u00bb (aunque en la historia de la filosof\u00eda esta tesis fue cuestionada peri\u00f3dicamente por los \u00abfil\u00f3sofos del sentido com\u00fan\u00bb, desde T. Reed en el siglo XVIII a J. Searle en el siglo XXI). Tales ideas existen en el esp\u00edritu, que es su portador, la sustancia. Pero suponemos que estas ideas representan cosas materiales m\u00e1s o menos adecuadamente. Sin embargo, Berkeley se\u00f1ala razonablemente que las ideas s\u00f3lo pueden ser similares a las ideas. Esto significa que la supuesta sustancia material debe resultar portadora de ideas. Pero el portador de las ideas es el esp\u00edritu, no la materia. Por tanto, Berkeley cree que el concepto de materia es contradictorio y declara una refutaci\u00f3n del materialismo. S\u00f3lo los esp\u00edritus y sus percepciones pueden existir en el mundo. Las percepciones no pueden separarse del esp\u00edritu. Para existir, deben ser percibidos real y no potencialmente. La clara explicaci\u00f3n de este punto en Las Tres Conversaciones entre Hylas y Philonus elimin\u00f3 la ambig\u00fcedad que permanec\u00eda en el Tratado, donde podr\u00eda parecer que la f\u00f3rmula \u201cser es ser percibido\u201d tiene el significado de que todo lo que existe s\u00f3lo puede, en principio, ser. una percepci\u00f3n de objeto. Con tal interpretaci\u00f3n, Berkeley no podr\u00eda utilizar su principio fundamental para las amplias generalizaciones filos\u00f3ficas y teol\u00f3gicas que hace en Tres conversaciones.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Perfume.<\/strong>\u00a0El principio \u00abser es ser percibido\u00bb en un sentido estricto s\u00f3lo es significativo para los objetos sensoriales, que, sin embargo, no agotan todo lo que existe. Estos objetos mismos existen en los esp\u00edritus, a los que se aplica otra proposici\u00f3n: ser es percibir. Los esp\u00edritus son sustancias simples y pueden conocer su unidad y sustancialidad con la ayuda de la \u00abreflexi\u00f3n\u00bb, una contemplaci\u00f3n interna especial, que, sin embargo, no nos proporciona \u00abideas\u00bb, sino que nos permite formar \u00abconceptos\u00bb sobre sus objetos. Berkeley se niega a llamar a estos conceptos \u00abideas\u00bb, ya que estas \u00faltimas, en su opini\u00f3n, no contienen ning\u00fan signo de actividad, mientras que los esp\u00edritus no son s\u00f3lo seres que perciben, sino tambi\u00e9n seres activos. Al fin y al cabo, adem\u00e1s de las percepciones o las ideas, los esp\u00edritus tambi\u00e9n est\u00e1n dotados de voluntad. La voluntad es la encargada de la modificaci\u00f3n de las ideas. Sin embargo, las capacidades de las almas humanas, que constituyen una de las variedades de los esp\u00edritus finitos, para modificar ideas, son muy limitadas. La voluntad del hombre tiene poder sobre las ideas de la imaginaci\u00f3n, pero las ideas de la sensaci\u00f3n parecen imponerse a ella. Esto significa que tales ideas son generadas por alguna causa externa. Para determinar las propiedades de esta causa, Berkeley llama la atenci\u00f3n sobre la unidad y la finalidad del mundo de las sensaciones. Tales cualidades indican que detr\u00e1s de la totalidad de las ideas de sensaci\u00f3n hay una \u00fanica causa ra\u00edz inteligente, a saber, Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Berkeley demuestra\u00a0<strong>la existencia de Dios<\/strong>\u00a0de otra manera. Combina la tesis de que \u00abser es ser percibido\u00bb con la posici\u00f3n de sentido com\u00fan de que las cosas (o, en su terminolog\u00eda, las \u00abideas de sensaci\u00f3n\u00bb) existen independientemente de nuestra percepci\u00f3n. La combinaci\u00f3n de estas premisas lleva a la conclusi\u00f3n sobre la existencia de alg\u00fan esp\u00edritu o esp\u00edritus superiores, en cuya percepci\u00f3n existen cosas sensoriales. La tesis sobre la unidad y la finalidad del mundo nos permite nuevamente limitar el n\u00famero de estos seres perceptores a un solo esp\u00edritu infinito: Dios. Berkeley est\u00e1 orgulloso de esta prueba que, entre otras cosas, demuestra claramente que su filosof\u00eda puede conciliarse con el sentido com\u00fan. No cree en absoluto, como se podr\u00eda pensar al principio, que el cese de la percepci\u00f3n de una cosa por parte de una persona signifique su destrucci\u00f3n. Despu\u00e9s de todo, la existencia de una cosa, como proclama Berkeley en Tres Conversaciones, no depende de la percepci\u00f3n humana, sino de la divina. Por supuesto, ser\u00eda un error decir que Dios percibe las cosas exactamente de la misma manera que los esp\u00edritus finitos las perciben (llegamos a la conclusi\u00f3n de que existen otros esp\u00edritus finitos adem\u00e1s del nuestro con la ayuda de la experiencia y el principio de analog\u00eda). Dios est\u00e1 desprovisto de sensaci\u00f3n en el sentido humano de la palabra. Por tanto, en su percepci\u00f3n existen m\u00e1s bien arquetipos de lo que llamamos cosas sensoriales. Y de acuerdo con estos arquetipos, Dios genera series de sensaciones en los esp\u00edritus finitos, y lo hace de tal manera que algunas sensaciones act\u00faan como signos naturales o presagios de otras. Esto nos permite discernir patrones en ellos y aumentar el conocimiento, incluido el cient\u00edfico.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La ontolog\u00eda<\/strong>\u00a0de Berkeley establece as\u00ed un contacto directo entre las almas humanas y las ideas de Dios. Desvi\u00e1ndose de los esquemas tradicionales, Berkeley elimina del proceso de esta interacci\u00f3n lo que considera un elemento innecesario: la materia (la materia conserva un estatus ontol\u00f3gico en el sistema de N. Malebranche, quien, se argument\u00f3, tuvo una fuerte influencia en Berkeley, demostrando que \u201c vemos todas las cosas en Dios\u00bb; aunque el propio Berkeley neg\u00f3 la similitud de sus puntos de vista con las ideas del cartesiano franc\u00e9s). Esta interpretaci\u00f3n, sin embargo, crea dificultades para comprender la posibilidad de que Dios creara el mundo, que Berkeley, al menos debido a las particularidades de su profesi\u00f3n, no pod\u00eda ignorar. Por tanto, se vio obligado a aclarar su postura. Por creaci\u00f3n propon\u00eda entender la revelaci\u00f3n de Dios a los esp\u00edritus finitos, mientras que el mundo anterior a la creaci\u00f3n, en su opini\u00f3n, representa a Dios encerrado en s\u00ed mismo. En otras palabras, Berkeley restaur\u00f3 la trinidad del ser. Las cosas como ideas existen de tres formas: escondidas en Dios, reveladas en Dios y como ideas de sensaci\u00f3n en las mentes de esp\u00edritus finitos. La existencia de segundo orden corresponde al lugar que ocupa en las ontolog\u00edas tradicionales la encarnaci\u00f3n material de las ideas divinas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Todas estas aclaraciones redujeron al m\u00ednimo la originalidad de los juicios de Berkeley. Berkeley escribi\u00f3 que luchaba con la idea de la existencia absolutamente independiente de los objetos materiales, pero ninguno de los principales metaf\u00edsicos de los tiempos modernos, de hecho, propuso tal idea. La mayor\u00eda de los fil\u00f3sofos de los siglos XVII y XVIII, bas\u00e1ndose en la intuici\u00f3n paneuropea del ser como la plenitud de la esencia, de la que carecen las cosas materiales imperfectas, cre\u00edan que Dios, habiendo creado el mundo material, mantiene constantemente su existencia, y tal actividad vigilante puede ser interpretado como la percepci\u00f3n continua de Dios de este mundo. Poco a poco, Berkeley se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s consciente de la naturaleza tradicional de sus construcciones te\u00f3ricas e integr\u00f3 sus ideas en el contexto de la entonces vigente filosof\u00eda plat\u00f3nica, aunque insistiendo en la continuidad con sus obras anteriores.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Ense\u00f1anza sobre la naturaleza.<\/strong>\u00a0La filosof\u00eda plat\u00f3nica, con sus ideas sobre la jerarqu\u00eda del ser y la primac\u00eda del esp\u00edritu sobre la materia, result\u00f3 ser una herramienta conveniente para que Berkeley presentara sus propias ense\u00f1anzas filos\u00f3ficas naturales, aunque su inter\u00e9s por las ciencias naturales surgi\u00f3 en su juventud. Berkeley critic\u00f3 una serie de conceptos cient\u00edficos populares, en particular ciertos aspectos de la teor\u00eda del c\u00e1lculo diferencial y la idea de Newton sobre el movimiento de los cuerpos en el espacio absoluto. Estaba convencido de lo absurdo del concepto de cantidad infinitesimal y consideraba imposible hablar de manera significativa sobre la divisibilidad infinita de segmentos finitos, aunque no argument\u00f3 que estas t\u00e9cnicas pudieran ser un medio eficaz para resolver problemas matem\u00e1ticos y f\u00edsicos. Sin embargo, dado que conducen a contradicciones (lo finito se identifica con lo infinito), entonces, en su opini\u00f3n, deber\u00edan descartarse.<\/p>\n<p align=\"justify\">Estas contradicciones son en s\u00ed mismas una consecuencia del hecho de que el concepto de magnitud infinitesimal y de divisibilidad infinita, as\u00ed como el concepto de espacio absoluto, se formaron a trav\u00e9s de una abstracci\u00f3n mal entendida. Las verdaderas matem\u00e1ticas, seg\u00fan Berkeley, deben basarse en una teor\u00eda representativa de la abstracci\u00f3n. Berkeley tambi\u00e9n se opuso a la doctrina cada vez m\u00e1s popular de la actividad interna de la materia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Apoyando a Descartes, argument\u00f3 que la materia (entendida como la totalidad de datos del sentido externo) en s\u00ed misma est\u00e1 desprovista de actividad alguna y es completamente pasiva. Para justificar esta posici\u00f3n, se refiri\u00f3 a la ley generalmente aceptada desde los tiempos de Galileo y Descartes, seg\u00fan la cual los cuerpos conservan su estado existente en ausencia de influencias externas. Esta ley significa que los objetos materiales no pueden cambiar su estado de forma independiente y, por lo tanto, son pasivos incluso cuando parecen estar activos, por ejemplo, chocando con otros cuerpos, movi\u00e9ndose de un lugar a otro, etc. En consecuencia, al observar los cuerpos, no se puede obtener idea de la fuerza impulsora, a menos que la declares como una cualidad oculta incomprensible. El concepto correcto de fuerza motriz puede derivarse exclusivamente de la observaci\u00f3n de las acciones del esp\u00edritu. S\u00f3lo el esp\u00edritu es verdaderamente activo y, por lo tanto, todos los movimientos corporales en el mundo deben atribuirse a la acci\u00f3n de los esp\u00edritus, o, m\u00e1s precisamente, del alma del mundo, asociada con el principio racional m\u00e1s elevado del mundo. Y esta relaci\u00f3n entre el esp\u00edritu y el mundo es bastante l\u00f3gica, cree Berkeley. Despu\u00e9s de todo, no es el esp\u00edritu lo que est\u00e1 en el mundo, sino el mundo que est\u00e1 en el esp\u00edritu y proviene de \u00e9l.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al mismo tiempo, Berkeley, sin embargo, se\u00f1al\u00f3 que las reflexiones metaf\u00edsicas sobre el esp\u00edritu como la \u201cverdadera causa productora del movimiento\u201d no deben confundirse con los estudios f\u00edsicos de las \u201ccausas corporales secundarias\u201d, cuyo conocimiento puede traer beneficios espec\u00edficos. Las ciencias deben conocer sus l\u00edmites y no traspasarlos. Berkeley tuvo una influencia controvertida sobre los pensadores europeos. A veces se le percib\u00eda como un amante de las paradojas y los choques filos\u00f3ficos; G. W. Leibniz dio un ejemplo de tal interpretaci\u00f3n de Berkeley. Los partidarios de la filosof\u00eda materialista vieron a Berkeley como un oponente peligroso y trataron de deshacerse de sus argumentos oponi\u00e9ndolos al sentido com\u00fan. En este camino, ellos mismos a veces entraron en conflicto con el sentido com\u00fan. As\u00ed, los famosos argumentos de D. Diderot de que el sistema de Berkeley es absurdo, pero muy dif\u00edcil de refutar, est\u00e1n ellos mismos al borde del absurdo. Cabe se\u00f1alar que las ideas de Berkeley a menudo se presentaban de forma reducida, especialmente en varias obras marxistas. Muchos lo percibieron como un \u00abidealista subjetivo\u00bb que negaba todo excepto la realidad de su propio Yo. Sin embargo, aquellos que interpretaron m\u00e1s correctamente su sistema lo vieron como una amenaza a la ontolog\u00eda tradicional. Digamos \u03a7V\u038a\u0399\u0399 en. en la filosof\u00eda alemana pas\u00f3 en gran medida bajo el signo de la \u00abrefutaci\u00f3n del idealismo\u00bb, con el que se entend\u00eda el sistema de Berkeley. En esta campa\u00f1a contra el idealismo participaron pensadores tan famosos como Chr. Wolf, I.N. Tetens, I. Kant y otros, por ejemplo, llamaron a Berkeley un \u00abidealista dogm\u00e1tico\u00bb y cre\u00edan que refuta su teor\u00eda en las doctrinas de las formas a priori de la sensibilidad y las antinomias de la raz\u00f3n pura, que la hacen posible. para librar el concepto de materia de contradicciones, aunque sus contempor\u00e1neos a menudo reprocharon al propio Kant ser berkeleyano. D. Hume, quien tom\u00f3 de \u00e9l la teor\u00eda de la abstracci\u00f3n, el argumento sobre la subjetividad de las \u00abcualidades primarias\u00bb y algunas otras ideas, estuvo seriamente influenciado por las ideas de Berkeley. Hume consideraba que Berkeley, que atac\u00f3 agresivamente el escepticismo, era \u00e9l mismo un esc\u00e9ptico potencial. Tambi\u00e9n hay un gran inter\u00e9s en Berkeley por la filosof\u00eda moderna.<\/p>\n<h5 class=\"subtitle\"><strong>Literatura<\/strong><\/h5>\n<p align=\"justify\"><em>1. Berkeley J.<\/em>\u00a0Obras. M., 1978.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>2. Berkeley J.<\/em>\u00a0Alkifron, o el peque\u00f1o fil\u00f3sofo: obras de diferentes a\u00f1os. San Petersburgo, 1996.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>3.Berkeley<\/em>\u00a0G. Las obras de George Berkeley, ed. Por A. A. Luce y T. E. Jessop. vol. 1-9, L., 1948-1957.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>4. La doctrina de la realidad de Blonsky P. P.<\/em>\u00a0Berkeley. K., 1907.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>5. Brickman J.<\/em>\u00a0\u201cAlkiphron\u201d, o Juego de palabras \/\/ Berkeley J. Alkiphron, o el Petty Philosopher: Obras de diferentes a\u00f1os. San Petersburgo, 1996. P. 357 &#8211; 401.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>6. Bykhovsky B. E.<\/em>\u00a0Berkeley. M., 1970.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>7. Kuznetsov V. N., Meerovsky B. V., Gryaznov A. F.<\/em>\u00a0Filosof\u00eda de Europa occidental del siglo XVIII. M., 1986. P. 11-40.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>8. Pussel J.<\/em>\u00a0Introducci\u00f3n a \u201cAlkiphron\u201d \/\/ Berkeley J. Alkiphron, o el peque\u00f1o fil\u00f3sofo: obras de diferentes a\u00f1os. San Petersburgo, 1996. p\u00e1gs. 319 &#8211; 356.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>9.Grayling G.<\/em>\u00a0Berkeley: Los argumentos centrales. L., 1986.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>10.Luce A.<\/em>\u00a0A. Inmaterialismo de Berkeley, L., 1945.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>George Berkeley naci\u00f3 en Irlanda en 1685. Proven\u00eda de una familia de colonos ingleses. En 1700 ingres\u00f3 en el Trinity College de Dubl\u00edn, donde fue influenciado por las ideas de J. Locke y odiaba la escol\u00e1stica. En 1707 comenz\u00f3 a ense\u00f1ar en el mismo colegio. 1707 tambi\u00e9n puede considerarse el inicio de su actividad filos\u00f3fica. Berkeley realiza numerosos bocetos (unos 900 fragmentos),&hellip;<\/p>\n<p> <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/30\/berkeley\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":608,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40,80],"tags":[159,158],"class_list":{"0":"post-607","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia","8":"category-filosofianovogovremeni","9":"tag-existencia-correlativa","10":"tag-objetos"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/607","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=607"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/607\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":776,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/607\/revisions\/776"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/media\/608"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=607"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=607"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=607"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}