{"id":619,"date":"2024-06-30T19:24:38","date_gmt":"2024-06-30T16:24:38","guid":{"rendered":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/?p=619"},"modified":"2025-11-20T20:25:41","modified_gmt":"2025-11-20T17:25:41","slug":"kant","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/30\/kant\/","title":{"rendered":"Immanuel Kant. El esp\u00edritu de reflexi\u00f3n cr\u00edtica, el giro trascendental en la metaf\u00edsica, el valor absoluto de la persona humana"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Este cap\u00edtulo est\u00e1 dedicado a uno de los fil\u00f3sofos m\u00e1s influyentes de la historia del pensamiento: Immanuel Kant, el hombre que inculc\u00f3 el esp\u00edritu de reflexi\u00f3n cr\u00edtica en la cultura europea, llev\u00f3 a cabo un giro trascendental en la metaf\u00edsica de los tiempos modernos y proclam\u00f3 el \u00abvalor absoluto\u00bb de la persona humana. El impacto de las ideas de Kant lo siente cualquiera que tenga alguna idea de filosof\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\"><!--more--><\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/30\/kant\/kant230624\/\" rel=\"attachment wp-att-620\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-620\" src=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/kant230624.jpg\" alt=\"\" width=\"753\" height=\"502\" srcset=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/kant230624.jpg 753w, https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/kant230624-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 753px) 100vw, 753px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"justify\">La filosof\u00eda moderna de la conciencia, la ciencia cognitiva, la filosof\u00eda anal\u00edtica, la fenomenolog\u00eda y el existencialismo del siglo XX: estas y otras direcciones reconocieron su dependencia de las ideas kantianas. Y hoy la influencia de Kant ya no tiene nada que ver con las ense\u00f1anzas que surgieron bajo la influencia de su sistema a finales del siglo XVIII. Pero cuando se considera hist\u00f3ricamente, no se puede ignorar la tradici\u00f3n formada por Kant, que se denomina \u201cidealismo cl\u00e1sico alem\u00e1n\u201d. Este es el nombre com\u00fan para la totalidad de las ense\u00f1anzas filos\u00f3ficas de I. Kant, I. G. Fichte, F. W. J. Schelling, G. W. F. Hegel. Los une la atenci\u00f3n a la naturaleza del esp\u00edritu, interpretada a trav\u00e9s de los conceptos de actividad y libertad, incluso en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos. El idealismo cl\u00e1sico alem\u00e1n se interpreta a veces como el equivalente intelectual de la Revoluci\u00f3n Francesa. Sin embargo, en cierta medida puede considerarse como la culminaci\u00f3n o el desarrollo de la filosof\u00eda de la Ilustraci\u00f3n alemana del siglo XVIII.<\/p>\n<p align=\"justify\">El siglo XVIII, filos\u00f3ficamente, result\u00f3 muy favorable para Alemania, aunque a principios de este siglo estaba notablemente por detr\u00e1s de Inglaterra y Francia. Casi no se public\u00f3 literatura filos\u00f3fica en alem\u00e1n y no exist\u00eda una terminolog\u00eda establecida. Un cambio radical de situaci\u00f3n estuvo asociado a la figura\u00a0<strong>de Christian Wolf<\/strong>\u00a0(1679-1754). Wolf percibi\u00f3 las grandes posibilidades especulativas de la lengua alemana y llev\u00f3 a cabo una reforma terminol\u00f3gica global. Poseedor, adem\u00e1s, de un extraordinario don sistem\u00e1tico, adapt\u00f3 las ideas de los grandes pensadores del siglo XVII, Descartes y Leibniz, a las necesidades de la educaci\u00f3n universitaria. Estudiantes de Wolf: A. G. Baumgarten, F. Chr. Baumeister y otros crearon una serie de libros de texto cl\u00e1sicos, de los cuales muchas generaciones de estudiantes aprendieron los conceptos b\u00e1sicos de la metaf\u00edsica europea moderna. Entre los 20 y los 40 a\u00f1os. Siglo XVIII El wolffianismo se convirti\u00f3 en el movimiento filos\u00f3fico m\u00e1s influyente de Alemania. Sin embargo, Wolf tambi\u00e9n tuvo muchos oponentes, entre los que destacaban los llamados \u201cecl\u00e9cticos\u201d. Fue en el choque entre los wolffianos y los ecl\u00e9cticos que se desarroll\u00f3 la filosof\u00eda alemana de la Ilustraci\u00f3n. Ecl\u00e9ctica &#8211; Cr\u00f3nica. Thomasius, I. F. Budde, I. G. Walch, Chr. \u00abarmon\u00eda preestablecida\u00bb, que hered\u00f3 de Leibniz.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al principio, los wolffianos lucharon contra estos ataques, pero gradualmente las teor\u00edas m\u00e1s \u201cs\u00f3lidas\u201d de los ecl\u00e9cticos comenzaron a prevalecer. Desde los a\u00f1os 50 La influencia de Wolf se reduce dr\u00e1sticamente. Se inici\u00f3 un per\u00edodo de incertidumbre y relativo equilibrio de las distintas escuelas. Al mismo tiempo, comenz\u00f3 en Alemania un auge de la actividad de traducci\u00f3n. Por instigaci\u00f3n del rey de Prusia Federico II, que se dej\u00f3 llevar por las ideas de los ilustradores parisinos (Voltaire, Rousseau, La Mettrie y otros), surgi\u00f3 la moda del materialismo y el librepensamiento. Los pensadores franceses, muchos de los cuales se mudaron a Berl\u00edn y ocuparon puestos en la Real Academia de Ciencias, propagaron en Alemania las teor\u00edas de los fil\u00f3sofos brit\u00e1nicos: Locke, Hutcheson, Hume y otros.<\/p>\n<p align=\"justify\">Como resultado, entre los a\u00f1os 50 y 60. En Alemania se form\u00f3 un ambiente extremadamente rico en ideas filos\u00f3ficas, que no pudieron evitar convertirse en la base para construcciones sist\u00e9micas a gran escala de diversos tipos. En el campo de la investigaci\u00f3n metodol\u00f3gica, I. G. Lambert, autor del \u00abNuevo Organon\u00bb (1764), logr\u00f3 un \u00e9xito especial, y Johann Nicholas Tetens (1736-1807) cre\u00f3 uno de los tratados m\u00e1s sofisticados sobre filosof\u00eda de la conciencia y antropolog\u00eda. la historia de la metaf\u00edsica europea moderna &#8211; \u00abExperimentos filos\u00f3ficos sobre la naturaleza humana y su desarrollo\u00bb (1777). En una l\u00ednea anal\u00edtica, tratando de resolver el enigma de la conciencia, Tetens lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que surge de la actividad espont\u00e1nea del alma cuando cambian los estados mentales. Esta actividad creativa es una caracter\u00edstica excepcional del hombre. Su presencia explica el surgimiento del sentimiento, en el que tambi\u00e9n est\u00e1 presente de forma latente, de capacidades mentales superiores, como la raz\u00f3n y el libre albedr\u00edo. Esta actividad tambi\u00e9n se manifiesta en el constante deseo de desarrollo de las personas. Una persona, seg\u00fan Tetens, se puede definir como un ser capaz de mejorar. Sin embargo, la influencia de las ideas de Tetens en el pensamiento posterior no fue muy grande. La situaci\u00f3n fue diferente con Kant, quien estuvo influenciado por Baumgarten, Crusius, Hume, Rousseau y otros autores, pero cre\u00f3 una ense\u00f1anza original en la que logr\u00f3 superar los extremos de la metodolog\u00eda racionalista y empirista y encontrar un camino intermedio entre el dogmatismo y el escepticismo. El resultado de sus esfuerzos constructivos fue un majestuoso sistema filos\u00f3fico, que tuvo un fuerte impacto en toda la metaf\u00edsica europea.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Kant<\/strong>\u00a0naci\u00f3 en 1724 en K\u00f6nigsberg, donde vivi\u00f3 toda su vida. Se cri\u00f3 en una familia pobre de artesanos y recibi\u00f3 su educaci\u00f3n primaria en una escuela pietista con reglas estrictas. En 1740 Kant ingres\u00f3 en la Universidad de Albertina. Aqu\u00ed conoci\u00f3 las ideas del ecl\u00e9ctico Wolffiano M. Knutzen, quien le inculc\u00f3 el amor por la ciencia y el rechazo del idealismo espiritista. Tras finalizar sus estudios universitarios y varios a\u00f1os de docencia en casa, Kant volvi\u00f3 a la senda acad\u00e9mica. Habiendo defendido varias disertaciones, primero se convirti\u00f3 en privatdozent y, desde 1770, en profesor de metaf\u00edsica. Aunque Kant no rehu\u00eda la vida social y era conocido como un hombre valiente, con el tiempo se centr\u00f3 cada vez m\u00e1s en problemas puramente filos\u00f3ficos. La ense\u00f1anza en la universidad tambi\u00e9n le consumi\u00f3 mucha energ\u00eda. Kant dio muchos cursos de conferencias, desde metaf\u00edsica y l\u00f3gica hasta geograf\u00eda f\u00edsica y antropolog\u00eda. En 1796, Kant dej\u00f3 de dar conferencias, pero continu\u00f3 sus actividades cient\u00edficas casi hasta su muerte en 1804.<br \/>\n<a title=\"En los \u00faltimos a\u00f1os, Kant trabaj\u00f3 en una obra fundamental sobre la transici\u00f3n de la metaf\u00edsica a la f\u00edsica, que qued\u00f3 inconclusa y fue publicada tras su muerte con el t\u00edtulo Opus postumum (ver 4: 323 - 588).\"><sup>[27]<\/sup><\/a>\u00a0La \u200b\u200bobra de Kant se divide en dos per\u00edodos: precr\u00edtico (. aproximadamente hasta 1770) y cr\u00edtico. En su forma m\u00e1s general, el per\u00edodo precr\u00edtico puede caracterizarse como una \u00e9poca de b\u00fasqueda intensiva por parte de Kant de direcciones prometedoras en la ciencia y la filosof\u00eda, el per\u00edodo cr\u00edtico, como una \u00e9poca de descubrimientos revolucionarios y la creaci\u00f3n de un sistema filos\u00f3fico integral.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Filosof\u00eda precr\u00edtica.<\/strong>\u00a0Ya en su primer libro, \u00abReflexiones sobre la verdadera estimaci\u00f3n de las fuerzas vivas\u00bb (1749), Kant descubri\u00f3 el deseo de superar los extremos de las escuelas filos\u00f3ficas en guerra, as\u00ed como el inter\u00e9s por estudiar la esencia de la materia y el espacio. En un per\u00edodo temprano, Kant consideraba el espacio como un entorno din\u00e1mico que surge de la interacci\u00f3n de sus sustancias simples constituyentes, siempre que tengan una causa com\u00fan: Dios. Esta interpretaci\u00f3n permiti\u00f3 relativizar las caracter\u00edsticas fundamentales del espacio, como el n\u00famero de sus dimensiones. Kant argument\u00f3 que al cambiar los par\u00e1metros de las sustancias que interact\u00faan, el espacio podr\u00eda tener no tres, sino m\u00e1s dimensiones.<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s de escribir tratados filos\u00f3ficos abstractos en el per\u00edodo precr\u00edtico (as\u00ed como en el cr\u00edtico), Kant tambi\u00e9n cre\u00f3 textos m\u00e1s populares. As\u00ed, public\u00f3 varios ensayos sobre la historia de la Tierra, sobre las causas de los terremotos, etc. Pero la obra m\u00e1s famosa del ciclo filos\u00f3fico natural fue \u201cLa Historia general y teor\u00eda de los cielos\u201d, publicada en 1755. Aqu\u00ed Kant pinta un cuadro de un Universo en evoluci\u00f3n, formado naturalmente a partir del caos de la materia bajo la influencia de fuerzas de atracci\u00f3n y repulsi\u00f3n. Kant estaba seguro de que con el tiempo el orden reemplaza gradualmente al caos. En La historia del cielo tambi\u00e9n subraya que, si bien el mundo est\u00e1 ordenado \u00fanicamente por leyes naturales, esto no significa que en su interpretaci\u00f3n el cient\u00edfico pueda prescindir del concepto de Dios. Despu\u00e9s de todo, las leyes naturales mismas, que dan lugar a la armon\u00eda c\u00f3smica, no pueden ser el resultado del azar y deben considerarse como una creaci\u00f3n de la Mente Suprema. Adem\u00e1s, Kant cre\u00eda que incluso los m\u00e9todos cient\u00edficos naturales m\u00e1s sofisticados no pueden explicar el fen\u00f3meno de la intencionalidad en general y la vida en particular. Kant mantuvo esta convicci\u00f3n durante el per\u00edodo cr\u00edtico de su obra, negando que la finalidad de los seres vivos pueda interpretarse sin invocar el concepto de una causa inteligente de la naturaleza; fue, como suele decirse, un pensador de la era predarwiniana.<\/p>\n<p align=\"justify\">A pesar del inter\u00e9s de Kant por los temas de filosof\u00eda natural y ciencias naturales, el foco de su atenci\u00f3n todav\u00eda no era la f\u00edsica, sino la metaf\u00edsica. Ya en una \u00e9poca temprana abandon\u00f3 la presentaci\u00f3n literal de los libros de texto wolffianos que utilizaba en sus conferencias y trat\u00f3 de encontrar su propio camino en esta ciencia. M\u00e1s precisamente, cre\u00eda que la metaf\u00edsica a\u00fan no hab\u00eda llegado a serlo. Para darle rigor, emprendi\u00f3 una serie de investigaciones metodol\u00f3gicas. Es importante que Kant no compartiera la opini\u00f3n generalizada en ese momento de que, para convertirse en una ciencia estricta, la metaf\u00edsica debe parecerse a las matem\u00e1ticas. Sostuvo que los m\u00e9todos de estas ciencias difieren. Las matem\u00e1ticas son constructivas, la metaf\u00edsica es anal\u00edtica. La tarea de la metaf\u00edsica es identificar los conceptos elementales del pensamiento humano. Y ya en el per\u00edodo precr\u00edtico, Kant expres\u00f3 m\u00e1s de una vez la idea de que un fil\u00f3sofo deber\u00eda evitar por todos los medios las fabricaciones arbitrarias. En otras palabras, un problema importante en filosof\u00eda era la cuesti\u00f3n de los l\u00edmites del conocimiento humano. Kant lo afirma en una de las obras centrales del per\u00edodo precr\u00edtico, \u201cLos sue\u00f1os de un vidente espiritual, explicados por los sue\u00f1os de la metaf\u00edsica\u201d (1766), donde llega a la conclusi\u00f3n de que los l\u00edmites del conocimiento generalmente coinciden con los l\u00edmites del conocimiento. l\u00edmites de la experiencia. Esta tesis es la base te\u00f3rica de su cr\u00edtica al m\u00edstico sueco E. Swedishborg, a quien, de hecho, est\u00e1 dedicado \u00abLos sue\u00f1os de un esp\u00edritu vidente\u00bb. Swedishborg habl\u00f3 audazmente sobre el mundo suprasensible y habl\u00f3 sobre la existencia de un entorno espiritual especial que garantiza la comunicaci\u00f3n directa de las almas. Kant socav\u00f3 los cimientos de tales fantas\u00edas metaf\u00edsicas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al mismo tiempo, ser\u00eda un error interpretar la filosof\u00eda temprana de Kant exclusivamente en tonos empiristas y esc\u00e9pticos. El \u00abm\u00e9todo esc\u00e9ptico\u00bb, que tom\u00f3 de Hume, fue s\u00f3lo uno de los programas de investigaci\u00f3n desarrollados por Kant en el per\u00edodo precr\u00edtico. En varias obras de este per\u00edodo, Kant se presenta ante el lector bajo una apariencia completamente diferente: como un pensador que lucha por alcanzar alturas suprasensibles y conf\u00eda en su alcance. Estamos hablando principalmente del trabajo de 1763 \u00abLa \u00fanica base posible para probar la existencia de Dios\u00bb. Criticando aqu\u00ed los argumentos tradicionales a favor de la existencia de un Ser Supremo, Kant al mismo tiempo presenta su propio argumento \u00abontol\u00f3gico\u00bb, basado en el reconocimiento de la necesidad de alg\u00fan tipo de existencia (si nada existe, entonces hay no hay material para las cosas, y son imposibles; pero lo imposible es imposible, lo que significa que es necesario alg\u00fan tipo de existencia) y la identificaci\u00f3n de esta existencia primaria con Dios<br \/>\n<a title=\"Durante el per\u00edodo cr\u00edtico, Kant cambi\u00f3 el uso de las palabras y comenz\u00f3 a llamar &quot;argumento ontol\u00f3gico&quot; a la llamada prueba &quot;cartesiana&quot; o &quot;anselmiana&quot; de la existencia de Dios.\"><sup>[28]<\/sup><\/a>\u00a0. Las obras \u00abdogm\u00e1ticas\u00bb del per\u00edodo precr\u00edtico tambi\u00e9n pueden incluir \u00abLa experiencia de algunas observaciones sobre el optimismo\u00bb (1759) y la disertaci\u00f3n de 1770 \u00abSobre la forma y los principios del mundo sensiblemente perceptible e inteligible\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero si en el \u00abEnsayo\u00bb Kant construye esquemas completamente tradicionales en el esp\u00edritu de la filosof\u00eda leibniz-wolffiana, en su disertaci\u00f3n analiza la cognoscibilidad del mundo suprasensible desde una perspectiva diferente, bas\u00e1ndose en la teor\u00eda que desarroll\u00f3 a finales de los a\u00f1os 60. Nueva teor\u00eda del espacio y el tiempo. Durante este per\u00edodo, Kant abandon\u00f3 la teor\u00eda relativista del espacio que hab\u00eda aceptado anteriormente, ya que descubri\u00f3 que la explicaci\u00f3n del espacio a trav\u00e9s de la relaci\u00f3n de sustancias no permite conceptualizar una propiedad tan importante de \u00e9sta como la diferencia entre derecha e izquierda. (Por ejemplo, los guantes derecho e izquierdo pueden ser completamente id\u00e9nticos en cuanto a la relaci\u00f3n de sus partes y, sin embargo, diferir entre s\u00ed: el guante derecho no se puede poner en la mano izquierda). Este fen\u00f3meno de \u00absimilitudes incongruentes\u00bb, registrado en la obra de 1768 \u00abSobre el primer fundamento para distinguir lados en el espacio\u00bb, oblig\u00f3 a Kant a aceptar el concepto de espacio absoluto, aunque la interpretaci\u00f3n de Newton de dicho espacio como un contenedor de cosas con una realidad independiente Siempre le pareci\u00f3 absurdo. Y ya en 1769 Kant encuentra una manera de deshacerse de esta misteriosa entidad. La esencia de la soluci\u00f3n de Kant, expuesta en su disertaci\u00f3n de 1770, es que el espacio absoluto puede interpretarse en un sentido subjetivo, es decir, como una condici\u00f3n subjetiva de la percepci\u00f3n humana de influencias externas, independientemente de las cosas, o a priori. forma de contemplaci\u00f3n sensorial. Por analog\u00eda con el espacio, Kant tambi\u00e9n repens\u00f3 el tiempo, que tambi\u00e9n result\u00f3 ser para \u00e9l una forma a priori de sensibilidad, s\u00f3lo que en el caso del tiempo no estamos hablando de un sentimiento externo, sino interno. Con esta comprensi\u00f3n, los objetos inmediatos del espacio-tiempo de los sentidos fueron privados de existencia independiente, es decir, independientes del sujeto que los percibe, y fueron llamados \u00abfen\u00f3menos\u00bb. Las cosas, tal como existen independientemente de nosotros, \u00aben s\u00ed mismas\u00bb, fueron llamadas por Kant \u00abno\u00famenos\u00bb para enfatizar su car\u00e1cter insensible e \u00abinteligible\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">Kant design\u00f3 posteriormente este concepto como idealismo trascendental. Una de sus consecuencias es la conclusi\u00f3n metodol\u00f3gica sobre la inadmisibilidad de mezclar conceptos sensoriales y racionales. Despu\u00e9s de todo, la posibilidad misma de pensar las cosas en s\u00ed mismas atestigua que la capacidad de pensar (la raz\u00f3n) no est\u00e1 limitada en su aplicaci\u00f3n al mundo de los fen\u00f3menos sensoriales. Los intentos de igualar los campos de aplicaci\u00f3n de los conceptos sensoriales y racionales, como ocurre, por ejemplo, con la afirmaci\u00f3n \u201ctodo lo que existe existe en alg\u00fan lugar y en alg\u00fan momento\u201d<br \/>\n<a title=\"El concepto racional en este caso es el concepto de existencia.\"><sup>[29]<\/sup><\/a>\u00a0son, seg\u00fan Kant, la principal causa de los errores metaf\u00edsicos. Kant defendi\u00f3 una tesis similar durante el per\u00edodo cr\u00edtico, pero en un contexto diferente. En 1770 cre\u00eda que una persona no s\u00f3lo puede pensar, sino tambi\u00e9n conocer las cosas en s\u00ed mismas, es decir, pensarlas con la conciencia de la verdad objetiva de estos pensamientos. Diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando public\u00f3 la Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura (1781, segunda edici\u00f3n revisada &#8211; 1787), su posici\u00f3n cambi\u00f3 dr\u00e1sticamente. Ahora bien, Kant sosten\u00eda que el hombre s\u00f3lo es capaz de conocer los fen\u00f3menos, pero no las cosas en s\u00ed mismas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Transici\u00f3n a la cr\u00edtica.<\/strong>\u00a0La transformaci\u00f3n de la posici\u00f3n de Kant se asoci\u00f3 con su \u00abdespertar de un sue\u00f1o dogm\u00e1tico\u00bb que se produjo en \u00e9l en 1771 bajo la influencia de la negaci\u00f3n de Gam de la demostrabilidad de la ley de causalidad: \u00abtodo cambio tiene una causa\u00bb. Kant cre\u00eda que de la tesis sobre la indemostrabilidad de este principio, Hume concluy\u00f3 que este \u00faltimo ten\u00eda un origen ileg\u00edtimo en la experiencia y el h\u00e1bito (la experiencia, debido a su car\u00e1cter incompleto, no puede certificar leg\u00edtimamente una posici\u00f3n en la que se afirma alguna conexi\u00f3n necesaria o universal). Una soluci\u00f3n as\u00ed podr\u00eda sensibilizar el concepto de causa y otros conceptos racionales, borrando esencialmente la l\u00ednea entre sensibilidad y pensamiento. Para preservar la diferencia fundamental entre ideas sensoriales y racionales, Kant, que estaba de acuerdo con la l\u00f3gica de este argumento humeano, tuvo que demostrar que la ley de causalidad a\u00fan pod\u00eda demostrarse.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ante la necesidad de demostrar la tesis de que \u201ctodo cambio tiene una causa\u201d, Kant primero ampli\u00f3 su tarea, incluyendo entre los principios a demostrar otros principios similares, como la ley de la constancia de la materia, y luego determin\u00f3 el general. estrategia de sus acciones en tales casos. Lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que s\u00f3lo se puede convencer de la verdad de tales leyes demostrando a priori que act\u00faan como principios subjetivos que dan forma activa a las cosas. Pero estas cosas no pueden ser no\u00famenos, cosas en s\u00ed mismas, independientes por su propia definici\u00f3n de las capacidades cognitivas humanas. Si la mente humana puede dar forma a algunos objetos, entonces s\u00f3lo pueden ser fen\u00f3menos, fen\u00f3menos subjetivos. Pero, \u00bfrealmente la raz\u00f3n introduce sus leyes en el mundo de los fen\u00f3menos? La confirmaci\u00f3n de esta tesis requiri\u00f3 el mayor esfuerzo de Kant durante el per\u00edodo de preparaci\u00f3n de la Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura, que se llama su \u201cd\u00e9cada del silencio\u201d. El v\u00ednculo decisivo, la doctrina de la unidad de la apercepci\u00f3n, fue encontrado por Kant en 1775, lo que se reflej\u00f3 en los enigm\u00e1ticos manuscritos del llamado \u00abArchivo de Duisburgo\u00bb (4: 36 &#8211; 56). El texto final de la Cr\u00edtica fue elaborado por Kant en \u201c4-5 meses\u201d en 1780.<\/p>\n<p align=\"justify\">La \u00abCr\u00edtica de la raz\u00f3n pura\u00bb, una de las obras m\u00e1s famosas de la historia de la filosof\u00eda mundial, forma la primera parte del sistema cr\u00edtico de Kant, es decir, la llamada \u00abfilosof\u00eda te\u00f3rica\u00bb, que responde a la pregunta \u00ab\u00bfqu\u00e9 puedo saber?\u00bb La \u201cfilosof\u00eda pr\u00e1ctica\u201d y su continuaci\u00f3n, la filosof\u00eda de la religi\u00f3n, expuesta por Kant en la \u201cCr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica\u201d (1788) y otras obras, responden a otras dos preguntas inevitables para cualquier persona: \u201c\u00bfqu\u00e9 debo hacer?\u201d y \u201c\u00bfqu\u00e9 puedo esperar?\u201d El papel de v\u00ednculo entre la \u201cCr\u00edtica de la raz\u00f3n pura\u201d y la \u201cCr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica\u201d lo desempe\u00f1a la \u201cCr\u00edtica del juicio\u201d (1790). En la Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura, Kant construye un sistema de principios de la raz\u00f3n pura que coinciden con las leyes de la naturaleza como mundo de los fen\u00f3menos. En la \u201cCr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica\u201d analiza los fundamentos de la moralidad y la libertad noum\u00e9nica de la voluntad humana como condici\u00f3n para la conciencia moral. La Cr\u00edtica del Juicio tiende puentes entre el mundo natural y el mundo de la libertad a trav\u00e9s de un an\u00e1lisis del concepto de intencionalidad.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Las tres cuestiones fundamentales de la filosof\u00eda<\/strong>\u00a0, sostiene Kant, pueden reducirse a un solo problema: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es el hombre?\u00bb No debemos olvidar, sin embargo, que una persona, seg\u00fan Kant, puede estudiarse de diferentes maneras. Puede estudiarse por m\u00e9todos emp\u00edricos, observando las manifestaciones de la naturaleza humana en diferentes \u00e9pocas y en diferentes culturas y prestando atenci\u00f3n a las posibilidades de mejora del hombre en general y de sus diversas capacidades en particular. Esta t\u00e9cnica es caracter\u00edstica de la antropolog\u00eda, y los resultados de tales investigaciones fueron publicados por Kant en Anthropology from a Pragmatic Point of View (1798), cuyo texto se basa en notas de conferencias sobre antropolog\u00eda que Kant dio en la Universidad de K\u00f6nigsberg desde principios de los 70. Otra forma de estudiar a una persona no se basa en la experiencia, sino en la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica, y nos permite identificar las formas a priori de las tres habilidades humanas b\u00e1sicas, a saber, la capacidad de cognici\u00f3n, el deseo y la llamada capacidad de placer. displacer. Esta aproximaci\u00f3n al hombre tambi\u00e9n puede llamarse antropolog\u00eda, pero ser\u00e1 una\u00a0antropolog\u00eda especial, \u201ctrascendental\u201d<br \/>\n<a title=\"Kant llama trascendental a aquello que ayuda a explicar la posibilidad de lo a priori.\"><sup>[30]<\/sup><\/a>\u00a0. Sus tesis se desarrollan en detalle en las tres Cr\u00edticas de Kant.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es importante se\u00f1alar, sin embargo, que el sistema de filosof\u00eda cr\u00edtica de Kant no se limita en modo alguno a los cr\u00edticos. Kant los considera una especie de escritos preparatorios, que preceden a una presentaci\u00f3n m\u00e1s orientada al tema del material con un an\u00e1lisis de las habilidades humanas b\u00e1sicas. As\u00ed, la cr\u00edtica de la capacidad te\u00f3rica del hombre debe continuar con la metaf\u00edsica de la naturaleza, y la pr\u00e1ctica, con la metaf\u00edsica de la moral<br \/>\n<a title=\"Kant entiende por metaf\u00edsica un sistema de conocimiento discursivo a priori sobre los objetos. A veces interpreta estos objetos s\u00f3lo como objetos suprasensibles (y con esta interpretaci\u00f3n propone identificar la metaf\u00edsica con la \u201ctransf\u00edsica\u201d). En otros casos los comprende de forma m\u00e1s amplia, lo que le da la oportunidad de hablar, por ejemplo, de la metaf\u00edsica de la naturaleza.\"><sup>[31]<\/sup><\/a>\u00a0. De hecho, Kant cre\u00f3 no s\u00f3lo las partes aplicadas \u00abcr\u00edticas\u00bb, sino tambi\u00e9n las \u00abdogm\u00e1ticas\u00bb de su filosof\u00eda, publicando \u00abPrincipios metaf\u00edsicos de las ciencias naturales\u00bb (1786) y \u00abMetaf\u00edsica de la moral\u00bb (1797). Sin embargo, el marcado contraste entre las partes aplicada y cr\u00edtica de la filosof\u00eda de Kant no tiene sentido, ya que sus tres \u201cCr\u00edticas\u201d ya contienen los esbozos de estas partes aplicadas. En cuanto a la \u201cCr\u00edtica de la raz\u00f3n pura\u201d, contiene las l\u00edneas generales de todo el sistema de cr\u00edtica en general y, en particular, de las otras dos \u201cCr\u00edticas\u201d, lo que se explica por el hecho de que al principio Kant plane\u00f3 limitarse a esta trabajar.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Filosof\u00eda te\u00f3rica.<\/strong>\u00a0Si consideramos la \u201cCr\u00edtica de la raz\u00f3n pura\u201d, analizando s\u00f3lo los elementos de la filosof\u00eda te\u00f3rica, entonces podemos decir que esta obra combina dos proyectos epistemol\u00f3gicos: 1) un programa negativo para limitar el conocimiento humano a la esfera de la experiencia posible, los objetos de los sentidos. , y 2) un programa positivo para justificar la posibilidad de un conocimiento sint\u00e9tico a priori en esta \u00e1rea. Kant estaba seguro de que estas partes de su \u201cfilosof\u00eda trascendental\u201d estaban interconectadas. Ya se ha demostrado anteriormente por qu\u00e9 sosten\u00eda esta opini\u00f3n. En general, un enfoque hist\u00f3rico o gen\u00e9tico del an\u00e1lisis de la \u201cCr\u00edtica de la raz\u00f3n pura\u201d nos permite comprender mejor la estructura de esta obra y resolver muchos de sus misterios. De hecho, en el texto de la Cr\u00edtica, Kant no siempre destaca los argumentos que llevaron a la formaci\u00f3n de sus puntos de vista, lo que a veces puede desorientar al lector<br \/>\n<a title=\"Por ejemplo, al discutir la naturaleza del espacio y el tiempo en la Cr\u00edtica, Kant no recuerda el argumento sobre las \u201csimilitudes incongruentes\u201d, que hist\u00f3ricamente predetermin\u00f3 su transici\u00f3n a la visi\u00f3n del espacio y el tiempo presentada en esta obra. Este argumento aparece de nuevo, y casi como decisivo, s\u00f3lo en los \u201cProleg\u00f3menos a toda metaf\u00edsica futura que pueda actuar como ciencia\u201d (1783), que explica la Cr\u00edtica.\"><sup>[32]<\/sup><\/a>\u00a0.<\/p>\n<p align=\"justify\">El foco de los programas negativos y positivos de la Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura es su pregunta principal: \u00ab\u00bfC\u00f3mo son posibles los juicios sint\u00e9ticos a priori?\u00bb (3:64). Detr\u00e1s de esta formulaci\u00f3n \u201cescolar\u201d (Kant llama juicios sint\u00e9ticos juicios en los que se adjunta al sujeto un predicado externo, como en el juicio \u201clos cuerpos tienen pesadez\u201d; se oponen a los juicios anal\u00edticos que explicitan el contenido del sujeto, como en la sentencia \u201clos cuerpos son extensos\u201d) se esconde el siguiente problema: \u00bfc\u00f3mo se puede aprender de manera fiable, es decir, con la universalidad y la necesidad adecuadas (criterios a priori), algo sobre cosas que no nos son dadas o que todav\u00eda no nos han sido dadas? en la experiencia sensorial? Kant estaba seguro de que ese conocimiento existe. Como ejemplo, cit\u00f3 los principios de las matem\u00e1ticas puras, que obviamente corresponden a todos los objetos que pueden encontrarse en los sentidos, as\u00ed como los principios de las \u00abciencias naturales generales\u00bb, como la ley de causalidad: \u00abtodos los cambios tienen un causa.\u00bb Pero \u00bfc\u00f3mo puede una persona anticipar lo que a\u00fan no le ha sido dado? En otras palabras, \u201c\u00bfc\u00f3mo es posible la matem\u00e1tica pura?\u201d, \u201c\u00bfc\u00f3mo es posible la ciencia natural pura?\u201d y, finalmente, \u201c\u00bfc\u00f3mo es posible la metaf\u00edsica como ciencia?\u201d (3:65 &#8211; 66).<\/p>\n<p align=\"justify\">Kant argument\u00f3 que las ciencias que contienen conocimiento sint\u00e9tico a priori, y este conocimiento mismo, s\u00f3lo son posibles si las capacidades cognitivas humanas determinan de alguna manera las cosas. Esta visi\u00f3n del problema, que contradice la \u201capariencia\u201d de que nuestros conceptos del mundo, por el contrario, est\u00e1n formados por cosas, el propio Kant la llam\u00f3 \u201crevoluci\u00f3n copernicana\u201d en filosof\u00eda (3: 35, 38). Est\u00e1 claro, sin embargo, que el hombre no es el creador de las cosas. Por lo tanto, si puede definirlos, entonces s\u00f3lo desde el lado formal, y s\u00f3lo aquellos que le pueden ser dados en la experiencia, son relevantes para su percepci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Las cosas, en la medida en que se relacionan con la experiencia humana, Kant, como ya se se\u00f1al\u00f3, las llama fen\u00f3menos o apariencias. A ellos se oponen las cosas en s\u00ed mismas. Como el hombre no puede formar las cosas por s\u00ed mismo, su conocimiento a priori es imposible. Tampoco se dan en la experiencia. Por tanto, Kant concluye que tales cosas son incognoscibles. Sin embargo, admite su existencia, ya que algo debe aparecer en los fen\u00f3menos. Las cosas mismas \u201cafectan\u201d nuestra sensualidad (Sinnlichkeit), siendo la fuente del lado \u201cmaterial\u201d de los fen\u00f3menos. Las formas de los fen\u00f3menos las introducimos nosotros mismos. Son a priori. Kant identifica dos de esas formas: el espacio y el tiempo. El espacio es una forma de \u00absentimiento externo\u00bb, el tiempo es \u00abinterno\u00bb. Kant cre\u00eda que el sentimiento interior est\u00e1 conectado con el exterior y es imposible sin \u00e9l. Es posible percibir la secuencia de nuestros estados internos, ya sean pensamientos, sensaciones o deseos, s\u00f3lo correlacion\u00e1ndolos con un determinado fondo inmutable, es decir, con los objetos en el espacio, la materia<br \/>\n<a title=\"La \u201crefutaci\u00f3n del idealismo\u201d de Kant se basa en esta posici\u00f3n (ver 3:235 - 238).\"><sup>[33]<\/sup><\/a>\u00a0. Pero el sentido externo no puede funcionar sin el interno, ya que la constancia de los objetos espaciales, la coexistencia de sus partes y la secuencia de sus cambios son incomprensibles fuera de las caracter\u00edsticas temporales.<\/p>\n<p align=\"justify\">La idea de que el tiempo, y especialmente el espacio, no existen independientemente del sujeto parece muy extra\u00f1a. Kant, sin embargo, insiste en que si el tiempo y el espacio no fueran formas a priori de sensibilidad, la exposici\u00f3n apod\u00edctica de sus propiedades en geometr\u00eda y aritm\u00e9tica ser\u00eda imposible. Deber\u00edan llegar a ser ciencias emp\u00edricas, pero tales disciplinas no pueden contener conocimiento sint\u00e9tico a priori. La aritm\u00e9tica y la geometr\u00eda los contienen en abundancia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, las ciencias sobre las formas y leyes de la contemplaci\u00f3n sensorial no agotan todos los aspectos del conocimiento humano. El conocimiento puede ser no s\u00f3lo contemplativo, sino tambi\u00e9n discursivo. Y cualquier percepci\u00f3n real presupone: 1) el car\u00e1cter dado del objeto en la experiencia sensorial, 2) la conciencia de este objeto. La conciencia no tiene nada que ver con la sensualidad y la contemplaci\u00f3n. Los sentidos son pasivos y la conciencia es una acci\u00f3n espont\u00e1nea. Kant demostr\u00f3 que todo acto de conciencia que puede expresarse mediante la f\u00f3rmula \u201cpienso [algo]\u201d presupone una reflexi\u00f3n, una autoconciencia, que nos revela un Yo \u00fanico e id\u00e9ntico, la \u00fanica constante en el flujo de las ideas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Kant, sin embargo, se niega a llamar a esto sustancia. Un Yo as\u00ed ser\u00eda una cosa en s\u00ed mismo y son incomprensibles. Soy s\u00f3lo una forma de pensamiento, una unidad de autoconciencia o \u00abapercepci\u00f3n\u00bb. Sin embargo, el Yo resulta ser para Kant la fuente profunda de la actividad espont\u00e1nea, la base de las \u201ccapacidades cognitivas superiores\u201d. La principal de estas habilidades es la raz\u00f3n (Verstand). Su funci\u00f3n principal es el juicio. El juicio es imposible sin conceptos. Pero cualquier concepto, por ejemplo \u00abpersona\u00bb, contiene reglas mediante las cuales se puede determinar si un objeto en particular se ajusta o no a este concepto. Por tanto, Kant define la raz\u00f3n como la capacidad de crear reglas. La raz\u00f3n humana, como la sensibilidad con sus formas a priori, contiene reglas a priori, \u00abfundamentos\u00bb. Los principios se derivan de conceptos elementales de la mente: categor\u00edas que, a su vez, surgen de las funciones l\u00f3gicas de los juicios, como el conectivo \u00absi-entonces\u00bb, \u00abesto o lo otro\u00bb, etc.<\/p>\n<p align=\"justify\">Kant sistematiza las categor\u00edas en una tabla especial, paralela a la tabla de juicios, que tom\u00f3 prestada de la l\u00f3gica<br \/>\n<a title=\"Es decir, de la \u201cl\u00f3gica general\u201d, por la que Kant entiende una ciencia que contiene \u201creglas necesarias de pensamiento\u201d y se abstrae de las diferencias entre objetos (3: 102). Distingue la \u201cl\u00f3gica trascendental\u201d de la l\u00f3gica general, que tiene en cuenta s\u00f3lo el conocimiento a priori de los objetos y se ocupa de determinar su \u201corigen, alcance y significado objetivo\u201d (3: 105).\"><sup>[34]<\/sup><\/a>\u00a0. Identifica cuatro grupos de categor\u00edas: cantidad, calidad, relaci\u00f3n y modalidad, cada una de las cuales contiene tres categor\u00edas: 1) unidad, pluralidad, totalidad, 2) realidad, negaci\u00f3n, limitaci\u00f3n, 3) sustancia &#8211; accidente, causa &#8211; acci\u00f3n, interacci\u00f3n. 4) posibilidad &#8211; imposibilidad, existencia &#8211; inexistencia, necesidad &#8211; accidente. La tercera categor\u00eda de cada grupo puede interpretarse como una s\u00edntesis (pero no una simple suma) de las dos primeras. Kant, sin embargo, insisti\u00f3 en que otras categor\u00edas (principalmente las categor\u00edas de relaci\u00f3n) est\u00e1n asociadas con la actividad sint\u00e9tica. Es a trav\u00e9s de las categor\u00edas que la diversidad de sentimientos se lleva bajo la \u201cimaginaci\u00f3n productiva\u201d bajo la \u201cunidad trascendental de apercepci\u00f3n\u201d, el Yo puro, con el que est\u00e1n relacionadas todas nuestras ideas. Si los fen\u00f3menos no estuvieran sujetos a categor\u00edas, no podr\u00edamos percibirlos. Por lo tanto, si el espacio y el tiempo constituyen las condiciones de posibilidad de los fen\u00f3menos en general, entonces las categor\u00edas contienen las condiciones de posibilidad de los fen\u00f3menos percibidos; otros fen\u00f3menos, argument\u00f3 Kant, no son nada para nosotros, y dado que en s\u00ed mismos est\u00e1n desprovistos de realidad. , entonces los \u201cfen\u00f3menos imperceptibles\u201d no son m\u00e1s que una abstracci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los fen\u00f3menos corresponden, pues, a categor\u00edas. Pero aqu\u00ed no puede prescindir de alg\u00fan tipo de mediaci\u00f3n. Despu\u00e9s de todo, las categor\u00edas mismas, como conceptos a priori del entendimiento, no son homog\u00e9neas con los fen\u00f3menos como objetos emp\u00edricos de la intuici\u00f3n sensorial. Y si han de aplicarse a los fen\u00f3menos, entonces deben traducirse al lenguaje de la sensibilidad. Esta traducci\u00f3n se realiza con la ayuda del \u201cesquematismo\u201d de los conceptos puros de la raz\u00f3n, mecanismo en el que la imaginaci\u00f3n juega un papel decisivo, capacidad que ocupa una posici\u00f3n intermedia entre la raz\u00f3n y la sensualidad: sensual en la forma, es activa, como la raz\u00f3n. Kant llama esquema a \u201cla idea de un dispositivo general de la facultad de la imaginaci\u00f3n que proporciona una imagen a un concepto\u201d (3: 177 &#8211; 178). A diferencia de una imagen, en la que siempre est\u00e1 representado un \u00fanico objeto, un diagrama contiene reglas generales para la s\u00edntesis de lo diverso en la contemplaci\u00f3n. Se diferencian de las reglas puramente racionales por su car\u00e1cter temporal. Es a trav\u00e9s de las formas del tiempo que se produce la interpretaci\u00f3n sensorial de las categor\u00edas. El esquema de las categor\u00edas de cantidad resulta ser el n\u00famero como unidad de una consistente \u201cs\u00edntesis de una representaci\u00f3n diversa y homog\u00e9nea en general\u201d, el esquema de las categor\u00edas de calidad es la idea del grado de plenitud del tiempo, la esquema de sustancia es \u00abla constancia de lo real en el tiempo\u00bb, la causa es \u00ablo real, que &#8230; siempre es seguido por alg\u00fan otro real\u00bb, interacciones &#8211; \u00abla coexistencia de las definiciones de una sustancia con las definiciones de otra sustancia seg\u00fan la regla general\u201d (3: 179 &#8211; 180). Kant declara que el esquema de la categor\u00eda de posibilidad es \u00abla concordancia de la s\u00edntesis de diversas representaciones con las condiciones del tiempo en general\u00bb, de la realidad &#8211; \u00abla existencia en un momento determinado\u00bb, de la necesidad &#8211; \u00abla existencia en todo momento\u00bb ( 3: 180).<\/p>\n<p align=\"justify\">Los esquemas de categor\u00edas dan \u201crealidad objetiva\u201d a estos conceptos racionales y al mismo tiempo limitan el alcance de su significado cognitivo a los fen\u00f3menos. A partir de estos esquemas, Kant formula los principios de la raz\u00f3n pura: \u201ctodas las intuiciones son cantidades extensivas\u201d, \u201cen todos los fen\u00f3menos lo real&#8230; tiene un valor intensivo\u201d, \u201ccon cada cambio de fen\u00f3menos&#8230; la cantidad de sustancia en la naturaleza no aumenta ni disminuye\u201d, \u201ctodos los cambios se hacen seg\u00fan la ley de conexi\u00f3n entre causa y efecto\u201d (3: 191, 195, 205, 210), etc. Pueden considerarse como leyes a priori de la naturaleza que forman la base de la ciencia natural general o pura, leyes seg\u00fan las cuales la raz\u00f3n humana (a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n de la actividad inconsciente de la imaginaci\u00f3n productiva trascendental) trae fen\u00f3menos al mundo para luego, conscientemente, leerlos de la naturaleza. Al comprender la naturaleza, una persona siempre presupone estas leyes en ella. Por tanto, el conocimiento es imposible sin la interacci\u00f3n de los sentimientos y la raz\u00f3n. Sin raz\u00f3n, escribi\u00f3 Kant, las intuiciones sensoriales son ciegas y los conceptos racionales, desprovistos de contenido sensorial, est\u00e1n vac\u00edos. Y, sin embargo, seg\u00fan Kant, el hombre no se contenta con el mundo de la experiencia sensorial y quiere penetrar hasta los fundamentos suprasensibles de los fen\u00f3menos, responder preguntas sobre el libre albedr\u00edo, la inmortalidad del alma y la existencia de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">La raz\u00f3n (Vernunft) lo arrastra en esta direcci\u00f3n. La raz\u00f3n surge de la raz\u00f3n y Kant la interpreta como la \u201ccapacidad de los principios\u201d, la capacidad de pensar lo incondicional y lo \u00faltimo. En cierto sentido, la raz\u00f3n que se esfuerza por comprender los principios es una capacidad filos\u00f3fica, porque la filosof\u00eda, al menos la \u201cprimera filosof\u00eda\u201d, o la metaf\u00edsica, siempre se ha preocupado por los principios del ser. Y no es casualidad que Kant dijera que todas las personas, como seres racionales, tienen una inclinaci\u00f3n natural hacia la metaf\u00edsica.<\/p>\n<p align=\"justify\">La raz\u00f3n tiene una funci\u00f3n l\u00f3gica y real. En la funci\u00f3n \u201cl\u00f3gica\u201d, es la capacidad de hacer inferencias, es decir, conclusiones a priori a partir de premisas universales; en la real, se utiliza para la cognici\u00f3n o la creaci\u00f3n de objetos. En otras palabras, la raz\u00f3n permite la aplicaci\u00f3n te\u00f3rica y pr\u00e1ctica. La aplicaci\u00f3n te\u00f3rica de la raz\u00f3n, seg\u00fan Kant, es regulativa y constitutiva, y s\u00f3lo la aplicaci\u00f3n regulativa es leg\u00edtima cuando miramos el mundo \u201ccomo si\u201d (als ob) correspondiera a la raz\u00f3n. El uso constitutivo de la raz\u00f3n presupondr\u00eda la posibilidad de correlaci\u00f3n demostrativa de sus conceptos a priori con las cosas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Kant llama a los conceptos a priori y necesarios de la raz\u00f3n, a los que no se les puede dar ning\u00fan objeto en la experiencia, \u201cideas de la raz\u00f3n pura\u201d. De los tres tipos principales de inferencias, categ\u00f3ricas, hipot\u00e9ticas y disyuntivas, Kant deduce tres clases de ideas: alma, mundo y Dios (ideal trascendental). Kant no niega que estas ideas sean un producto natural de la raz\u00f3n. Pero no cree que puedan ser fuentes de conocimiento objetivo. S\u00f3lo empujan a la mente a una penetraci\u00f3n cada vez m\u00e1s profunda en la naturaleza. El intento de relacionarlos con objetos reales fracasa. En la secci\u00f3n \u00abdial\u00e9ctica\u00bb de la \u00abCr\u00edtica de la raz\u00f3n pura\u00bb (que revela la \u00abnaturaleza ilusoria de los juicios trascendentales<br \/>\n<a title=\"Kant llama principios trascendentales a aquellos que \u201cnos animan a destruir todos los pilares fronterizos y a entrar en un terreno completamente nuevo\u201d: lo suprasensible (v\u00e9ase 3: 286).\"><sup>[35]<\/sup><\/a>\u00a0\u00bb y sigue la \u00abest\u00e9tica trascendental\u00bb, que establece la doctrina de la sensibilidad, y la \u00abanal\u00edtica trascendental\u00bb &#8211; sobre raz\u00f3n), Kant destruye sistem\u00e1ticamente las disciplinas metaf\u00edsicas tradicionales sobre lo suprasensible, que corresponden exactamente a la r\u00fabrica de las ideas de la raz\u00f3n pura, a saber, la psicolog\u00eda racional, la cosmolog\u00eda racional (la doctrina del mundo en su conjunto) y la teolog\u00eda natural.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Cr\u00edtica de las ciencias metaf\u00edsicas.<\/strong>\u00a0El principal error de la psicolog\u00eda racional, que pretende conocer la esencia del alma, es, seg\u00fan Kant, la inaceptable confusi\u00f3n del yo pensante con el yo como cosa en s\u00ed y la transferencia de conclusiones anal\u00edticas sobre el primero (a saber, el conclusi\u00f3n sobre la sustancialidad, simplicidad y unidad de la apercepci\u00f3n) a la segunda. Kant llama a esta confusi\u00f3n el paralogismo de la raz\u00f3n pura. Los esfuerzos por demostrar la existencia de Dios tambi\u00e9n carecen de perspectiva te\u00f3rica, sostiene Kant. La existencia de Dios puede demostrarse a priori o a posteriori. La prueba a posteriori puede presentarse en forma de argumento cosmol\u00f3gico y f\u00edsico-teol\u00f3gico. La prueba cosmol\u00f3gica de la existencia de Dios parte de cualquier hecho de existencia aleatoria (es decir, de la existencia de una cosa que puede no existir) y se remonta a la causa primera, que est\u00e1 dotada del estatus de existencia necesaria. Entonces se llega a la conclusi\u00f3n de que este ser necesario es al mismo tiempo un ser absolutamente perfecto, es decir, Dios. El argumento f\u00edsico-teol\u00f3gico no parte de la existencia en general, sino de la existencia espec\u00edfica, que puede incluir un par\u00e1metro como el de la conveniencia. La conveniencia de la naturaleza nos obliga a suponer la presencia de alguna causa razonable, que es declarada por Dios. La prueba a posteriori de la existencia de Dios, seg\u00fan Kant, es obviamente inaceptable, ya que a partir de las propiedades de las cosas finitas que se encuentran en el mundo no se puede concluir de manera confiable los atributos infinitos de Dios. En particular, la evidencia f\u00edsica y teol\u00f3gica, en el mejor de los casos, nos permite hablar de la existencia de un Arquitecto, pero no de un Creador del mundo infinitamente perfecto. En realidad, incluso esta conclusi\u00f3n es s\u00f3lo un juicio subjetivo, condicionado, seg\u00fan Kant, por nuestra incapacidad para pensar de manera diferente sobre las causas de la intencionalidad natural. La situaci\u00f3n es a\u00fan peor con el argumento cosmol\u00f3gico. Se basa en un abuso del concepto de causa, que s\u00f3lo puede aplicarse correctamente en la experiencia sensorial. Pero lo m\u00e1s importante es que, seg\u00fan Kant, no hay bases suficientes para la transici\u00f3n del concepto de ser necesario al concepto de ser totalmente perfecto.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, una prueba a priori de la existencia de Dios, el llamado \u201cargumento ontol\u00f3gico\u201d, no puede tener \u00e9xito. Se basa en un an\u00e1lisis del concepto de Dios como un ser perfecto que, seg\u00fan se argumenta, debe contener el predicado de existencia extramental: de lo contrario le faltar\u00e1 una de las perfecciones. Kant, sin embargo, afirma que \u201cel ser no es un predicado real\u201d (3: 469). Al decir que una cosa existe, no a\u00f1adimos contenido nuevo a su concepto, sino que s\u00f3lo afirmamos que un objeto real corresponde a este concepto. Por tanto, la ausencia de un predicado de ser en el concepto de Dios no ser\u00eda evidencia de la incompletitud del concepto de esencia divina, en cuyo supuesto, sin embargo, se bas\u00f3 toda la prueba ontol\u00f3gica.<\/p>\n<p align=\"justify\">No menos problemas acechan a la mente humana cuando intenta comprender los principios fundamentales del mundo natural, si tiene un comienzo en el tiempo y l\u00edmites en el espacio, si la materia est\u00e1 formada por verdaderos \u00e1tomos o es divisible indefinidamente, si el curso de la naturaleza permite acontecimientos sin causa, y si hay en el mundo o fuera de \u00e9l cosas necesarias. Al considerar todas estas preguntas, la mente se enreda en contradicciones. Ve motivos iguales para conclusiones opuestas, para las conclusiones de que el mundo es limitado y que es infinito, que la materia es divisible hasta el infinito y que hay un l\u00edmite para la divisi\u00f3n, etc. Kant llama a tal estado de dualidad interna de la mente. \u00abantinomia.\u00bb La antinomia amenaza con destruir la raz\u00f3n y bien puede despertar al fil\u00f3sofo de su \u00absue\u00f1o dogm\u00e1tico\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">Kant resuelve la antinomia de la raz\u00f3n pura refiri\u00e9ndose a las conclusiones de la est\u00e9tica trascendental: dado que el mundo natural es s\u00f3lo un fen\u00f3meno y no una cosa en s\u00ed misma, no tiene realidad independiente. Por tanto, no tiene sentido decir, por ejemplo, que es infinito, as\u00ed como buscar sus l\u00edmites estrictamente definidos. La misma situaci\u00f3n se aplica a la divisibilidad de la materia. Comprender la bifurcaci\u00f3n de la existencia en cosas en s\u00ed y fen\u00f3menos en los otros dos casos nos permite distribuir las tesis y ant\u00edtesis de la antinomia en diferentes esferas de la existencia. Por ejemplo, del hecho de que el mundo de los fen\u00f3menos est\u00e9 sujeto a la ley de causalidad natural, no se sigue la imposibilidad de que ocurran eventos no causados, es decir, espont\u00e1neos o libres. La libertad puede existir en el mundo noumenal, el mundo de las cosas en s\u00ed mismas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Filosof\u00eda pr\u00e1ctica.<\/strong>\u00a0Sin embargo, la realidad de la libertad no puede demostrarse por medios te\u00f3ricos. Sin embargo, Kant muestra que es inevitable como supuesto pr\u00e1ctico. El hecho es que la libertad es una condici\u00f3n necesaria para la \u00abley moral\u00bb, cuya existencia no puede dudarse. Kant examina estas cuestiones en detalle en sus \u00abFundamentos de la metaf\u00edsica de la moral\u00bb (1785), \u00abCr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica\u00bb, \u00abMetaf\u00edsica de la moral\u00bb y otras obras.<\/p>\n<p align=\"justify\">Kant asocia el concepto de moralidad con el deber incondicional, es decir, con situaciones en las que somos conscientes de que debemos hacer tal o cual cosa simplemente porque es necesario y no por otras razones. Como incondicionales, las exigencias morales surgen de la raz\u00f3n, pero no te\u00f3rica, sino \u201cpr\u00e1ctica\u201d, que determina la voluntad. La voluntad humana no sigue autom\u00e1ticamente preceptos morales (no es \u201csagrada\u201d), as\u00ed como las cosas siguen las leyes de la naturaleza. Estas prescripciones act\u00faan para ella como un \u201cimperativo categ\u00f3rico\u201d, es decir, un requisito incondicional<br \/>\n<a title=\"Kant contrasta los imperativos categ\u00f3ricos con los imperativos hipot\u00e9ticos que carecen de contenido moral y tienen la forma &quot;debes hacer algo por algo&quot;.\"><sup>[36]<\/sup><\/a>\u00a0. La incondicionalidad del \u00abimperativo categ\u00f3rico\u00bb, que expresa la ley moral, determina el altruismo de los motivos morales y su independencia de las aspiraciones ego\u00edstas y las \u00abinclinaciones sensuales\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">La autonom\u00eda de la buena voluntad tambi\u00e9n significa que una persona siempre puede actuar de acuerdo con su deber. Por eso Kant conecta la ley moral y la libertad. La voluntad humana no est\u00e1 sujeta al mecanismo de la motivaci\u00f3n sensorial y puede actuar en contra de \u00e9l. Esta conclusi\u00f3n obliga a Kant a transferir la fuente de las acciones morales, es decir, el libre albedr\u00edo, al \u00e1mbito de la existencia noum\u00e9nica. El hombre es libre no como ser natural, sino como ser noum\u00e9nico. Muchos autores creen que esta interpretaci\u00f3n, algo oscurecida por la distinci\u00f3n kantiana entre libertad \u201cpr\u00e1ctica\u201d (o psicol\u00f3gica) y \u201ctrascendental\u201d, es muy problem\u00e1tica.<\/p>\n<p align=\"justify\">En primer lugar, si las acciones libres tienen una base en el mundo noum\u00e9nico y ellas mismas pertenecen al mundo de los fen\u00f3menos, donde todo est\u00e1 determinado por causas fenom\u00e9nicas, en particular las inclinaciones sensoriales, entonces no est\u00e1 muy claro c\u00f3mo se puede hablar en general de la realidad de tales acciones. Un acto de este tipo no s\u00f3lo puede explicarse por inclinaciones sensoriales y otras causas naturales, sino que en realidad se comete bajo su influencia. Despu\u00e9s de todo, si la libertad noum\u00e9nica pudiera, no obstante, irrumpir en el mundo de los fen\u00f3menos, entonces se producir\u00eda una violaci\u00f3n de la ley de causalidad natural, pero Kant demuestra que esta ley es inmutable. Pero entonces tendr\u00eda que admitir la naturaleza ilusoria de la libertad y la moralidad o afirmar: nos damos cuenta de que debemos actuar de acuerdo con la ley moral, pero no podemos hacerlo. Kant, sin embargo, conf\u00eda en que si tenemos que hacer algo, lo podremos hacer. Y nos enfrentamos a una contradicci\u00f3n evidente: podemos y al mismo tiempo no podemos comportarnos como seres libres. Por supuesto, Kant no evita esta dificultad. Al contrario, lo enfatiza de todas las formas posibles y trata de encontrar una soluci\u00f3n distinguiendo entre el car\u00e1cter \u00abinteligible\u00bb y \u00abemp\u00edrico\u00bb de una persona.<\/p>\n<p align=\"justify\">El car\u00e1cter emp\u00edrico es la totalidad de relaciones causales naturales que forman la vida fenom\u00e9nica de un individuo. El car\u00e1cter inteligible expresa el lado noumenal de la vida humana, lo revela como un ser libre. Kant sostiene que la libertad noumenal y la necesidad fenom\u00e9nica pueden combinarse bajo el supuesto de que la libre elecci\u00f3n de una persona, realizada en el nivel noumenal, es precisamente lo que da forma a su car\u00e1cter emp\u00edrico. Aunque todas las acciones de esta persona est\u00e1n naturalmente determinadas, las leyes mismas y la naturaleza de esta determinaci\u00f3n est\u00e1n determinadas por su libre elecci\u00f3n. Kant ten\u00eda serias esperanzas en esta soluci\u00f3n, aunque estuvo de acuerdo en que no pod\u00eda satisfacer plenamente nuestra raz\u00f3n. Despu\u00e9s de todo, la tesis sobre la libre formaci\u00f3n por parte del Yo noum\u00e9nico de su propia vida fenom\u00e9nica da lugar a muchas dificultades nuevas. En particular, no est\u00e1 del todo claro cu\u00e1ndo ocurre esta fenomenologizaci\u00f3n del no\u00fameno y si se puede remodelar el car\u00e1cter emp\u00edrico. Aparentemente no: las causas naturales creadas lo determinan de una vez por todas. Esto significa que una persona hace una elecci\u00f3n inicial a favor del bien o del mal en el momento de su aparici\u00f3n en el mundo, y lo hace, aparentemente, sin tener todav\u00eda conciencia de s\u00ed misma. Algunas de las afirmaciones de Kant indican que se inclinaba por esta interpretaci\u00f3n (1: 3, 551). Pero es obvio que la libre elecci\u00f3n debe ser consciente. Adem\u00e1s, el hombre como ser fenom\u00e9nico no vive aislado del mundo y de otras personas dotadas de sus propios personajes emp\u00edricos. Y si asumimos que \u00e9l forma libremente su Yo emp\u00edrico, sujeto a la causalidad natural e interactuando con su entorno, entonces resulta que deber\u00eda haber algo as\u00ed como una armon\u00eda preestablecida entre las personas. Kant siempre tuvo una actitud extremadamente negativa hacia este concepto, creyendo que significa el fin de toda filosof\u00eda. Y, sin embargo, la necesidad objetiva lo empuj\u00f3 a usarlo, aunque en \u00faltima instancia no ayuda, ya que la armon\u00eda preestablecida solo puede ser creada por Dios, quien, por lo tanto, decide \u00e9l mismo las cuestiones del \u201clibre albedr\u00edo\u201d &#8211; est\u00e1 claro que en En este caso no queda libre elecci\u00f3n. Por tanto, parece que simplemente no existe una salida coherente a la situaci\u00f3n que nos ocupa. Y en ocasiones el propio Kant se expres\u00f3 en el sentido de que las dificultades mencionadas son \u201cinsolubles\u201d (4: 93). Pero la inconsistencia del concepto de Kant en este caso puede hablar m\u00e1s bien a favor de Kant. Despu\u00e9s de todo, una contradicci\u00f3n es mala porque de ella se deriva \u201ctodo lo que quieras\u201d. Pero esta f\u00f3rmula expresa la esencia misma de la libertad. Y aunque esto no significa en absoluto que el concepto de libertad sea necesariamente contradictorio, al menos su naturaleza contradictoria no parece antinatural. Por tanto, la mejor teor\u00eda de la libertad ser\u00eda la que demuestre de manera m\u00e1s convincente que este concepto est\u00e1 plagado de contradicciones. Para ello ser\u00eda necesario demostrar el agotamiento de todos los medios de su interpretaci\u00f3n coherente.Y aunque Kant no expres\u00f3 esta posici\u00f3n con toda franqueza, su deseo de no ocultar, sino, por el contrario, revelar lo m\u00e1s posible las dificultades y problemas de su propia teor\u00eda, significaba que estaba dispuesto a admitir la il\u00f3gica de la concepto de libertad.<\/p>\n<p align=\"justify\">La ense\u00f1anza de Kant sobre la libertad es, en cierto sentido, la culminaci\u00f3n de la filosof\u00eda europea moderna del hombre. Si tiene raz\u00f3n, entonces la existencia misma de las personas equivale a un milagro. Algunos fil\u00f3sofos han retomado esta intuici\u00f3n y nos han pedido que consideremos incluso nuestra vida cotidiana como un fen\u00f3meno verdaderamente sorprendente. Pero las ense\u00f1anzas de Kant pueden verse desde el otro lado. Al final, las contradicciones encontradas en el sistema de sus puntos de vista sobre la libertad pueden indicar la disfunci\u00f3n de este sistema en s\u00ed, y no la incomprensibilidad fundamental del concepto de libertad. Sin embargo, la \u00e9tica de Kant, por supuesto, no se limita al an\u00e1lisis de este concepto. Despu\u00e9s de todo, la libertad es s\u00f3lo un requisito previo para la moralidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una persona es siempre libre, pero se vuelve moral s\u00f3lo si sigue el imperativo categ\u00f3rico: \u201cObra de tal manera que la m\u00e1xima de tu voluntad en todo momento pueda tener tambi\u00e9n la fuerza de un principio de legislaci\u00f3n universal\u201d (1: 3, 349). Lo abstracto de esta famosa formulaci\u00f3n se debe a que ning\u00fan momento significativo y sensual debe mezclarse con la ley moral como producto de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica pura. Sin embargo, no resulta dif\u00edcil aplicarlo a casos concretos. Para ello, basta imaginar si la acci\u00f3n planificada puede ser una ley universal del comportamiento humano, sin negarse a s\u00ed misma. Por ejemplo, el impago general de la deuda eliminar\u00e1 el concepto mismo de prestar dinero. Por tanto, tal acci\u00f3n es inmoral. Es cierto que Kant enfatiz\u00f3 que incluso si una acci\u00f3n como principio universal no se niega a s\u00ed misma, esto no significa que sea moral. Por ejemplo, si una persona no desarrolla sus habilidades, pero decide \u00abusar su vida s\u00f3lo para diversi\u00f3n, ocio, reproducci\u00f3n\u00bb, entonces, aunque tal curso de acci\u00f3n, seg\u00fan Kant, es inmoral, \u00abla naturaleza a\u00fan podr\u00eda existir seg\u00fan tal ley universal\u00bb (1:3, 149). Por lo tanto, aqu\u00ed se necesita una pregunta adicional y clarificadora: \u00bfme gustar\u00eda que el acto o la m\u00e1xima de la que se deriva se convirtiera en un principio o una forma de legislaci\u00f3n universal? Esta aclaraci\u00f3n acerca la formulaci\u00f3n kantiana de la ley moral a la \u201cregla de oro de la moralidad\u201d: haz a los dem\u00e1s lo que te gustar\u00eda que te hicieran a ti (o, en la forma negativa, \u201clo que no quieras para ti, no lo hagas\u201d). a otros\u00bb). Notemos, sin embargo, que Kant no los identific\u00f3 y dijo que esta regla es s\u00f3lo una consecuencia de la ley moral, obtenida bajo ciertas restricciones. De hecho, la ley moral de Kant permite la siguiente reformulaci\u00f3n: act\u00faa como har\u00edas que las personas actuaran entre s\u00ed. En esta versi\u00f3n, no hay matices \u00abego\u00edstas\u00bb inaceptables para Kant, obvios en la \u00abregla de oro\u00bb<br \/>\n<a title=\"Kant escribe que en su forma pura, la &quot;regla de oro&quot; de la moralidad no puede servir como base para ninguna obligaci\u00f3n moral, ni siquiera hacia uno mismo, ya que &quot;algunos aceptar\u00edan voluntariamente que otros no deber\u00edan beneficiarlos, si tan s\u00f3lo ellos mismos pudieran deshacerse de ella&quot;. de proporcionar beneficios\u201d, ni en relaci\u00f3n con otros, pues \u201cel criminal, apoy\u00e1ndose en esta disposici\u00f3n, argumentar\u00eda en contra de que los jueces lo castiguen, etc.\u201d (1:3, 173).\"><sup>[37]<\/sup><\/a>\u00a0, y el deseo en este caso se deriva de la naturaleza del hombre como ser racional en general (ver 1: 3, 151 ).<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, las pautas morales directas no las da una persona la raz\u00f3n como tal, sino el sentimiento moral, el \u00fanico sentimiento que, como dice Kant, conocemos completamente a priori. Este sentimiento surge cuando la mente pr\u00e1ctica suprime las inclinaciones sensuales y al principio parece negativo, pero luego adquiere un car\u00e1cter positivo. Sin embargo, el puro placer de cumplir con el deber no es el motivo para realizar buenas obras. Si esto fuera as\u00ed, perder\u00edan su altruismo y no se diferenciar\u00edan de acciones \u00ablegales\u00bb aparentemente similares que no coinciden con ellas debido a una motivaci\u00f3n ego\u00edsta.<\/p>\n<p align=\"justify\">De una forma u otra, la \u00e9tica kantiana est\u00e1 lejos de la abstracci\u00f3n que a veces se le reprocha. Kant no es partidario de la moralidad asc\u00e9tica. Al contrario, confirma el derecho de la persona a satisfacer sus inclinaciones sensuales, es decir, a la felicidad. Pero una persona debe ser digna de la felicidad, y la dignidad consiste s\u00f3lo en una forma de pensar moral. El \u201cbien supremo\u201d resulta as\u00ed ser la unidad de la virtud y la felicidad, donde la actitud y el comportamiento morales tienen prioridad sobre el deseo de felicidad, que deber\u00eda ser la recompensa por la virtud. Sin embargo, en nuestro mundo no existe una conexi\u00f3n directa o natural entre virtud y felicidad. Por tanto, debemos admitir la existencia de Dios, quien en nuestra otra vida armoniza unos con otros.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Eticoteolog\u00eda.<\/strong>\u00a0As\u00ed, Kant reconoce la posibilidad de construir una \u00e9ticoteolog\u00eda que reemplace la tradicional \u201cteolog\u00eda natural\u201d. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la \u00e9ticoteolog\u00eda no prueba la existencia de Dios, sino la necesidad de la fe en Dios para mantener una forma moral de pensar. En La religi\u00f3n dentro de la sola raz\u00f3n (1793), Kant argument\u00f3 que s\u00f3lo esa \u201cfe moral\u201d podr\u00eda ser la base de la \u201creligi\u00f3n verdadera\u201d. Idealmente, esta religi\u00f3n de la raz\u00f3n, a la que, como cre\u00eda Kant, el cristianismo se corresponde m\u00e1s estrechamente, deber\u00eda suplantar todas las formas de vida religiosa \u201cestatutarias\u201d y \u201cdivinamente reveladas\u201d. Sin embargo, esta \u00faltima puede coexistir pac\u00edficamente con la fe moral e incluso fortalecerla, pero no debe considerarse la base del culto a Dios. Esto \u00faltimo s\u00f3lo se logra con buenas intenciones. Los rituales externos, la oraci\u00f3n y otras acciones similares no tienen un significado independiente y s\u00f3lo pueden ser \u00fatiles como medio para revitalizar la forma de pensar moral.<\/p>\n<p align=\"justify\">Kant cre\u00eda que la necesidad de incentivos externos para el cumplimiento del deber moral est\u00e1 asociada con la corrupci\u00f3n de la voluntad humana, el deseo original de evadir el bien. Superar esto \u00faltimo es impensable sin la gracia divina, que, sin embargo, sigue siendo un misterio insoluble para la mente humana, ya que contradice la conciencia del hombre de la necesidad de tomar una decisi\u00f3n independiente a favor del cumplimiento del deber.<\/p>\n<p align=\"justify\">La suposici\u00f3n de la posibilidad de elegir de forma independiente, es decir, el libre albedr\u00edo absoluto, es, seg\u00fan Kant, el primer postulado de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica. Reconoce los otros dos postulados como tesis sobre la existencia de Dios y la inmortalidad del alma (creencia que surge de la necesidad de mejora del alma, que puede continuar indefinidamente). La palabra \u00abpostulado\u00bb deber\u00eda enfatizar que estos supuestos no equivalen a una certeza te\u00f3rica completa para Kant. Y Kant sostiene que la falta de conocimiento sobre la existencia de Dios y la inmortalidad, a cambio de lo cual una persona s\u00f3lo tiene fe o esperanza, permite salvar el desinter\u00e9s del deber y la libertad personal. El conocimiento completo obligar\u00eda a las personas a comportarse de una determinada manera, \u201csu comportamiento se convertir\u00eda simplemente en un mecanismo en el que, como en un espect\u00e1culo de marionetas, todos gesticulan bien, pero no hay vida en las figuras\u201d. En este caso, \u201cdejar\u00eda de existir el valor moral de las acciones, al cual s\u00f3lo se puede reducir todo el valor del individuo e incluso el valor del mundo a los ojos de la m\u00e1s alta sabidur\u00eda\u201d (1: 3, 693).<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed, la libertad s\u00f3lo puede manifestarse en un estado de incertidumbre cognitiva, y la condici\u00f3n para la existencia de una personalidad moral resulta ser las limitaciones del conocimiento humano. Kant declara que la personalidad moral del hombre es el valor m\u00e1s alto de la existencia, ya que s\u00f3lo gracias a ella en este mundo de esencias finitas se descubre algo incondicional o absoluto, algo que ya no puede ser un medio para otra cosa, pero que puede ser s\u00f3lo una meta. Por eso el hombre, como fin en s\u00ed mismo<br \/>\n<a title=\"Una de las formulaciones kantianas del imperativo categ\u00f3rico enfatiza el valor absoluto del hombre: \u201cObra de tal manera que nunca trates a la humanidad, ni en ti mismo ni en la persona de nadie, s\u00f3lo como un medio, sino siempre al mismo tiempo como un medio\u201d. un fin.\u201d (1:3, 169).\"><sup>[38]<\/sup><\/a>\u00a0, es el tema principal de la filosof\u00eda, revelando varios tipos de actividad ero espont\u00e1nea. Adem\u00e1s de la espontaneidad de la raz\u00f3n pura como base de la actividad cognitiva y de la libertad como base de la moralidad, Kant tambi\u00e9n explora la creatividad en el sentido estricto de la palabra.<\/p>\n<p align=\"justify\">Kant analiza\u00a0la\u00a0<strong>creatividad art\u00edstica<\/strong>\u00a0en su \u201cCr\u00edtica del juicio\u201d. Sin embargo, este trabajo tiene implicaciones m\u00e1s amplias. Est\u00e1 dedicado al estudio de diversas formas de conveniencia, concepto que conecta naturaleza y libertad. Relativo a la naturaleza desde el punto de vista de su sujeto, el concepto de conveniencia apunta al mismo tiempo a la fuente racional de ese contenido sujeto y, por tanto, a la libertad. Kant ilustra la conveniencia objetiva con los organismos biol\u00f3gicos, mientras que la conveniencia subjetiva se manifiesta en la interacci\u00f3n armoniosa de las fuerzas cognitivas del alma que surge en la percepci\u00f3n de la belleza. As\u00ed, Kant conecta el concepto de intencionalidad subjetiva con el funcionamiento de la facultad de placer y displacer, que declara ser uno de los tres poderes fundamentales del alma. Los placeres est\u00e9ticos, como una de las manifestaciones de esta capacidad, tambi\u00e9n se correlacionan con la acci\u00f3n de la capacidad \u00abreflexiva\u00bb del juicio. En contraste con la capacidad \u201cdefinitoria\u201d del juicio, que permite subsumir hechos particulares bajo principios generales (no se puede aprender y en un estado desarrollado se llama mente), la capacidad reflexiva del juicio tiene como objetivo encontrar conceptos universales. estructuras ocultas detr\u00e1s de los datos individuales del mundo sensorial. Si este proceso se inicia con obras de arte en las que se supone un determinado dise\u00f1o, pero de tal naturaleza que no puede demostrarse con rigor matem\u00e1tico (la llamada conveniencia sin prop\u00f3sito), en el proceso comienza un libre juego de la imaginaci\u00f3n y la raz\u00f3n. alma, dando lugar a la experiencia de la belleza, y los juicios se convierten en \u201cjuicios de gusto\u201d. Se pueden hacer juicios similares sobre los productos de la naturaleza con un prop\u00f3sito, cuyo prop\u00f3sito est\u00e1 a\u00fan m\u00e1s oculto para nosotros.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los juicios de gusto son isomorfos a los juicios morales: tambi\u00e9n son desinteresados, necesarios y universales (aunque subjetivos). Por tanto, para Kant, lo bello act\u00faa como s\u00edmbolo de lo bueno. Lo bello no se puede confundir con lo placentero, que es enteramente subjetivo y aleatorio. Kant tambi\u00e9n distingue del sentimiento de belleza el sentimiento de lo sublime, que surge de la conciencia de la insignificancia de las personas como seres f\u00edsicos frente a la enormidad del mundo o el poder de sus elementos, que, sin embargo, enfatiza la Grandeza moral del hombre, cuya experiencia se traslada a los objetos. La famosa frase de Kant sobre la admiraci\u00f3n por el cielo estrellado sobre m\u00ed y la ley moral dentro de m\u00ed no es m\u00e1s que una ilustraci\u00f3n del origen de este sentimiento.<\/p>\n<p align=\"justify\">El concepto de genio tambi\u00e9n juega un papel importante en la est\u00e9tica kantiana. Su primera propiedad, sostiene Kant, \u201cdebe ser la originalidad\u201d (1: 4, 411). El genio es la capacidad de crear nuevas reglas, revelada en la unidad de sus actividades conscientes e inconscientes. En el proceso creativo, el artista parece rendirse al poder de las fuerzas naturales y superar sus planes racionales, que siempre son inevitablemente limitados. En im\u00e1genes sensuales encarna \u201cideas est\u00e9ticas\u201d que ning\u00fan concepto puede agotar y que proporcionan infinitas razones para la interacci\u00f3n armoniosa de la raz\u00f3n y la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Filosof\u00eda social.<\/strong>\u00a0La creatividad de una persona se revela no s\u00f3lo a nivel individual, sino tambi\u00e9n a nivel social. El hombre, seg\u00fan Kant, resulta ser el creador de todo un mundo artificial, el mundo de la cultura. En sus \u00faltimos escritos, Kant abord\u00f3 a menudo el tema del progreso social. Cre\u00eda que la sociedad en su conjunto, como los individuos, tiene como objetivo mejorar. Sin embargo, si los motivos morales desempe\u00f1an un papel decisivo en la mejora de las personas, entonces la sociedad se desarrolla de forma natural. Las personas, seg\u00fan Kant, se caracterizan naturalmente por la llamada \u00absociabilidad no comunicativa\u00bb (ungesellige Geselligkeit), es decir, por un lado, tienen una tendencia inherente a comunicarse, por otro lado, \u00abuna fuerte tendencia a comunicarse\u00bb. retirar (aislar)&#8230; el deseo de conformar todo s\u00f3lo a vuestro entendimiento\u201d (1:1, 91). Estas cualidades dan lugar al antagonismo y la competencia entre las personas, durante las cuales se produce el desarrollo de sus inclinaciones naturales, la principal de las cuales es su raz\u00f3n y su inteligencia. Poco a poco, estas habilidades se desarrollan en la masa general hasta tal punto que las personas encuentran el coraje de rechazar la gu\u00eda externa de mentores religiosos y de otro tipo y deciden usar la raz\u00f3n de forma independiente: comienza la Era de la Ilustraci\u00f3n, cuyo lema principal es precisamente el llamado a pensamiento independiente. Una condici\u00f3n necesaria para el estado ilustrado de la humanidad es el reconocimiento del valor universal de la libertad de expresi\u00f3n y otros derechos individuales. Estos derechos s\u00f3lo pueden realizarse plenamente en una \u201csociedad civil legal universal\u201d. En tal sociedad se han creado las condiciones m\u00e1s favorables para que el individuo revele sus inclinaciones naturales. La libertad de algunos miembros de la sociedad s\u00f3lo puede estar limitada aqu\u00ed por la libertad de otros. Los obst\u00e1culos para la creaci\u00f3n de una sociedad civil legal universal son las guerras y los conflictos internacionales. Kant, sin embargo, anticipa el establecimiento de una \u201cpaz eterna\u201d, cuya garant\u00eda fiable puede ser la creaci\u00f3n de un Estado federal mundial.<\/p>\n<p align=\"justify\">La filosof\u00eda cr\u00edtica de Kant ha suscitado muchas respuestas. Al principio, muchos se quejaron de la oscuridad del lenguaje de Kant y del escolasticismo de su terminolog\u00eda. Luego lleg\u00f3 el momento de presentar objeciones m\u00e1s sustanciales. El famoso wolffiano I. A. Eberhard insisti\u00f3 en que Kant, en general, no dice nada nuevo en comparaci\u00f3n con Leibniz y Wolf, I. G. G. Feder vio la cercan\u00eda de Kant y Berkeley, y A. Weishaupt en general reproch\u00f3 a Kant su subjetivismo extremo. Pero los ataques m\u00e1s peligrosos contra Kant los lanz\u00f3 F. G. Jacobi. Llam\u00f3 la atenci\u00f3n sobre la ambig\u00fcedad de la posici\u00f3n de Kant en la interpretaci\u00f3n del concepto de cosa en s\u00ed misma. Por un lado, Kant argument\u00f3 que las cosas en s\u00ed mismas son incognoscibles, por otro lado, se expres\u00f3 como si quisiera decir que estas cosas afectan los sentimientos, es decir, sin embargo expres\u00f3 algunos juicios significativos sobre lo incognoscible.<\/p>\n<p align=\"justify\">Las observaciones de Jacobi, hechas en 1787, tuvieron una gran influencia en el desarrollo posterior de la filosof\u00eda alemana. A muchos les pareci\u00f3 que Jacobi demostr\u00f3 a los fil\u00f3sofos la inevitabilidad de una alternativa simple: o hay que reconocer la capacidad de la mente humana para penetrar el mundo suprasensible a trav\u00e9s de alg\u00fan tipo de intuici\u00f3n, o rechazar el concepto de una cosa en s\u00ed misma y deducirlo todo de el concepto de sujeto. El primer camino significa un rechazo decisivo de la sistematicidad y el rigor del pensamiento, el segundo conduce inevitablemente a la exageraci\u00f3n de las posibilidades del pensamiento sistem\u00e1tico y a la sustituci\u00f3n gradual del sujeto humano por el Yo divino.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ambos caminos fueron probados por los fil\u00f3sofos alemanes, aunque el significado hist\u00f3rico del segundo result\u00f3 ser m\u00e1s significativo. Sin embargo, el asunto no se limit\u00f3 a la influencia de Jacobi. La historia de la filosof\u00eda especulativa alemana despu\u00e9s de Kant es impensable sin mencionar a otro autor:\u00a0<strong>Karl Leonard Reinhold<\/strong>\u00a0(1758 &#8211; 1823). Su \u00e9poca lleg\u00f3 a finales de los a\u00f1os 80. Para entonces, en los pocos a\u00f1os transcurridos desde la publicaci\u00f3n de la Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura, las ideas de Kant se hab\u00edan generalizado bastante. I. Schultz, L. G. Jacob y K. Chr. desempe\u00f1aron un papel especial en la popularizaci\u00f3n de la filosof\u00eda kantiana. E. Schmid, quien ya en 1786 public\u00f3 un diccionario de t\u00e9rminos kantianos. Todos estos procesos recibieron un nuevo impulso de Reingold. En 1786-1787 public\u00f3 Cartas sobre la filosof\u00eda kantiana, donde destac\u00f3 el valor moral de las ideas de Kant. Reinhold, sin embargo, no se limit\u00f3 a explicar los m\u00e9ritos de Kant y pronto inici\u00f3 la etapa \u201cinterpretativa\u201d en el desarrollo del kantismo. Quer\u00eda hacer m\u00e1s comprensibles las teor\u00edas de Kant y para ello intent\u00f3 sistematizar sus puntos de vista sobre la naturaleza humana, partiendo de premisas evidentes. Reingold consideraba que el principal era \u00abel hecho de la conciencia\u00bb. Su expresi\u00f3n es la llamada \u00abley de la conciencia\u00bb: \u00abuna representaci\u00f3n en la conciencia se distingue por un sujeto de un sujeto y un objeto y est\u00e1 correlacionada con ambos\u00bb. De la facultad de representaci\u00f3n, Reinhold quer\u00eda derivar todas las capacidades te\u00f3ricas y pr\u00e1cticas del alma, que, seg\u00fan \u00e9l, fueron expuestas de forma no sistem\u00e1tica por Kant.<\/p>\n<p align=\"justify\">Considerando la capacidad de representaci\u00f3n, Reinhold separ\u00f3 en primer lugar las condiciones \u201cexternas\u201d de la representaci\u00f3n, sujeto y objeto, de las \u201cinternas\u201d, que incluyen lo que corresponde al objeto y al sujeto en la representaci\u00f3n. El objeto en \u00e9l corresponde al contenido de la representaci\u00f3n, \u00abmaterial\u00bb, al sujeto, a la forma introducida por \u00e9l mismo, mientras que el \u00abmaterial objetivo\u00bb est\u00e1 dado por las cosas en s\u00ed mismas. El lado material de la representaci\u00f3n corresponde a la receptividad de esta capacidad, el lado formal corresponde a su actividad espont\u00e1nea, consistente en la s\u00edntesis de una diversidad dada. Seg\u00fan Reingold, la base de las capacidades te\u00f3ricas y pr\u00e1cticas es la conciencia. La capacidad de imaginar se actualiza en la conciencia. Para esta actualizaci\u00f3n, esta capacidad por s\u00ed sola no basta; es necesario tambi\u00e9n admitir un cierto poder de representaci\u00f3n, del cual, como de toda fuerza, la \u201caspiraci\u00f3n\u201d es inseparable. Este deseo puede posteriormente enfatizarse en el aspecto material o formal de la actuaci\u00f3n. En el primer caso estamos hablando de un deseo sensual dirigido al placer, en el segundo, de pura voluntad desinteresada. A trav\u00e9s del concepto de acentuaci\u00f3n secundaria, Reinhold dedujo la capacidad cognitiva del hecho de la conciencia. La conciencia misma, seg\u00fan su \u201cEnsayo sobre una nueva teor\u00eda de la facultad humana de representaci\u00f3n\u201d (1789), \u201cconsiste en la correlaci\u00f3n de la representaci\u00f3n pura con un objeto y un sujeto; y es inseparable de cualquier idea en general\u201d (21: 321). La cognici\u00f3n es la conciencia, centrada en un objeto y defini\u00e9ndolo con conceptos. Reinhold conecta la capacidad de sentir y contemplar con la receptividad y la diversidad de representaci\u00f3n, la capacidad de pensar con su lado activo. El conocimiento requiere contemplaci\u00f3n y pensamiento conceptual. El pensamiento puede dirigirse a un objeto y abstraerse de \u00e9l. Esto es raz\u00f3n e inteligencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los esfuerzos sistem\u00e1ticos de Reinhold fueron recibidos con entusiasmo por muchos pensadores alemanes de finales del siglo XVIII. Sin embargo, Reingold cometi\u00f3 un error al no tener en cuenta las cr\u00edticas de Kant a Jacobi. Al igual que Kant, consideraba leg\u00edtimo el concepto de cosa en s\u00ed mismo. Por ello fue derrotado por G. E. Schulze. Adem\u00e1s de los ataques a la teor\u00eda de la cosa en s\u00ed misma, Schulze demostr\u00f3 en 1792 que la \u201cley de la conciencia\u201d de Reinhold no pod\u00eda ser el principio original, como \u00e9l quer\u00eda. Despu\u00e9s de todo, presupone una ley l\u00f3gica de identidad m\u00e1s fundamental. El propio Reinhold no pudo responder satisfactoriamente a Schulze. I. G. Fichte propuso soluciones m\u00e1s productivas.<\/p>\n<h5 class=\"subtitle\"><strong>Literatura<\/strong><\/h5>\n<p align=\"justify\"><em>1. Kant I.<\/em>\u00a0Obras: En 4 vol\u00famenes en alem\u00e1n y ruso \/ Ed. N.V. Motroshilova y B. Tushlinga. T. 1,3, 4. M., 1994 &#8211; 2001.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>2. Kant I.<\/em>\u00a0Obras: En 8 vol\u00famenes M., 1994.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>3. Kant I.<\/em>\u00a0Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura. M., 1998.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>4. Kant I.<\/em>\u00a0Del patrimonio manuscrito. M., 2000.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>5.Kant I.<\/em>\u00a0Gesammelte Schriften. Akademie-Ausgabe. Bd. 1 &#8211; 29. V., 1900 y sigs.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>6.Asmus B. \u03a6.<\/em>\u00a0Immanuel Kant. M., 1973.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>7.Vasiliev V.V.<\/em>\u00a0Bases de la metaf\u00edsica kantiana (deducci\u00f3n de categor\u00edas). M., 1998.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>8. Gulyga A. V.<\/em>\u00a0Kant. M., 1981.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>9.Dobrokhotov A.L.<\/em>\u00a0Categor\u00eda de ser en la filosof\u00eda cl\u00e1sica de Europa occidental. M., 1986. p\u00e1gs. 177-206.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>10. Zhuchkov V. A.<\/em>\u00a0Kant y el problema de la conciencia \/\/ Filosof\u00eda de la conciencia: historia y modernidad. M., 2003. P. 52 &#8211; 74.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>11.Kuznetsov V.N.<\/em>\u00a0Filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana. M., 2003. P. 9-115.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>12. Mikhailov K. A.<\/em>\u00a0An\u00e1lisis l\u00f3gico de la filosof\u00eda te\u00f3rica de Immanuel Kant: la experiencia de una nueva lectura de la \u201cCr\u00edtica de la raz\u00f3n pura\u201d. M, 2003.<\/p>\n<p align=\"justify\">13.Molchanov\u00a0<em>V.I.<\/em>\u00a0Tiempo, libertad y conocimiento en la \u201cCr\u00edtica de la raz\u00f3n pura\u201d de I. Kant \/\/ Anuario hist\u00f3rico y filos\u00f3fico (1987). M., 1987, p\u00e1gs. 75 &#8211; 92.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>14. Tevzadze G. V.<\/em>\u00a0Immanuel Kant. Problemas de la filosof\u00eda te\u00f3rica. Tiflis, 1979.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>15. Chernov S. A.<\/em>\u00a0Asunto y fondo. San Petersburgo, 1993.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>16.Brandt R.<\/em>\u00a0Kritischer Kommentar zu Kants Anthropologie in pragmatischer Hinsicht (1798). Hamburgo, 1999.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>17. Fischer P.<\/em>\u00a0Moralit\u00e4t und Sinn. Zur Systematik von Klugheit, Moral und simb\u00f3lico Erfahrung im Werk Kants. M\u00fanich, 2003.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>18.Guyer P.<\/em>\u00a0Kant y las afirmaciones del conocimiento, Nueva York, 1987.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>19.Heimsoeth H<\/em>\u00a0.Studien zur Philosophie I.Kants. Bd. 1-2. Bonn, 1956-1970.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>20.Kuehn M.<\/em>\u00a0Kant. Una biografia. Cambridge, 2001.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>21.Reinhold CL<\/em>\u00a0Versuch einer neuen Theorie des menschlichen Vorstellungsverm\u00f6gens. Praga y Jena, 1789. S. 321.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>22.Schmitz H.<\/em>\u00a0\u00bfFue Kant el wollte? Bonn, 1989.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>23. Schwarz<\/em>\u00a0G. Est Deus in nobis. Die Identit\u00e4t von Gott und reiner praktischer Vernunft in Immanuel Kants \u00abKritik der praktischen Vernunft\u00bb. V., 2004.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>24.Smith NK<\/em>\u00a0Un comentario sobre la cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura de Kant, L, 1923.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>25.Strawson PF<\/em>\u00a0Los l\u00edmites del sentido. Un ensayo sobre la cr\u00edtica de Kant a la raz\u00f3n pura. L, 1966.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>26.La<\/em>\u00a0prueba trascendental del realismo de Westphal K. Kant. Cambridge, 2004.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este cap\u00edtulo est\u00e1 dedicado a uno de los fil\u00f3sofos m\u00e1s influyentes de la historia del pensamiento: Immanuel Kant, el hombre que inculc\u00f3 el esp\u00edritu de reflexi\u00f3n cr\u00edtica en la cultura europea, llev\u00f3 a cabo un giro trascendental en la metaf\u00edsica de los tiempos modernos y proclam\u00f3 el \u00abvalor absoluto\u00bb de la persona humana. 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