{"id":623,"date":"2024-06-30T19:30:01","date_gmt":"2024-06-30T16:30:01","guid":{"rendered":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/?p=623"},"modified":"2025-11-20T20:25:36","modified_gmt":"2025-11-20T17:25:36","slug":"fichte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/30\/fichte\/","title":{"rendered":"Johann Gottlieb Fichte. Ciencia y ciencia de las ciencias. Yo y no-yo"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Johann Gottlieb Fichte naci\u00f3 en Rammenau en 1762 y estudi\u00f3 en las universidades de Jena y Leipzig. Sin obtener un t\u00edtulo universitario, trabaj\u00f3 durante alg\u00fan tiempo como maestro orientador en Zurich. El punto de inflexi\u00f3n en el destino de Fichte fue su conocimiento en 1790 de las obras de Kant. Inmediatamente se sinti\u00f3 kantiano y comenz\u00f3 a buscar un encuentro con el autor de su sistema filos\u00f3fico favorito. La reuni\u00f3n tuvo lugar en julio de 1791, pero Kant no mostr\u00f3 ning\u00fan entusiasmo y Fichte qued\u00f3 decepcionado. Sin embargo, logr\u00f3 ganarse la aprobaci\u00f3n del famoso fil\u00f3sofo. En 1792, public\u00f3 de forma an\u00f3nima (aunque no intencionalmente) la obra \u201cUna experiencia en la cr\u00edtica de toda revelaci\u00f3n\u201d, que ten\u00eda un esp\u00edritu cr\u00edtico y fue aceptada por muchos como obra del propio Kant.<\/p>\n<p align=\"justify\"><!--more--><\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/30\/fichte\/fihte230624\/\" rel=\"attachment wp-att-624\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-624\" src=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/fihte230624.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"365\" srcset=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/fihte230624.jpg 500w, https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/fihte230624-300x219.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"justify\">Despu\u00e9s de que Kant apoyara p\u00fablicamente el \u00abEnsayo\u00bb, mencionando al mismo tiempo el nombre del verdadero autor, Fichte inmediatamente se hizo famoso. Pronto, a pesar de sus opiniones pol\u00edticas radicales y su admiraci\u00f3n por la Revoluci\u00f3n Francesa, recibi\u00f3 una invitaci\u00f3n para ocupar la c\u00e1tedra de filosof\u00eda en la Universidad de Jena (en gran parte gracias a la recomendaci\u00f3n de Goethe), donde trabaj\u00f3 de 1794 a 1799. Fichte public\u00f3 como libro de texto para estudiantes en 1794. el ensayo \u00abSobre el concepto de ense\u00f1anza cient\u00edfica o la llamada filosof\u00eda\u00bb, as\u00ed como \u00abLa base de la ense\u00f1anza cient\u00edfica general\u00bb, un tratado que se convirti\u00f3 en una de las obras centrales de todo el ciclo de trabajos sobre \u00bb ense\u00f1anza cient\u00edfica\u201d. En 1795 se public\u00f3 el \u201cEnsayo sobre las peculiaridades de la ense\u00f1anza cient\u00edfica en relaci\u00f3n con la capacidad te\u00f3rica\u201d, complementando la parte te\u00f3rica de los \u201cFundamentos de la ense\u00f1anza cient\u00edfica general\u201d, y en 1796, los \u201cFundamentos del derecho natural\u201d, continuando la parte pr\u00e1ctica del trabajo mencionado. Posteriormente, Fichte hizo grandes esfuerzos por aclarar y popularizar las principales disposiciones de su sistema. Las emotivas conferencias de Fichte tuvieron un gran \u00e9xito entre los estudiantes. Sin embargo, sus actividades administrativas no suscitaron la misma aprobaci\u00f3n un\u00e1nime. Con el tiempo, Fichte se volvi\u00f3 un inconveniente para la universidad, y la primera ocasi\u00f3n que se present\u00f3 (que fue un art\u00edculo de contenido ateo en una revista editada por Fichte) fue aprovechada por las autoridades para expulsarlo de la Universidad de Jena. En 1800, Fichte se mud\u00f3 a Berl\u00edn, donde imparti\u00f3 cursos privados de filosof\u00eda y public\u00f3 las obras \u201cEl prop\u00f3sito del hombre\u201d y \u201cEl Estado comercial cerrado\u201d. Durante la ocupaci\u00f3n de Prusia por las tropas napole\u00f3nicas, pronuncia \u201cDiscursos a la naci\u00f3n alemana\u201d, llamando a sus compatriotas al movimiento de liberaci\u00f3n. En 1810 public\u00f3 \u00abHechos de la conciencia\u00bb y se convirti\u00f3 en profesor en la nueva Universidad de Berl\u00edn, donde ense\u00f1\u00f3 hasta su muerte en 1814.<\/p>\n<p align=\"justify\">Fichte era una personalidad brillante, una persona inusualmente activa y en\u00e9rgica. Muchos incluso tem\u00edan su actividad. Hubo un tiempo en que estuvo interesado en la masoner\u00eda, pero poco a poco se fue desilusionando de ella, convenci\u00e9ndose de que sus ideas no encontraban respuesta en este entorno. La influencia decisiva en la filosof\u00eda de Fichte, como ya se se\u00f1al\u00f3, fue I. Kant. Fichte cre\u00eda que estaba desarrollando su sistema (sin embargo, Kant se disoci\u00f3 de su alumno en 1799). Su pasi\u00f3n juvenil por la metaf\u00edsica de B. Spinoza tambi\u00e9n dej\u00f3 una seria huella en su filosof\u00eda, aunque luego opuso su \u201cdogmatismo\u201d a una verdadera \u201ccr\u00edtica\u201d. A\u00fan m\u00e1s significativa fue la influencia del kantiano K. L. Reingold en Fichte. Incluso se puede decir que su sistema surgi\u00f3 como resultado de un intento de salvar las construcciones de Reinhold de los ataques esc\u00e9pticos de G. E. Schulze. Fichte estuvo de acuerdo con Schulze en que la base de un sistema de conocimiento no puede ser la \u00abley de conciencia\u00bb de Rheingold, que establece que el sujeto se distingue de las ideas y los objetos, y que el principio inicial debe estar correlacionado con la ley de identidad. Pero llen\u00f3 esta ley de contenido subjetivista, manteniendo as\u00ed la fidelidad a la tradici\u00f3n de Kant y Reinhold.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Ense\u00f1anza cient\u00edfica.<\/strong>\u00a0Fichte, evitando t\u00e9rminos extranjeros, llam\u00f3 al sistema filos\u00f3fico que cre\u00f3 \u201cense\u00f1anza cient\u00edfica\u201d (Wissenschaftslehre). Las ciencias son conocimientos fiables y es bastante natural que un fil\u00f3sofo formule una pregunta sobre la naturaleza del conocimiento. La ciencia da una respuesta detallada a esta pregunta. Esta respuesta en s\u00ed misma tambi\u00e9n debe ser cient\u00edfica. As\u00ed, la ciencia de la ciencia resulta ser una especie de \u201cciencia de las ciencias\u201d que fundamenta los axiomas de disciplinas particulares. De hecho, todo conocimiento implica certeza, que puede ser derivada u original. La confiabilidad derivada s\u00f3lo puede ser el resultado de una conclusi\u00f3n a partir de ciertos principios iniciales. Pero si existieran muchos de esos principios, entonces el conocimiento humano estar\u00eda privado de unidad y algunas verdades confiables podr\u00edan contradecir a otras. Como esto no se cumple, nuestro conocimiento forma un sistema y debe basarse en alg\u00fan fundamento absolutamente fiable, por un lado, que subyace a todos los axiomas particulares y, por otro, que es el punto de partida de la ense\u00f1anza cient\u00edfica.<\/p>\n<p align=\"justify\">El candidato m\u00e1s cercano a este principio b\u00e1sico es la ley de identidad, \u00abA es A\u00bb. Pero la identificaci\u00f3n de A consigo mismo se produce en el pensamiento, en el Yo, que tambi\u00e9n debe ser id\u00e9ntico. As\u00ed, el fundamento de todo conocimiento humano resulta ser el principio \u201cYo soy yo\u201d (ver 1: 1, 77 &#8211; 81). En otras palabras, la ciencia de la ciencia puede cumplir su funci\u00f3n de fundamentar los axiomas de ciencias particulares s\u00f3lo a trav\u00e9s del estudio de la naturaleza y las leyes del esp\u00edritu, o del Yo. La integridad de la ciencia de la ciencia est\u00e1 garantizada por el hecho de que. su final coincide con su punto de partida. Este rasgo innovador de la metodolog\u00eda de Fichte nos permite ver en su filosof\u00eda un cierto c\u00edrculo hermen\u00e9utico, cuyo principal tema de interpretaci\u00f3n es el yo, tanto humano como divino. A lo largo de cientos de p\u00e1ginas de \u201cFundamentos de la ciencia general\u201d, Fichte parece estar tratando de admitir la posibilidad de combinar la existencia del Yo absoluto con la autoconciencia humana. Sin embargo, al final resulta que el Yo absoluto est\u00e1 presente en el alma humana s\u00f3lo en forma de ideal.<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed, el comienzo incondicional de la ense\u00f1anza cient\u00edfica resulta ser el principio fundamental \u201cYo soy yo\u201d o \u201cYo pongo yo\u201d. En esta f\u00f3rmula evidente, que Fichte fue impulsada por la doctrina kantiana de la \u00abunidad trascendental de la apercepci\u00f3n\u00bb, ve la revelaci\u00f3n de la esencia de la autoconciencia como la unidad de la actividad consciente y su resultado, el yo, que est\u00e1 en al mismo tiempo una condici\u00f3n de autoconciencia. El acto de autoconciencia no est\u00e1 condicionado por nada, es espont\u00e1neo. Revela la libertad original del hombre, as\u00ed como la unidad de lo te\u00f3rico y lo pr\u00e1ctico. Pero Fichte no se limita todav\u00eda a un principio fundamental. La cuesti\u00f3n es que la verdadera autoconciencia humana no es pura autoconciencia. La autoconciencia del yo siempre ocurre en el contexto de la conciencia de algunos objetos por parte de este mismo yo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Este hecho no puede ignorarse y Fichte busca una explicaci\u00f3n. Est\u00e1 claro que el car\u00e1cter dado de los objetos no puede deducirse directamente del yo. Por otro lado, es algo opuesto al Yo, es decir, es un no-Yo. Esto puede interpretarse en el sentido de que el Yo se opone al no-Yo. \u00c9ste es el segundo principio de la ense\u00f1anza cient\u00edfica. En contenido depende del primero, pero es incondicional en la forma, es decir, en cuanto a su negatividad. La especificidad de este principio fundamental permite a Fichte hablar del \u201cempirismo\u201d de la ense\u00f1anza cient\u00edfica.<\/p>\n<p align=\"justify\">La naturaleza dual de la conciencia, que contiene el Yo y el no Yo, est\u00e1 fijada en el tercer principio (incondicional en contenido, pero condicionado en la forma): \u201cEl Yo opone en el Yo el Yo divisible al no Yo divisible\u201d ( 1:1, 95).<\/p>\n<p align=\"justify\">De esta posici\u00f3n, en la que existe una similitud con la \u201cley de la conciencia\u201d de Reinhold (pero en Fichte no es un hecho puro, sino al menos en parte el resultado de una deducci\u00f3n de principios superiores), se originan tanto la filosof\u00eda te\u00f3rica como la pr\u00e1ctica de Fichte. . De hecho, toda la metaf\u00edsica de Fichte es un intento de responder a la pregunta sobre la posibilidad de la experiencia de la conciencia, que resulta problem\u00e1tica debido a la presencia en ella de los opuestos del Yo y el no Yo. La soluci\u00f3n fue propuesta por Fichte ya en el tercer principio, y consiste en deducir el concepto de \u201cdivisibilidad\u201d o limitaci\u00f3n, que permite que el Yo y el no-Yo est\u00e9n unidos, pero no que se toquen. Sin embargo, esta decisi\u00f3n, seg\u00fan Fichte, no es definitiva. Surgen nuevas contradicciones (por ejemplo, del tercer principio se deduce que el no-yo limita al yo, pero s\u00f3lo lo que tiene realidad puede limitar, y la realidad, Fichte est\u00e1 seguro, existe s\u00f3lo en el yo), y es necesario introducir nuevos conceptos para hacer retroceder el suyo. De manera similar, adem\u00e1s de las categor\u00edas de realidad (derivadas ya del primer principio), negaci\u00f3n (el segundo principio) y limitaci\u00f3n, Fichte tambi\u00e9n deduce las categor\u00edas de interacci\u00f3n, causa y sustancia. Al mismo tiempo, critica el m\u00e9todo kantiano de sistematizar conceptos puros del entendimiento, que, en su opini\u00f3n, carece de signos de verdadera deducci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al dividir el yo y el no-yo, Fichte deriva en \u00faltima instancia la actividad inconsciente \u00abindependiente\u00bb del alma, la \u00abimaginaci\u00f3n productiva\u00bb, cuya funci\u00f3n es generar los opuestos del yo y el no-yo y al mismo tiempo tiempo impiden que se absorban entre s\u00ed. El descubrimiento de las funciones inconscientes del sujeto lleva a Fichte a la conclusi\u00f3n de la necesidad de distinguir entre varios niveles de vida espiritual. El sujeto de la experiencia cotidiana es llamado por \u00e9l \u201cemp\u00edrico\u201d, o el Yo final. Para el Yo emp\u00edrico, los objetos de su percepci\u00f3n parecen algo externo y ajeno, es decir, se presentan como un no-Yo. En un nivel m\u00e1s profundo del esp\u00edritu humano, que s\u00f3lo un fil\u00f3sofo reflexivo puede conocer, es decir, en el nivel del Yo como \u201cintelectualidad\u201d, la situaci\u00f3n cambia radicalmente. El yo inteligente, que tiene un car\u00e1cter supraindividual, a trav\u00e9s de la propia imaginaci\u00f3n inconsciente produce yoes emp\u00edricos individuales, as\u00ed como un no-yo emp\u00edrico, es decir, el mundo de los fen\u00f3menos dados en la contemplaci\u00f3n, oponi\u00e9ndolos entre s\u00ed en la conciencia \u00fanica. de los individuos (es el yo inteligente el que se analiza al principio del tercer principio de Fichte). La autoconciencia del Yo emp\u00edrico s\u00f3lo es posible en forma de reflexi\u00f3n, lo que implica el reflejo de la actividad del Yo a partir de un determinado objeto. Sin embargo, ante un obst\u00e1culo, esta actividad inevitablemente se esfuerza por superarlo.<\/p>\n<p align=\"justify\">El Yo \u201cpr\u00e1ctico\u201d se caracteriza precisamente por este deseo de expandir la esfera del Yo emp\u00edrico adquiriendo cada vez m\u00e1s poder sobre el no-Yo, o la naturaleza. Fichte cree que superar obst\u00e1culos y conquistar dificultades ayuda a forjar gradualmente una voluntad moral a partir de la vaga aspiraci\u00f3n inicial del alma. El ideal (en realidad, sin embargo, no factible) de esta expansi\u00f3n de la esfera del Yo es el desplazamiento final del no-Yo, como si se disolviera en el Yo. Como resultado de esto, se obtendr\u00eda un Yo que. no necesitar\u00eda el no-yo para la autoconciencia, ser\u00eda infinito y no estar\u00eda dividido en actividad consciente e inconsciente; Fichte lo llama el \u00abyo absoluto\u00bb. El Yo Absoluto o Dios no es m\u00e1s que una idea de la mente humana. En sus primeros escritos, Fichte suscribe la posici\u00f3n de Kant, argumentando que la existencia de Dios es indemostrable. Pero como todav\u00eda permit\u00eda la posibilidad de una autoconciencia no s\u00f3lo reflexiva, sino tambi\u00e9n no reflexiva (divina), tuvo que indicar la raz\u00f3n por la cual la autoconciencia humana est\u00e1 estructurada precisamente de manera reflexiva.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tal causa, seg\u00fan Fichte, resulta ser la cosa en s\u00ed misma. La cosa en s\u00ed misma (que no puede confundirse con el Yo-no-Yo inteligente generado como mundo de los fen\u00f3menos) act\u00faa como el \u201cPrimer Motor\u201d del Yo (ver 1: 1, 281-283).<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, el concepto de cosa en s\u00ed es casi esquivo. Cuando pensamos en ello, ya no pensamos en la cosa en s\u00ed misma. S\u00f3lo est\u00e1 claro que produce una especie de \u201cempuj\u00f3n\u201d (Anstoss) sobre la actividad de nuestro yo, que desempe\u00f1a el papel de disparador de toda la mec\u00e1nica interna del yo inteligente. Ciencia\u201d, Fichte lo corrigi\u00f3 significativamente m\u00e1s tarde. Lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que el concepto de cosa en s\u00ed a\u00fan debe eliminarse, ya que presupone una aplicaci\u00f3n trascendental del concepto de causa, lo cual, como demostr\u00f3 Kant, es imposible. Pero la eliminaci\u00f3n de este concepto hizo que a Fichte le resultara dif\u00edcil explicar la reflexividad del yo humano. En su \u00abSegunda Introducci\u00f3n a la ciencia de la ciencia\u00bb, Fichte se inclin\u00f3 por afirmar simplemente esta reflexividad como un hecho inicial. Pero tal explicaci\u00f3n no satisfizo al propio Fichte, y en sus obras posteriores la reemplaz\u00f3 con nuevos esquemas conceptuales.<\/p>\n<p align=\"justify\">La esencia de la nueva posici\u00f3n de Fichte consisti\u00f3 en un intento de combinar las funciones de la cosa en s\u00ed de los \u00abFundamentos de la ciencia general\u00bb y la idea del Yo absoluto, al que previamente hab\u00eda privado de realidad objetiva. En sus obras posteriores, habla de la existencia del Absoluto y de su imagen: el Conocimiento, al que antes llamaba \u00abYo como intelectual\u00bb. Fichte identifica el Absoluto con el Ser o la Vida, y el Conocimiento resulta ser el \u201cesquema\u201d del Ser, su existencia (Dasein). A veces, Fichte pas\u00f3 a la terminolog\u00eda teol\u00f3gica y, por ejemplo, not\u00f3 la concordancia de la ense\u00f1anza cient\u00edfica con el pr\u00f3logo del Evangelio de Juan: \u00abEn el principio exist\u00eda el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios\u00bb. La Palabra es sin\u00f3nimo de Conocimiento, refleja a Dios y al mismo tiempo, en cierto sentido, es id\u00e9ntica a \u00c9l. Al mismo tiempo, la coincidencia de la ense\u00f1anza cient\u00edfica con las opiniones te\u00edstas tradicionales siempre ha sido bastante condicional. El Dios \u201cte\u00edsta\u201d cl\u00e1sico es concebido sobre el modelo de un ser consciente creativo individual, mientras que en Fichte ni el Absoluto (que s\u00f3lo se sabe que es absoluto), ni el Yo inteligente que genera el Yo finito y la naturaleza, o, para usar La terminolog\u00eda posterior de Fichte, Conocimiento impersonal, no cumple con estos criterios.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La doctrina de la moral.<\/strong>\u00a0La inconsciencia del principio espiritual superindividual en el sistema de Fichte explica por qu\u00e9 a menudo lo caracteriz\u00f3 no en t\u00e9rminos de Pensamiento, sino de Voluntad, anticip\u00e1ndose a las ideas de A. Schopenhauer. El \u00e9nfasis en el aspecto volitivo de la esencia del mundo tambi\u00e9n refleja el profundo inter\u00e9s de Fichte por las cuestiones \u00e9ticas. La doctrina de la moralidad se desarroll\u00f3 en Fichte bajo la influencia de las teor\u00edas correspondientes de Kant. Al mismo tiempo, intent\u00f3 superar el dualismo kantiano de sensualidad y voluntad racional. La ley moral es la misma aspiraci\u00f3n sensorial, pero en un nivel cualitativamente nuevo. De acuerdo con este principio, Fichte propone una soluci\u00f3n a uno de los problemas de la \u00e9tica kantiana, que, como puede parecer, impone una prohibici\u00f3n de recibir placer de las buenas obras (Kant llama a las acciones que son morales en su forma pero que dan placer sensual \u00ablegales\u00bb). \u201d y no \u201cmoral\u201d). Fichte considera posible que una persona cumpla con alegr\u00eda su deber. Otra diferencia entre la \u00e9tica de Fichte y las construcciones de Kant es que intent\u00f3 alejarse de la universalidad abstracta de la ley moral de Kant. Sin abandonar la combinaci\u00f3n de motivaci\u00f3n moral con los imperativos universales de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, Fichte al mismo tiempo argument\u00f3 que cada persona hace su propia contribuci\u00f3n \u00fanica al movimiento del mundo hacia un estado m\u00e1s perfecto. Esta contribuci\u00f3n se expresa mediante el concepto de \u00abdesignaci\u00f3n\u00bb de una persona en particular. La unicidad de cada voluntad individual, seg\u00fan Fichte, garantiza que \u00e9sta no ser\u00e1 destruida tras la desintegraci\u00f3n del cuerpo. Su mejora continuar\u00e1 en la vida futura, aunque de forma diferente.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Filosof\u00eda social.<\/strong>\u00a0Sin embargo, Fichte no se limita a discusiones sobre el significado trascendental de las acciones morales. Tambi\u00e9n analiza sus condiciones mundanas. Por tanto, est\u00e1 seguro de que una personalidad libre no puede revelarse si no existen otras personalidades. El derecho moral presupone tambi\u00e9n una pluralidad de sujetos morales. Por tanto, al igual que Kant, la \u00e9tica de Fichte est\u00e1 estrechamente relacionada con los problemas de la filosof\u00eda social y la filosof\u00eda de la historia. Identific\u00f3 cinco etapas de la historia humana: 1) \u00abinocencia\u00bb, cuando la raz\u00f3n aparece en forma de instinto, 2) \u00abpecado inicial\u00bb, 3) \u00abpecaminidad completa\u00bb, cuando la gente abandona la raz\u00f3n por completo, 4) \u00abjustificaci\u00f3n inicial\u00bb y 5) \u201cjustificaci\u00f3n y santificaci\u00f3n completas\u201d, \u201ccuando la humanidad, con mano segura y firme, haga de s\u00ed misma la huella exacta de la raz\u00f3n\u201d (1:2, 370). La introducci\u00f3n de los ideales de la raz\u00f3n en la vida p\u00fablica es imposible sin la participaci\u00f3n activa del Estado, aunque su papel es en gran medida de servicio.<\/p>\n<p align=\"justify\">Las opiniones sociopol\u00edticas de Fichte cambiaron significativamente con el tiempo. En el primer per\u00edodo, expres\u00f3 puntos de vista cercanos a la teor\u00eda de Locke sobre el Estado como garante de la propiedad, los derechos y las libertades de los ciudadanos. En 1800, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que se necesitaba un papel m\u00e1s activo del Estado en la resoluci\u00f3n de los problemas de propiedad. El Estado debe primero \u201cdar a cada uno lo suyo, ponerlo en posesi\u00f3n de su propiedad y s\u00f3lo entonces comenzar a protegerla\u201d (1:2, 237). Fichte cree que en materia de propiedad el Estado debe partir del principio de igualdad de todas las personas. Sobre esta base, construye una teor\u00eda de un Estado ideal, cercana a las ense\u00f1anzas socialistas y al mismo tiempo haci\u00e9ndonos recordar el modo de vida gremial de la Edad Media. Fichte cree que el Estado deber\u00eda tener mayores funciones de control y planificar la producci\u00f3n y distribuci\u00f3n. S\u00f3lo el comercio internacional, que se desarrolla seg\u00fan sus propias leyes, puede interferir con una econom\u00eda planificada. Por lo tanto, Fichte propone crear un \u201cEstado comercial cerrado\u201d, que tendr\u00e1 el monopolio de las relaciones comerciales con otros pa\u00edses. En su \u00faltimo per\u00edodo, Fichte comenz\u00f3 a hablar cada vez m\u00e1s sobre la funci\u00f3n religiosa del Estado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Fichte tuvo una gran influencia sobre sus contempor\u00e1neos. Su tesis sobre el autocierre, es decir, esencialmente la hermen\u00e9utica, de los sistemas filos\u00f3ficos fue retomada por Schelling, Hegel, Feuerbach e incluso Schopenhauer, quienes de palabra no quer\u00edan tener nada que ver con Fichte. Extendieron su esquema metodol\u00f3gico a la existencia misma, a la que se le atribu\u00eda el deseo de autocomprensi\u00f3n y autoconocimiento. No menos influyente fue su idea de utilizar las contradicciones para el avance del pensamiento en las deducciones filos\u00f3ficas. Fue plenamente desarrollado por Hegel en su doctrina del m\u00e9todo especulativo. Las reflexiones de Fichte sobre la naturaleza creativa del ego fueron un \u00e9xito entre los rom\u00e1nticos. Los marxistas reconocieron una cierta influencia de la filosof\u00eda de Fichte con su \u00e9nfasis en la actividad del sujeto. Pero la mayor influencia de Fichte recay\u00f3, por supuesto, en Friedrich Schelling.<\/p>\n<h5 class=\"subtitle\"><strong>Literatura<\/strong><\/h5>\n<p align=\"justify\"><em>1. Fichte I. G.<\/em>\u00a0Obras. T. 1-2, San Petersburgo, 1993.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>2. Fichte I. G.<\/em>\u00a0Obras: Obras 1792-1801. M., 1995.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>3.Fichte JG<\/em>\u00a0Gesamtausgabe der Bayerischen Akademie der Wissenschaften, hrsg. R. Lauth u. H. Gliwitzky. Stuttgart, 1964 y sigs.<\/p>\n<p align=\"justify\">4. Filosof\u00eda y modernidad de\u00a0<em>Gaidenko P. P.<\/em>\u00a0Fichte. M., 1979.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>5. Gaidenko P. P.<\/em>\u00a0Paradojas de la libertad en las ense\u00f1anzas de Fichte. M., 1990.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>6. Copleston F. C.<\/em>\u00a0De Fichte a Nietzsche. M., 2004. P. 55-121.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>7.Kuznetsov V.N.<\/em>\u00a0Filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana. M., 2003. P. 116\u2014158.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>8. Oyzerman T. I.<\/em>\u00a0Filosof\u00eda de Fichte. M., 1962.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>9.Jacobs WG<\/em>\u00a0Johann Gottlieb Fichte. Reinbek b. H., 1984.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>10.<\/em>\u00a0Teor\u00eda de la subjetividad de Neuhouser F. Fichte. Cambridge, 1990.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>11.Rohs P.<\/em>\u00a0Johann Gottlieb Fichte. M\u00fanich, 1991.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Johann Gottlieb Fichte naci\u00f3 en Rammenau en 1762 y estudi\u00f3 en las universidades de Jena y Leipzig. Sin obtener un t\u00edtulo universitario, trabaj\u00f3 durante alg\u00fan tiempo como maestro orientador en Zurich. El punto de inflexi\u00f3n en el destino de Fichte fue su conocimiento en 1790 de las obras de Kant. Inmediatamente se sinti\u00f3 kantiano y comenz\u00f3 a buscar un encuentro con el&hellip;<\/p>\n<p> <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/30\/fichte\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":624,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40,80],"tags":[167,168],"class_list":{"0":"post-623","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia","8":"category-filosofianovogovremeni","9":"tag-autoconciencia","10":"tag-reflexion"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/623","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=623"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/623\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":780,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/623\/revisions\/780"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/media\/624"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=623"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=623"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=623"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}