{"id":643,"date":"2024-06-30T20:15:14","date_gmt":"2024-06-30T17:15:14","guid":{"rendered":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/?p=643"},"modified":"2025-11-20T20:24:32","modified_gmt":"2025-11-20T17:24:32","slug":"kierkegaard","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/30\/kierkegaard\/","title":{"rendered":"S\u00f8ren Kierkegaard. Definici\u00f3n de fe a trav\u00e9s del concepto de pecado. Etapas de la existencia humana"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">S\u00f8ren Kierkegaard naci\u00f3 en Copenhague en 1813 en la familia de un rico comerciante de lana. A la edad de 17 a\u00f1os, en 1830, de acuerdo con los deseos de su padre, Kierkegaard comenz\u00f3 sus estudios en la facultad de teolog\u00eda de la Universidad de Copenhague. F\u00edsicamente mucho m\u00e1s d\u00e9bil que sus compa\u00f1eros, Kierkegaard destac\u00f3 entre ellos por sus extraordinarias capacidades intelectuales. En 1840 aprob\u00f3 el examen de teolog\u00eda y en 1841 defendi\u00f3 con \u00e9xito su tesis de maestr\u00eda \u00abSobre el concepto de iron\u00eda con la vista constante en S\u00f3crates\u00bb. La iron\u00eda y el humor, como dos formas principales de lo c\u00f3mico, desempe\u00f1an un papel que no es accidental en la ense\u00f1anza de Kierkegaard. Kierkegaard vuelve a estos conceptos en sus obras posteriores.<\/p>\n<p align=\"justify\"><!--more--><\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/30\/kierkegaard\/kergegor230624\/\" rel=\"attachment wp-att-644\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-644\" src=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/kergegor230624.jpg\" alt=\"\" width=\"799\" height=\"555\" srcset=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/kergegor230624.jpg 799w, https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/kergegor230624-300x208.jpg 300w, https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/kergegor230624-768x533.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 799px) 100vw, 799px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"justify\">En 1841 realiz\u00f3 su primer viaje a Berl\u00edn, donde asisti\u00f3 a conferencias de Friedrich Schelling. Schelling, oponente abierto de Hegel, critic\u00f3 a este \u00faltimo por no prestar suficiente atenci\u00f3n a lo concreto, por reducir todo a una cadena interminable de conceptos que se suceden unos en otros. La cr\u00edtica a Hegel, a quien Kierkegaard hab\u00eda tratado con gran respeto hasta ese momento, fue percibida por \u00e9l de manera muy v\u00edvida e indudablemente influy\u00f3 en la evoluci\u00f3n de su cosmovisi\u00f3n filos\u00f3fica, pero percibi\u00f3 la filosof\u00eda del propio Schelling sin entusiasmo y, en general, con escepticismo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Kierkegaard comenz\u00f3 su carrera como escritor como publicista, pero ya en 1843 public\u00f3 cuatro obras independientes a la vez, dos de las cuales fueron la obra en dos vol\u00famenes \u00abO\u00bb (bajo el seud\u00f3nimo de Victor Eremita) y el libro \u00abFear and Trembling\u00bb (bajo el seud\u00f3nimo de Johannes de Silenzio): se sentaron las bases de la filosof\u00eda existencial. No menos fruct\u00edfero fue el a\u00f1o 1844, cuando se publicaron \u201cPiezas filos\u00f3ficas\u201d (bajo el seud\u00f3nimo de Johannes Climacus) y \u201cEl concepto de miedo\u201d (bajo el seud\u00f3nimo de Vigilius Haufniensius). Lleno de ideas filos\u00f3ficas, el \u201cEp\u00edlogo final no cient\u00edfico de las piezas filos\u00f3ficas\u201d se public\u00f3 ya en 1846. Finalmente, es necesario mencionar el libro \u201cLa enfermedad de la muerte\u201d, publicado en 1852 con el t\u00edtulo Anti-Climacus.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una parte importante de las obras de Kierkegaard se publicaron as\u00ed bajo seud\u00f3nimos, y dado que para nadie era un secreto qui\u00e9n se escond\u00eda exactamente debajo de ellos, la raz\u00f3n principal de tal \u00abmisterio\u00bb debe considerarse la posici\u00f3n metodol\u00f3gica del fil\u00f3sofo, que el propio Kierkegaard llam\u00f3 \u00bb exposici\u00f3n indirecta\u201d. Al mismo tiempo, Kierkegaard public\u00f3 bajo su propio nombre una serie de obras, principalmente sobre temas religiosos especiales, por ejemplo, \u00abDiscursos instructivos de varios tipos\u00bb (1847) o \u00abConversaciones cristianas\u00bb (1848). Sin embargo, para comprender el estilo especial y el m\u00e9todo de filosofar de Kierkegaard, son de particular inter\u00e9s tres art\u00edculos firmados con su nombre real. Durante la vida de Kierkegaard, s\u00f3lo se public\u00f3 uno, el volumen m\u00e1s peque\u00f1o: \u00abSobre la autor\u00eda de mis obras\u00bb (1851). Los otros dos, \u00abEl \u00fanico\u00bb: dos \u00abnotas\u00bb sobre la autor\u00eda de mis obras\u00bb y \u00abEl punto de vista sobre la autor\u00eda de mis obras\u00bb, se publicaron p\u00f3stumamente en 1859. Desafortunadamente, ninguna de las obras enumeradas ha sido publicada todav\u00eda. sido traducido al ruso.<\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00f8ren Kierkegaard muri\u00f3 en 1855 a la edad de 42 a\u00f1os. Las obras de Kierkegaard tuvieron una influencia significativa no s\u00f3lo en la filosof\u00eda, sino tambi\u00e9n en la cultura europea en su conjunto. Sus ideas se inspiraron en M. Heidegger y K. Jaspers, M. Unamuno y K. Barth. Entre los representantes de la filosof\u00eda rusa, cabe nombrar a N.A. Berdyaev y L. Shestov. Su talento art\u00edstico y su sutil instinto como psic\u00f3logo fueron muy apreciados por G. Ibsen y A.P. Ch\u00e9jov.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Actitud ante la filosof\u00eda y el racionalismo hegelianos.<\/strong>\u00a0En su juventud, Kierkegaard fue un apasionado admirador de Hegel. En su tesis de maestr\u00eda \u00abSobre el concepto de iron\u00eda\u00bb a\u00fan se pueden ver huellas de la admiraci\u00f3n juvenil por el venerable profesor alem\u00e1n, aunque el tono pol\u00e9mico ya est\u00e1 cobrando fuerza aqu\u00ed. Posteriormente, las diferencias se vuelven irreconciliables y las pol\u00e9micas ya no se avivan con f\u00f3rmulas de cortes\u00eda que rinden homenaje al gran fil\u00f3sofo alem\u00e1n. El rechazo de Kierkegaard a la filosof\u00eda hegeliana se puede reducir a dos puntos principales: el rechazo del idealismo absoluto, incluido el m\u00e9todo dial\u00e9ctico mediante el cual se desarrollan los conceptos, y el rechazo de la interpretaci\u00f3n filos\u00f3fica de la religi\u00f3n. En cuanto al idealismo absoluto, Kierkegaard defiende la primac\u00eda y la plenitud de la existencia, que est\u00e1 sujeta a la inevitable distorsi\u00f3n por el pensamiento abstracto en conceptos. Kierkegaard opone el momento dial\u00e9ctico de la superaci\u00f3n a una contradicci\u00f3n llevada al extremo, de la que s\u00f3lo la fe, pero no la filosof\u00eda, puede liberar a una persona. Dado que la b\u00fasqueda del hombre de s\u00ed mismo significa la b\u00fasqueda de una conexi\u00f3n perdida con Dios, la filosof\u00eda desde el principio resulta inseparable de la religi\u00f3n y subordinada a ella. Para Hegel, filosof\u00eda y religi\u00f3n son id\u00e9nticas en contenido y difieren s\u00f3lo en forma. Dios resulta ser conocible, lo que no confunde en absoluto a Hegel y es completamente inaceptable para Kierkegaard. La religiosidad personal \u00edntima, el conflicto entre lo general y lo particular significan para Hegel formas de conciencia subdesarrolladas, pero para Kierkegaard se convierten en cuestiones centrales, objeto de an\u00e1lisis de la verdadera filosof\u00eda. La \u201creligiosidad pura y sencilla\u201d condenada por Hegel, cuyo portador es la individualidad humana, se convierte en el objetivo deseado por Kierkegaard. En este sentido, la filosof\u00eda para Kierkegaard es s\u00f3lo secundaria: la filosof\u00eda te\u00f3rica es insuficiente y la mayor\u00eda de las veces err\u00f3nea, y la filosof\u00eda genuina (el intento de Kierkegaard de combinar la presentaci\u00f3n conceptual con un texto literario) solo puede orientar a una persona, ayudarla a emprender el camino del yo genuino. -el conocimiento, el camino de la fe.<\/p>\n<p align=\"justify\">El segundo fil\u00f3sofo europeo m\u00e1s importante con el que Kierkegaard mantiene un debate actual es S\u00f3crates. En su diario de 1854, Kierkegaard escribe: \u201cFuera del cristianismo, S\u00f3crates es \u00fanico\u201d. As\u00ed es precisamente como Kierkegaard trat\u00f3 a S\u00f3crates como el m\u00e1s grande de los hombres de todo el mundo precristiano. Por lo tanto, ya sea que hablemos de iron\u00eda o de la comprensi\u00f3n socr\u00e1tica del pecado como ignorancia, Kierkegaard no reprocha tanto como justifica a S\u00f3crates, quien, en su servicio intransigente a la verdad, logr\u00f3 alcanzar aquellos l\u00edmites m\u00e1s all\u00e1 de los cuales comienza finalmente la fe cristiana, es necesario decir algunas palabras sobre la actitud de Kierkegaard hacia Descartes, y sobre todo hacia su famosa f\u00f3rmula cogito ergo sum. Desde el siglo XVII, con la filosof\u00eda de Descartes, comienza una nueva era en la filosof\u00eda europea: la era de la subjetividad. En la \u00e9poca de Kierkegaard, junto con la crisis de la racionalidad, esta era llega a su fin y Kierkegaard se convierte en el primero en abandonar abiertamente el concepto de sujeto. La existencia toma el lugar del sujeto. Desde el punto de vista de Kierkegaard, la conclusi\u00f3n del cogito ergo sum postula la identidad del pensamiento y del ser, pero esta identidad no est\u00e1 fundamentada de ninguna manera y resulta ser una tautolog\u00eda vac\u00eda: el pensamiento es la \u00fanica forma de existencia de un sujeto puro. Si por \u00abyo\u00bb en el cogito entendemos un solo individuo, entonces incluso entonces el valor de la afirmaci\u00f3n ser\u00e1 muy dudoso, ya que el pensamiento es inseparable de la existencia, lo que significa que en conclusi\u00f3n no se nos dice nada nuevo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Disposiciones y conceptos b\u00e1sicos de la filosof\u00eda de Kierkegaard. El concepto de \u00abpersona\u00bb.<\/strong>\u00a0El hombre, seg\u00fan Kierkegaard, es, ante todo, una persona existente, una existencia que combina lo eterno y lo temporal, el infinito y la finitud. En el \u201cEp\u00edlogo final no cient\u00edfico de Piezas filos\u00f3ficas\u201d, Kierkegaard explica que \u201cel hombre tal como es realmente, uniendo en s\u00ed mismo el infinito y la finitud, tiene su realidad precisamente en la medida en que mantiene ambas dentro de s\u00ed a trav\u00e9s de un inter\u00e9s infinito en la existencia\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al comienzo del primer cap\u00edtulo de \u201cEnfermedad mortal\u201d, la definici\u00f3n anterior se complementa con una nueva soluci\u00f3n constructiva, que recuerda al an\u00e1lisis fichteano de la conciencia. El hombre todav\u00eda es entendido como \u201cla s\u00edntesis de lo infinito y lo finito, lo temporal y lo eterno, la libertad y la necesidad\u201d, pero ahora pasa a primer plano la relaci\u00f3n entre los opuestos. El yo humano existe cuando la relaci\u00f3n indicada se relaciona con uno mismo. La orientaci\u00f3n \u00e9tico-religiosa de tal comprensi\u00f3n del Yo se vuelve obvia cuando Kierkegaard plantea el siguiente postulado: la totalidad de las relaciones que componen el yo humano no son independientes. La autoposici\u00f3n de una relaci\u00f3n, el acto de autoconciencia cuando \u201cla relaci\u00f3n se refiere a s\u00ed misma\u201d, est\u00e1 precedido por la fuerza que la pone. Como resultado, tenemos tres relaciones: (1) la relaci\u00f3n entre opuestos, (2) la relaci\u00f3n con esta relaci\u00f3n, o el Yo humano, y (3) la relaci\u00f3n con el otro, o Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00abDesesperaci\u00f3n\u00bb existencial. Definici\u00f3n de \u201cfe\u201d a trav\u00e9s del concepto de \u201cpecado\u201d.<\/strong>\u00a0El tema principal del libro \u201cLa enfermedad mortal\u201d no es, por supuesto, el autoconocimiento como tal, sino el autoconocimiento \u00e9tico que lleva a la persona a Dios. La desesperaci\u00f3n resulta ser una \u201cenfermedad mortal\u201d y al mismo tiempo el punto de partida para la autoconciencia. Como se\u00f1al\u00f3 L. Shestov, el comienzo de la filosof\u00eda para Kierkegaard no es la sorpresa, como ense\u00f1aban los griegos, sino la desesperaci\u00f3n. La desesperaci\u00f3n representa una inconsistencia interna en la s\u00edntesis cuando la actitud se refiere a uno mismo. El razonamiento de Kierkegaard sobre la inevitabilidad de la desesperaci\u00f3n podr\u00eda compararse con la ense\u00f1anza de Schopenhauer sobre el sufrimiento: as\u00ed como nuestras vidas, nos guste o no, est\u00e1n impregnadas de sufrimiento, cada uno de nosotros lleva dentro de nosotros un grano de desesperaci\u00f3n. De la estructura del Yo humano, Kierkegaard deduce dos tipos de desesperaci\u00f3n real: el deseo de deshacerse del propio Yo y el deseo apasionado de ser uno mismo. Kierkegaard llama desesperaci\u00f3n inaut\u00e9ntica o falsa a la desesperaci\u00f3n cuando una persona no es consciente de su Yo. Por eso Kierkegaard se\u00f1ala que \u201cdesesperar por algo a\u00fan no es desesperaci\u00f3n real\u201d. El verdadero tema de cualquier desesperaci\u00f3n es el propio yo de una persona. Entonces, la universalidad de la desesperaci\u00f3n no significa su homogeneidad; por el contrario, la desesperaci\u00f3n puede elegir una variedad de caminos, generalizando los cuales obtenemos tres formas, o tipos, de desesperaci\u00f3n: (1) desesperaci\u00f3n cuando una persona no conoce su Yo ( falsa desesperaci\u00f3n); (2) desesperaci\u00f3n cuando no quieren ser ellos mismos; (3) desesperaci\u00f3n cuando quieren ser ellos mismos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Kierkegaard exige que los desesperados lleguen hasta el final: al darnos cuenta de nuestro pecado, debemos seguir deseando seguir siendo nosotros mismos, y entonces ganaremos la fe y en esta fe superaremos nuestra desesperaci\u00f3n. Kierkegaard describe el estado en el que la desesperaci\u00f3n retrocede por completo de la siguiente manera: \u201cen relaci\u00f3n consigo mismo, queriendo ser \u00e9l mismo, el yo est\u00e1 inmerso, a trav\u00e9s de su clara transparencia, en el poder que lo pone\u201d (1:350). En esta f\u00f3rmula encontramos la comprensi\u00f3n de la fe por parte de Kierkegaard. Una definici\u00f3n diferente de fe, a trav\u00e9s de la paradoja y el absurdo, est\u00e1 contenida en la obra \u00abMiedo y temblor\u00bb, que se analizar\u00e1 un poco m\u00e1s adelante. En cuanto al concepto de \u201cpecado\u201d, Kierkegaard entiende el pecado como \u201cdesesperaci\u00f3n ante Dios\u201d. La idea de positividad, originalmente presente en el concepto de pecado, resume el razonamiento conceptual de Kierkegaard: \u201cEl pecado implica el Yo elevado al poder infinito por la idea de Dios, y por tanto implica tambi\u00e9n la m\u00e1xima conciencia del pecado como acci\u00f3n. Esto es precisamente lo que se expresa en la tesis de que el pecado es algo positivo; su positividad consiste precisamente en estar ante Dios\u201d (1: 350).<\/p>\n<p align=\"justify\">Como hemos visto, no toda desesperaci\u00f3n conduce a la fe. La salvaci\u00f3n, la adquisici\u00f3n de la fe, significa al mismo tiempo la adquisici\u00f3n de uno mismo. Sin embargo, Kierkegaard describe el espinoso camino hacia la fe no s\u00f3lo a trav\u00e9s de la existencialidad de la desesperaci\u00f3n. Otra ense\u00f1anza famosa del fil\u00f3sofo dan\u00e9s es la doctrina de las tres etapas de la vida, que expone de manera m\u00e1s completa en \u00abEsto o lo otro\u00bb, su primera obra importante (el libro se public\u00f3 en 2 vol\u00famenes con un total de aproximadamente 800 p\u00e1ginas) y la primera obra. Publicado bajo seud\u00f3nimo, fue publicado en 1843, es decir, una d\u00e9cada antes que \u201cLa enfermedad de la muerte\u201d, que habla de la desesperaci\u00f3n. Para ser precisos, en O-O s\u00f3lo se tratan en detalle dos etapas: la etapa est\u00e9tica y \u00e9tica, mientras que la descripci\u00f3n de la etapa religiosa est\u00e1 contenida en los libros Fear and Trembling (1843) y Stages of Life&#8217;s Path (1845).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Etapa est\u00e9tica.<\/strong>\u00a0En la primera etapa est\u00e9tica, una persona busca placer y placer, ya sea f\u00edsico o intelectual. El deseo siempre insatisfecho cambia constantemente de objeto. Sobre todo, esta etapa corresponde al tipo de individualista rom\u00e1ntico, as\u00ed como a Don Juan, que se encuentra en una eterna b\u00fasqueda de nuevas sensaciones. Ner\u00f3n, por extra\u00f1o que parezca, tambi\u00e9n es citado como ejemplo por Kierkegaard, ya que su motivo principal es la sed de placer. De hecho, la existencia est\u00e9tica puede adoptar muchas formas diferentes, pero tres caracter\u00edsticas siguen siendo las mismas. El primero es el placer. El segundo es la espontaneidad, cuando una persona no trabaja en su desarrollo espiritual, ya sea que alcance alturas o roce la debilidad mental, sino que solo usa lo que ya tiene como un don. Finalmente, el tercero es la indiferencia \u00e9tica, es decir, la indiferencia hacia el lado \u00e9tico de lo que est\u00e1 sucediendo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La etapa \u00e9tica y el concepto de \u201celecci\u00f3n\u201d.<\/strong>\u00a0Kierkegaard asocia la segunda etapa \u00e9tica de la existencia humana con la elecci\u00f3n. Sus h\u00e9roes son Agasfer y S\u00f3crates.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es el concepto de elecci\u00f3n lo que justifica la r\u00edgida formulaci\u00f3n del problema en el t\u00edtulo del libro: \u00abLo uno o lo otro\u00bb. Kierkegaard llama la atenci\u00f3n del lector sobre el hecho de que no estamos hablando de una elecci\u00f3n simple, cuando las opciones propuestas son en realidad equivalentes, sino de una \u201celecci\u00f3n absoluta\u201d. Si el libre albedr\u00edo genuino encuentra su salida en una persona, entonces una persona s\u00f3lo puede \u00abelegir\u00bb una cosa: \u00e9l mismo como libertad, su propio Yo, que es el centro de la vida \u00e9tica.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Etapa religiosa. \u201cEliminaci\u00f3n teleol\u00f3gica de lo \u00e9tico\u201d y definici\u00f3n de \u201cfe\u201d a trav\u00e9s del concepto de \u201cabsurdo\u201d.<\/strong>\u00a0Entonces, en la obra \u00abEsto o lo otro\u00bb, en primer lugar, se revela el dilema entre los principios est\u00e9ticos y \u00e9ticos en el hombre. \u00abMiedo y temblor\u00bb revela la esencia de la etapa religiosa y reemplaza \u00ablo uno o lo otro\u00bb por \u00abni lo uno ni lo otro\u00bb: para entrar en el camino de la fe, una persona debe abandonar no s\u00f3lo las prioridades est\u00e9ticas, sino tambi\u00e9n la \u00e9tica con todas sus M\u00e1ximas y postulados universales. La fe est\u00e1 por delante de la \u00e9tica. Kierkegaard define la \u00e9tica como \u201cuniversal\u201d, es decir, reconoce su car\u00e1cter universal y universal. Y, sin embargo, Kierkegaard defiende la posibilidad de una \u201celiminaci\u00f3n teleol\u00f3gica de lo \u00e9tico\u201d: una \u03c4\u03ad\u03bb\u03bf\u03c2 superior &#8211; la fe &#8211; elimina lo \u00e9tico, no destruye, sino que elimina, preservando en lo m\u00e1s alto.<\/p>\n<p align=\"justify\">El concepto central de la tercera etapa religiosa es la fe. La fe en Dios es lo m\u00e1s elevado de lo que una persona es capaz. El mayor mal es la impiedad. Pero la fe, seg\u00fan Kierkegaard, comienza donde termina el pensamiento, y si la comprensi\u00f3n, como derivado del pensamiento, refleja la relaci\u00f3n del hombre con el hombre, entonces la fe expresa la relaci\u00f3n del hombre con lo divino. As\u00ed, la fe es irracional, pero Kierkegaard encuentra conceptos que ayudan a acercarse a su esencia. Se trata de paradoja y absurdo. La fe es \u00abla m\u00e1s grande y m\u00e1s dif\u00edcil de todas las cosas posibles\u00bb porque su realizaci\u00f3n requiere \u00abmirar a los ojos de la imposibilidad\u00bb. \u00bfQu\u00e9 es exactamente lo que se puede llamar imposible, parad\u00f3jico, absurdo? Kierkegaard define la fe como una paradoja seg\u00fan la cual \u201cel individuo, en cuanto individuo, est\u00e1 por encima de lo universal\u201d (1: 54).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La fe de Abraham y el tema del silencio en la filosof\u00eda de Kierkegaard.<\/strong>\u00a0Uno de los temas importantes para Kierkegaard es el tema del silencio, que merece atenci\u00f3n porque es parte integral de la ense\u00f1anza, es decir, est\u00e1 conceptualmente justificado. Abraham guarda silencio no porque tenga miedo de perturbar la paz de sus seres queridos, Isaac y Sara, con noticias tr\u00e1gicas, y no porque quiera, como suele ocurrir con un h\u00e9roe tr\u00e1gico, ocultar un secreto que s\u00f3lo \u00e9l conoce, sino porque no puede hablar o, en otras palabras, porque no tiene nada que decir. El \u201cindividuo \u00fanico\u201d guarda silencio porque no tiene conexi\u00f3n con lo universal, ya que nadie jam\u00e1s lo entender\u00e1. De esta \u201cincomprensibilidad\u201d para todos los dem\u00e1s se desprenden inmediatamente varias conclusiones importantes. Nadie puede darle consejos, ni siquiera otro caballero de la fe, ya que \u201ccuando otro individuo debe recorrer el mismo camino, debe convertirse exactamente de la misma manera en un individuo\u201d, y por lo tanto no necesita instrucciones.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Individuo \u00fanico.<\/strong>\u00a0El concepto central de la filosof\u00eda de Kierkegaard es sin duda el de \u201cindividuo \u00fanico\u201d (Enkelte), y el concepto opuesto es el de \u201cuniversal\u201d. Hay que tener en cuenta que \u00abun solo individuo\u00bb es un concepto completamente especial, ya que no tiene definici\u00f3n, no posee ninguna propiedad, excepto una: ser un individuo, es decir, \u00fanico, singular. El \u201cindividuo \u00fanico\u201d de Kierkegaard es un individuo que no s\u00f3lo est\u00e1 por encima de lo universal, sino un individuo que est\u00e1 en absoluta relaci\u00f3n con lo Absoluto, es decir, que ha encontrado a Dios y ha entrado en el camino de la fe.<\/p>\n<p align=\"justify\">La formaci\u00f3n de un \u201c\u00fanico individuo\u201d, y esto es muy importante se\u00f1alarlo, ya que aqu\u00ed los caminos de la filosof\u00eda de la vida e incluso de la filosof\u00eda existencial y la filosof\u00eda de Kierkegaard divergen para siempre, es formaci\u00f3n a trav\u00e9s de la autorreflexi\u00f3n, de la autoconciencia. El pensamiento precede a la acci\u00f3n y se encarga de analizar sus consecuencias, pero una persona debe de alguna manera llegar a este \u201cantes\u201d y \u201cdespu\u00e9s\u201d. Recordemos que la desesperaci\u00f3n, para volverse positiva, es decir, abrir un camino para que una persona se d\u00e9 cuenta de su pecaminosidad, debe necesariamente estar asociada a la reflexi\u00f3n sobre s\u00ed misma: la desesperaci\u00f3n debe ser consciente de s\u00ed misma, darse cuenta de que es una acci\u00f3n, y su intensidad aumenta a medida que aumenta la conciencia del Ser. El hombre es responsable de su pecado precisamente porque est\u00e1 en su poder como ser consciente pecar o no pecar.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, la filosof\u00eda de Kierkegaard no es s\u00f3lo una filosof\u00eda de la individualidad, como muchos intentan presentarla. Su objetivo principal no es la exaltaci\u00f3n del individuo, sino, como el propio Kierkegaard enfatiz\u00f3 repetidamente, la respuesta a la pregunta de qu\u00e9 significa convertirse en cristiano. Los conceptos de \u201cindividuo \u00fanico\u201d, \u201crepetici\u00f3n\u201d, \u201cdesesperaci\u00f3n\u201d, \u201cmiedo\u201d y muchos otros no tienen un significado independiente, y el existencialismo de Kierkegaard no puede caracterizarse de otra manera que el existencialismo precisamente cristiano. Al mismo tiempo, la forma en que el fil\u00f3sofo dan\u00e9s intenta transmitir sus ideas al lector est\u00e1 determinada por su actitud especial y poco convencional hacia el cristianismo y sus dogmas y, por tanto, resulta determinante en lo que a\u00fan prevalece en su cosmovisi\u00f3n: la religiosidad o orientaci\u00f3n existencial extremadamente dif\u00edcil.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La manera de filosofar: estilo y m\u00e9todo en Kierkegaard.<\/strong>\u00a0Kierkegaard no busca crear ning\u00fan sistema y deliberadamente no cumple con las normas de presentaci\u00f3n cient\u00edfica generalmente aceptadas: llama a su propio estilo \u00abl\u00edrico dial\u00e9ctico\u00bb (el subt\u00edtulo de la obra \u00abMiedo y temblor\u00bb) o afirma que prefiere hablar \u00ab. humanamente\u201d, o, finalmente, asegura que le gustar\u00eda \u201cser considerado un aficionado que, por supuesto, se dedica a la especulaci\u00f3n filos\u00f3fica, pero \u00e9l mismo permanece fuera de los l\u00edmites de esta especulaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es obvio que en el sentido tradicional la obra de Kierkegaard no es filosof\u00eda, sino que pertenece a la categor\u00eda de literatura edificante, pero es igualmente obvio que es precisamente esta forma de filosofar, desprovista de sistem\u00e1tica y directamente lindante con el arte, la que El comienzo del siglo XX se hab\u00eda asegurado el derecho a llamarse filosof\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Distray\u00e9ndonos del componente religioso de su obra, intentaremos identificar qu\u00e9 obliga a Kierkegaard a aplicar el nuevo m\u00e9todo de filosofar descrito anteriormente. Kierkegaard sit\u00faa la pasi\u00f3n por encima de la raz\u00f3n, por encima de la reflexi\u00f3n. El deseo de Kierkegaard es influir en sus contempor\u00e1neos, cambiarlos, porque ni su comportamiento ni su autoconciencia le convienen. No le gusta que \u201cla gente tenga muy poca fe en el esp\u00edritu\u201d, que sean \u201csin esp\u00edritu\u201d y quiere que \u201cencuentren el coraje para creer en el poder del esp\u00edritu\u201d. La pasi\u00f3n, en consecuencia, se entiende no como una fuerza inconsciente inferior que controla nuestras acciones, sino como algo que constituye una parte integral de la espiritualidad, es decir, la pasi\u00f3n se espiritualiza. As\u00ed, reconoce como fiables no las conclusiones de la fr\u00eda raz\u00f3n, sino las conclusiones de la pasi\u00f3n, ya que son las \u00fanicas convincentes. Adem\u00e1s, lo verdaderamente humano no est\u00e1 determinado por la raz\u00f3n, sino por la pasi\u00f3n, cuya manifestaci\u00f3n m\u00e1s elevada es la fe.<\/p>\n<p align=\"justify\">Las conclusiones de la raz\u00f3n, y con ellas todo tipo de especulaciones y los sistemas filos\u00f3ficos que de ellas surgen, resultan poco convincentes y, lo m\u00e1s importante, ineficaces, ya que no pueden proporcionar exactamente aquello para lo que fueron dise\u00f1adas, es decir, la transici\u00f3n del pensamiento a la acci\u00f3n. La verdadera autoconciencia no es la contemplaci\u00f3n, sino la acci\u00f3n, que no se puede alcanzar mediante el trabajo cient\u00edfico o, lo que es lo mismo, filos\u00f3fico, sino mediante la predicaci\u00f3n, que no es m\u00e1s que el \u00abarte de la persuasi\u00f3n\u00bb. A Kierkegaard se le puede considerar nuestro propio bi\u00f3grafo, no s\u00f3lo porque nos dej\u00f3 vol\u00famenes enteros de anotaciones en su diario, sino tambi\u00e9n porque su propia vida (tanto creativa como personal) problematiza el concepto de autor\u00eda. Esto se evidencia tanto en el juego constante y bien pensado con seud\u00f3nimos como en el deseo de corresponder al \u00abyo descrito\u00bb en la vida real. Por cierto, la poblaci\u00f3n de Copenhague, aunque era la capital real, en ese momento era de aproximadamente 200 mil personas, es decir, era una ciudad peque\u00f1a en la que la vida de la \u00e9lite intelectual estaba, por as\u00ed decirlo, a la vista. . Kierkegaard utiliz\u00f3 esto m\u00e1s de una vez. As\u00ed, mientras escrib\u00eda \u201cEsto o lo otro\u201d, Kierkegaard estaba tan inmerso en su trabajo que s\u00f3lo ten\u00eda unos minutos libres durante todo el d\u00eda, que dedicaba a actuar en el teatro frente a todo el p\u00fablico. Naturalmente, los rumores dec\u00edan que lo \u00fanico que hac\u00eda era asistir a representaciones, pero eso es lo que Kierkegaard quer\u00eda: el efecto se produjo. Tambi\u00e9n se sabe que su \u00fanica alegr\u00eda eran los paseos diarios por Copenhague y que se gan\u00f3 la reputaci\u00f3n de un \u00abesp\u00eda\u00bb que sabe todo sobre todos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero volvamos al tema de la autor\u00eda y al deseo de Kierkegaard de confundir al lector de todas las formas posibles, pero no de darle la oportunidad de atribuir todas las obras a un solo autor. De hecho, si quisiera ocultar su nombre, podr\u00eda usar un seud\u00f3nimo, pero los cambia constantemente: el libro \u00abMiedo y temblor\u00bb fue firmado por Johannes de Silenzio, \u00abRepetici\u00f3n\u00bb &#8211; por Constantino Constancio, \u00abConcepci\u00f3n\u00bb miedo \u00bb de Vitaly Haufniensius, \u00abPhilosophical Bits\u00bb de Johannes Climacus, y \u00abLa enfermedad mortal\u00bb, la \u00faltima gran obra de Kierkegaard, de Anti-Climacus. \u00bfEs este un juego inofensivo o hay alg\u00fan significado detr\u00e1s de \u00e9l?<\/p>\n<p align=\"justify\">En realidad, Kierkegaard ten\u00eda un plan bien pensado. Esta conclusi\u00f3n se puede sacar de las anotaciones del diario y de tres obras dedicadas directamente al problema de la autor\u00eda, que mencionamos al presentar la biograf\u00eda de Kierkegaard. El plan era el siguiente: las obras filos\u00f3ficas de Kierkegaard se publicaron bajo seud\u00f3nimos, pero en paralelo, es decir, con un intervalo m\u00ednimo en la fecha de publicaci\u00f3n, se publicaron sus obras religiosas. La primera, por tanto, representaba una \u201cforma de presentaci\u00f3n indirecta\u201d, mientras que la segunda, por el contrario, llevaba un mensaje directo e inmediato. Kierkegaard sigui\u00f3 estrictamente este plan durante cinco a\u00f1os, de 1843 a 1848. Parecer\u00eda que este no es un per\u00edodo tan largo, pero la lista de obras publicadas durante este per\u00edodo es bastante impresionante. Kierkegaard vio la ventaja de la \u201cforma indirecta de presentaci\u00f3n\u201d en la \u201cfalta de autoridad\u201d, que serv\u00eda como una forma eficaz de influir en el lector, involucr\u00e1ndolo, aunque no de manera honesta, en la verdad. Este m\u00e9todo, adem\u00e1s, era perfecto para combatir diversos tipos de ilusiones. Kierkegaard eligi\u00f3 como principales \u201cobjetivos\u201d de la cr\u00edtica camuflada, ir\u00f3nica e indirecta la creencia en la infalibilidad, la verdad absoluta de la filosof\u00eda sistem\u00e1tica del modelo hegeliano, as\u00ed como la convicci\u00f3n infundada del hombre com\u00fan de la calle de ser cristiano. , y un verdadero creyente en eso. Sin embargo, no debemos olvidar que el plan desarrollado por Kierkegaard era \u00fanico y, en \u00faltima instancia, tanto las obras filos\u00f3ficas como las religiosas persegu\u00edan un objetivo com\u00fan: transmitir la comprensi\u00f3n de lo que significa ser cristiano.<\/p>\n<p align=\"justify\">Kierkegaard no s\u00f3lo sigui\u00f3 su plan, sino que tampoco lo ocult\u00f3, temiendo que de lo contrario ser\u00eda malinterpretado. Mientras tanto, no logr\u00f3 evitar esto \u00faltimo. No es nada sorprendente, pero es lamentable que las obras literarias y filos\u00f3ficas de Kierkegaard ganaran cierta popularidad, mientras que sus obras sobre temas religiosos no despertaron mucho inter\u00e9s. Adem\u00e1s, muchos estaban convencidos de que todo era una cuesti\u00f3n de preferencias de edad: al principio, Kierkegaard escribi\u00f3 obras de car\u00e1cter est\u00e9tico, pero con la edad se volvi\u00f3 m\u00e1s serio y pas\u00f3 a las ense\u00f1anzas morales. A juzgar por las anotaciones de su diario, Kierkegaard estaba profundamente angustiado por este aparente malentendido, que frustr\u00f3 sus esfuerzos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los seud\u00f3nimos de Kierkegaard, por tanto, no significan en modo alguno que quiera parecer algo que en realidad no es; simplemente no nos permiten emitir un juicio final sobre el autor, es decir, subsumir al \u201cindividuo\u201d bajo ning\u00fan concepto (ya sea \u201cun escritor entretenido\u201d o un \u201cpsic\u00f3logo sutil\u201d) y, en base a esto, evaluar todos su trabajo. En otras palabras, el \u201cindividuo \u00fanico\u201d sigue siendo \u00e9l mismo s\u00f3lo en relaci\u00f3n consigo mismo, s\u00f3lo \u00e9l es capaz de juzgarse a s\u00ed mismo, y la manera en que Kierkegaard se presenta al lector es un claro ejemplo, una ilustraci\u00f3n de esta importante tesis.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ya hemos hablado del tema del silencio en la obra de Kierkegaard. El propio Kierkegaard, por supuesto, no guarda silencio (no es necesario, ya que, en su propia convicci\u00f3n, es s\u00f3lo uno de nosotros, y no un \u201ccaballero de la fe\u201d), pero su discurso, aunque sea enteramente sincero, est\u00e1 desprovisto de espontaneidad y accesibilidad. Sin revelarse, Kierkegaard quiere que sus creencias se conviertan en las creencias del lector. El humor y la iron\u00eda tambi\u00e9n sirven para este prop\u00f3sito, ya que s\u00f3lo aquellos que no est\u00e1n involucrados en esto pueden ver el lado humor\u00edstico de lo que est\u00e1 sucediendo, es decir, aquellos que han logrado distanciarse y mirar todo desde un punto de vista diferente. A esto tambi\u00e9n contribuyen las m\u00faltiples variaciones de tramas conocidas, que arrastran al lector contra su voluntad a un mundo de infinitas posibilidades, al \u00abjard\u00edn de los senderos que se bifurcan\u00bb de Borges, donde el papel de observador simplemente no est\u00e1 previsto: todos Quien ingresa se convierte inmediatamente en cocreador o participante activo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Las proposiciones filos\u00f3ficas universales apuntan s\u00f3lo a lo general y son impotentes para expresar lo que distingue a una persona de otra, es decir, la elusiva subjetividad de nuestra existencia y, por tanto, la filosof\u00eda especulativa termina donde comienzan las diferencias. La denuncia de la filosof\u00eda especulativa no fue un fin en s\u00ed mismo para Kierkegaard: sigue creyendo en la existencia de una verdad absoluta y \u00fanica (es decir, aquella que existe al margen de la realidad ling\u00fc\u00edstica), el camino hacia el que deber\u00eda mostrar su propia filosof\u00eda. Como esa verdad no puede encontrarse en lo universal, debe encontrarse en la subjetividad humana. La verdad est\u00e1 contenida en Dios, pero se revela s\u00f3lo a trav\u00e9s del hombre como \u201cun solo individuo\u201d, a trav\u00e9s de su actitud personal (y por tanto subjetiva) hacia Dios, que se llama \u201cfe\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Conclusi\u00f3n: el existencialismo de Kierkegaard.<\/strong>\u00a0Para concluir, digamos algunas palabras sobre el existencialismo de Kierkegaard. En primer lugar, como se se\u00f1al\u00f3 anteriormente, Kierkegaard replantea radicalmente el concepto central de cualquier filosof\u00eda: el concepto de verdad. Si toda la filosof\u00eda anterior cre\u00eda que la fuente de la verdad es la raz\u00f3n, entonces el fil\u00f3sofo dan\u00e9s se atreve a plantear la cuesti\u00f3n de la \u00abinfalibilidad de la raz\u00f3n humana\u00bb y declarar que \u00abla verdad es la subjetividad\u00bb. Su filosof\u00eda comienza no con sorpresa, y no porque una persona tenga pasi\u00f3n por el conocimiento, sino con desesperaci\u00f3n (9: 429). Sin embargo, esto todav\u00eda no es suficiente para clasificar a Kierkegaard como un pensador existencial; para ello es necesario que su filosof\u00eda est\u00e9 de una forma u otra conectada con el concepto de \u201cexistencia\u201d. La escol\u00e1stica, como se sabe, desarroll\u00f3 la idea de Arist\u00f3teles sobre la distinci\u00f3n entre esencia y existencia en varias direcciones, reconociendo la esencia como existencia anterior. Kierkegaard invirti\u00f3 la relaci\u00f3n entre estas dos categor\u00edas y la existencia pas\u00f3 a preceder a la esencia. El sujeto de su filosof\u00eda se convierte en el \u00abindividuo \u00fanico\u00bb, o, como \u00e9l tambi\u00e9n lo llama, \u00abel pensador existente\u00bb, \u00abel individuo existente\u00bb, es decir, la individualidad no objetivada que evita cualquier definici\u00f3n, en la que el pensamiento y la realizaci\u00f3n, la conciencia y la acci\u00f3n se fusionan. Pero no es s\u00f3lo la relaci\u00f3n de la esencia con la existencia lo que caracteriza a la filosof\u00eda existencial. En este caso, tanto Fichte como Schelling tambi\u00e9n podr\u00edan ser llamados fil\u00f3sofos existenciales, ya que consideraban la \u201cactividad pura\u201d, el devenir, la fuente de todo, el comienzo del ser, respecto del cual la esencia s\u00f3lo puede ser algo secundario. Paul Tillich define el existencialismo como \u201cun pensamiento que reconoce la finitud y la tragedia de toda existencia humana\u201d (2: 454). Esto significa que otra caracter\u00edstica importante del pensamiento existencial es su tragedia. El sufrimiento, seg\u00fan Kierkegaard, es inevitable y necesario en la existencia humana: s\u00f3lo comprendiendo su esencia y profundidad puede una persona encontrar el camino a la salvaci\u00f3n y restaurar la armon\u00eda perdida. El pensamiento existencial, adem\u00e1s, es aquel pensamiento cuya definici\u00f3n deber\u00eda incluir ir m\u00e1s all\u00e1 de los propios l\u00edmites. As\u00ed es exactamente como, en t\u00e9rminos de la filosof\u00eda existencial del siglo XX, se puede interpretar la comprensi\u00f3n de Kierkegaard sobre la existencia. No es el poder de la raz\u00f3n o, m\u00e1s precisamente, ni los esfuerzos intelectuales &#8211; despu\u00e9s de todo, la fe, seg\u00fan Kierkegaard, es accesible independientemente de los m\u00e9ritos intelectuales de una persona &#8211; sino que las experiencias profundas empujan a la persona al nivel de la existencia genuina o real, m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de su existencia actual. Repitiendo la tesis expuesta anteriormente, Kierkegaard no rechaza el pensamiento y la reflexi\u00f3n como tales, sino que s\u00f3lo niega la existencia del \u201cpensamiento puro\u201d, que con su abstracci\u00f3n reemplaza la conexi\u00f3n natural entre el pensamiento y la existencia, unidos en la existencia humana.<\/p>\n<h5 class=\"subtitle\"><strong>Literatura<\/strong><\/h5>\n<p align=\"justify\"><em>1. Kierkegaard S.<\/em>\u00a0Miedo y temblor. M., 1993.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>2. Kierkegaard S.<\/em>\u00a0Placer y deber. Kyiv, 1994.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>3. Kierkegaard S.<\/em>\u00a0Los m\u00e1s desafortunados. M., 2002.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>4. Kierkegaard S.<\/em>\u00a0Repetici\u00f3n: la experiencia de la psicolog\u00eda experimental por Konstantin Constantius \/ Trans. partir de la fecha P. Hansen, verificado con el original, corregido, a\u00f1adi\u00f3. y comentar. D. Lungina. M., 1997.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>5. Kierkegaard S.<\/em>\u00a0\u201cEp\u00edlogo final no cient\u00edfico de \u201cMigajas filos\u00f3ficas\u201d\u201d \/ Trans. partir de la fecha D. Lungina \/\/ Logos. 1997. N\u00b0 10<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>6. Rode P. P.<\/em>\u00a0Soren Kierkegaard, testificando \u00e9l mismo sobre s\u00ed mismo y su vida. Cheli\u00e1binsk, 1998.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>7. Dobrokhotov A. L.<\/em>\u00a0Apolog\u00eda del cogito o la maldici\u00f3n de Balaam. Cr\u00edtica a Descartes en el \u201cEp\u00edlogo acient\u00edfico\u201d de Kierkegaard \/\/ Logos. N\u00b0 10. 1997<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>8.<\/em>\u00a0El mundo de Kierkegaard: interpretaciones rusa y danesa de la obra de Soren Kierkegaard. M., 1994.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>9. Shestov L.<\/em>\u00a0Kierkegaard y la filosof\u00eda existencial. M., 1992.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00f8ren Kierkegaard naci\u00f3 en Copenhague en 1813 en la familia de un rico comerciante de lana. A la edad de 17 a\u00f1os, en 1830, de acuerdo con los deseos de su padre, Kierkegaard comenz\u00f3 sus estudios en la facultad de teolog\u00eda de la Universidad de Copenhague. F\u00edsicamente mucho m\u00e1s d\u00e9bil que sus compa\u00f1eros, Kierkegaard destac\u00f3 entre ellos por sus extraordinarias capacidades intelectuales.&hellip;<\/p>\n<p> <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/06\/30\/kierkegaard\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":644,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40,41],"tags":[182,181,185,184,183],"class_list":{"0":"post-643","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia","8":"category-filosofia-moderna","9":"tag-eterna","10":"tag-existencia","11":"tag-finitud","12":"tag-infinita","13":"tag-temporal"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/643","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=643"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/643\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":785,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/643\/revisions\/785"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/media\/644"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=643"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=643"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=643"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}