{"id":665,"date":"2024-07-01T08:47:11","date_gmt":"2024-07-01T05:47:11","guid":{"rendered":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/?p=665"},"modified":"2025-11-20T20:24:07","modified_gmt":"2025-11-20T17:24:07","slug":"neokantismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/07\/01\/neokantismo\/","title":{"rendered":"Neokantismo. Friedrich Albert Lange y Otto Liebmann. Escuela de Marburgo, Baden. El problema de fundamentar la objetividad del conocimiento"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">El neokantismo es una de las tendencias dominantes en el pensamiento filos\u00f3fico de Alemania en la segunda mitad del siglo XIX y el primer cuarto del XX. Su aparici\u00f3n puede atribuirse aproximadamente a mediados de los a\u00f1os cincuenta del siglo XIX, cuando Otto Liebmann proclam\u00f3 el lema \u201c\u00a1De vuelta a Kant!\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\"><!--more--><\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/07\/01\/neokantismo\/neokant230624\/\" rel=\"attachment wp-att-666\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-666\" src=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/neokant230624.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/neokant230624.jpg 800w, https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/neokant230624-300x188.jpg 300w, https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/neokant230624-768x480.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"justify\">Hay tres per\u00edodos principales en la evoluci\u00f3n del neokantismo: 1) temprano; 2) cl\u00e1sico; 3) tarde. Entre los representantes del neokantismo temprano, o fisiol\u00f3gico, se encuentran, en primer lugar, Friedrich Albert Lange y Otto Liebmann. El neokantismo cl\u00e1sico se remonta a los a\u00f1os setenta del siglo XIX. antes de la Primera Guerra Mundial. A este per\u00edodo pertenecen las direcciones m\u00e1s influyentes del neokantismo: la Escuela de Marburgo (G. Cohen, P. Natorp, E. Cassirer) y la Escuela de Baden (o Friburgo &#8211; W. Windelband, G. Rickert, G. Cohn, E. . El neokantismo tard\u00edo se caracteriza por un alejamiento de las directrices ideol\u00f3gicas originales.<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde los a\u00f1os 80 siglo XIX Antes del estallido de la Primera Guerra Mundial, el neokantismo influy\u00f3 cada vez m\u00e1s en los procesos culturales y pol\u00edticos en Alemania y otros pa\u00edses, convirti\u00e9ndose en la base filos\u00f3fica del revisionismo de los ide\u00f3logos de la Segunda Internacional (M. Adler, E. Bernstein, K. Vorlender, etc.) y partidos y grupos pol\u00edticos relacionados.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Otto Liebmann<\/strong>\u00a0(1840-1912) es uno de los iniciadores del movimiento neokantiano. En 1865 se public\u00f3 su obra \u00abKant y los ep\u00edgonos\u00bb, cada cap\u00edtulo del cual terminaba con la conclusi\u00f3n \u00ab\u00a1De vuelta a Kant!\u00bb El principal error de Kant, seg\u00fan Liebman, es reconocer la \u201ccosa en s\u00ed misma\u201d. Al analizar los sistemas de los fil\u00f3sofos posteriores a Kant, Liebman llega a la conclusi\u00f3n de que todos ellos (incluso negando con palabras la \u201ccosa en s\u00ed\u201d) fueron en realidad incapaces de deshacerse de esta \u201cobsesi\u00f3n\u201d. De esto Libman concluy\u00f3 que era necesario volver a Kant e intentar volver a desarrollar el m\u00e9todo trascendental, tratando de evitar las contradicciones e inconsistencias que Kant permit\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Despu\u00e9s de Liebman comienza un trabajo cuidadoso y minucioso sobre el estudio de la herencia de Kant y su an\u00e1lisis cr\u00edtico. En el marco del creciente movimiento neokantiano, comenzaron a diferenciarse dos direcciones diferentes de interpretaci\u00f3n de la filosof\u00eda te\u00f3rica de Kant.<\/p>\n<p align=\"justify\">1) \u201cTrascendental-psicol\u00f3gico\u201d: desde el punto de vista de Kant, la conciencia del sujeto cognoscente tiene una determinada estructura, organizaci\u00f3n, determinadas formas, su propia regularidad; de ah\u00ed se lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que el conocimiento humano depende de la organizaci\u00f3n de la conciencia del sujeto cognoscente. Seg\u00fan c\u00f3mo se haya interpretado esta organizaci\u00f3n, se pueden distinguir dos direcciones dentro de esta primera tendencia:<\/p>\n<p align=\"justify\">a) si la estructura de la conciencia se deriva de la organizaci\u00f3n del organismo psicof\u00edsico de una persona, entonces la fisiolog\u00eda de la cognici\u00f3n sensorial deber\u00eda estudiar esta estructura. Helmholtz y Lange pertenec\u00edan a esta direcci\u00f3n llamada \u00abfisiol\u00f3gica\u00bb del neokantismo;<\/p>\n<p align=\"justify\">b) si la organizaci\u00f3n de la conciencia se considera a nivel psicol\u00f3gico, entonces estamos ante una interpretaci\u00f3n trascendental-psicol\u00f3gica, en el sentido estricto de la palabra, de Kant. Esta interpretaci\u00f3n fue desarrollada principalmente por la escuela de neokantismo de Baden, dirigida por Windelband y Rickert.<\/p>\n<p align=\"justify\">2) Otra direcci\u00f3n en la interpretaci\u00f3n de la filosof\u00eda kantiana fue la interpretaci\u00f3n \u201cl\u00f3gica trascendental\u201d: en este caso estamos hablando del conocimiento cient\u00edfico tal como existe en forma de ciencias (\u201cen libros escritos\u201d). La tarea de la filosof\u00eda te\u00f3rica desde este punto de vista es aclarar los fundamentos l\u00f3gicos, las premisas m\u00e1s profundas de este conocimiento.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Escuela de marburgo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Con la publicaci\u00f3n en 1871 de la obra principal de Hermann Cohen, la Teor\u00eda de la experiencia de Kant, podemos contar con la primera \u201cescuela\u201d relativamente formalizada dentro del movimiento neokantiano. La tarea de los Marburger era limpiar la ense\u00f1anza de Kant del dogmatismo y la tendencia psicol\u00f3gica trascendental y, desarrollando la tendencia l\u00f3gica trascendental, revelar en su forma pura los principios trascendentales de \u00abtodo conocimiento\u00bb, que, desde su punto de vista, se expres\u00f3 en el sistema de las ciencias.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Hermann Cohen<\/strong>\u00a0(1842-1918): fundador y principal te\u00f3rico de la Escuela de Marburg. Como otros neokantianos, vio el principal error de la teor\u00eda del conocimiento de Kant en reconocer la realidad de las \u201ccosas en s\u00ed mismas\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">En primer lugar, seg\u00fan Cohen, la \u201ccosa en s\u00ed\u201d de Kant es un concepto contradictorio:<\/p>\n<p align=\"justify\">a) la \u201ccosa en s\u00ed\u201d supuestamente existe fuera de la conciencia; pero la conciencia no es una categor\u00eda espacial, por lo tanto la existencia fuera de la conciencia es espacialmente impensable;<\/p>\n<p align=\"justify\">b) Kant atribuy\u00f3 \u201clas cosas en s\u00ed\u201d a la funci\u00f3n de afectar la sensualidad. Pero esta afecci\u00f3n es impensable como influencia causal, porque la cosa en s\u00ed se encuentra completamente m\u00e1s all\u00e1 del plano de los fen\u00f3menos; todo fen\u00f3meno est\u00e1 causalmente justificado s\u00f3lo a partir de otros fen\u00f3menos;<\/p>\n<p align=\"justify\">c) la \u201crealidad\u201d misma para Kant es una categor\u00eda del entendimiento y, por tanto, no es aplicable a las cosas en s\u00ed mismas, porque no caen dentro de la esfera de aplicabilidad de los conceptos del entendimiento: el plano de los fen\u00f3menos.<\/p>\n<p align=\"justify\">En segundo lugar, la cosa en s\u00ed misma, seg\u00fan Cohen, es un concepto ambiguo, que en cada una de las tres partes de la \u201cCr\u00edtica de la raz\u00f3n pura\u201d tiene diferentes significados que no est\u00e1n conectados por una base com\u00fan: \u201cprincipio afectivo\u201d, \u201cl\u00edmite\u201d. concepto\u201d y \u201cobjeto trascendental\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al eliminar la cosa en s\u00ed de la teor\u00eda del conocimiento de Kant, Cohen rastrea todas las consecuencias que de ello se derivan. La principal es que sin la cosa en s\u00ed misma, la distinci\u00f3n entre intuici\u00f3n (contemplaci\u00f3n, Anschauung) y pensamiento pierde sentido; En consecuencia, el espacio y el tiempo, que para Kant eran \u201cformas a priori de intuici\u00f3n\u201d, reciben el estatus de categor\u00edas. En este caso, la sensibilidad no puede ser, como cre\u00eda Kant, la fuente del contenido del pensamiento. Cohen hace una cr\u00edtica destructiva del valor cognitivo de los sentimientos. Tradicionalmente, desde la antig\u00fcedad, la sensualidad ha sido considerada un \u201c\u00f3rgano\u201d para captar lo individual, junto con la raz\u00f3n, que est\u00e1 dise\u00f1ada para captar lo general. Seg\u00fan Cohen, la sensaci\u00f3n de los sentidos ni siquiera puede darnos conocimiento de lo singular: \u201c\u00bfC\u00f3mo puede la sensaci\u00f3n garantizar lo singular cuando la sensualidad misma se divide en 5 sentidos diferentes?\u201d \u201cLa sensaci\u00f3n no puede proporcionar un contenido objetivo, aunque s\u00f3lo sea porque un determinado \u00f3rgano responde a cualquier estimulaci\u00f3n con el mismo contenido, seg\u00fan la ley de la energ\u00eda espec\u00edfica de la sensaci\u00f3n\u201d (14, 464 &#8211; 465). Cohen considera que la \u201cautoridad decisiva\u201d es el ejemplo de la electricidad y el magnetismo, que no corresponden a ninguna sensaci\u00f3n humana, lo que no impide que las ciencias coloquen estos conceptos como base de la imagen cient\u00edfica del mundo. \u00bfC\u00f3mo puede entonces la realidad basarse en la sensaci\u00f3n? \u00abLas estrellas no existen en el cielo, sino en los libros de texto de astronom\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">La principal tarea que Cohen plantea a la teor\u00eda del conocimiento es explorar el conocimiento cient\u00edfico (tal como existe \u201cen los libros escritos\u201d) e identificar los elementos de la conciencia cognitiva que subyacen a los requisitos previos necesarios de la ciencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero la negaci\u00f3n del valor cognitivo de los sentimientos plantea un problema grave para Cohen: el problema de justificar la objetividad de nuestro conocimiento. Aunque ya no habl\u00e1bamos de la correspondencia del pensamiento con un \u00abobjeto\u00bb en el sentido habitual, el problema no desapareci\u00f3, sino que adopt\u00f3 una forma diferente: \u00bfqu\u00e9 hace necesarios nuestros juicios? \u201c\u00c9sta es la sospecha m\u00e1s fuerte que se puede encontrar en la experiencia de la naturaleza: que ella, con toda la necesidad contenida en sus fundamentos, es en s\u00ed misma contingente\u201d (ibid). Cohen intenta repetidamente fundamentar esta necesidad, en particular introduciendo en la teor\u00eda del conocimiento, junto con la unidad sint\u00e9tica de los juicios de las ciencias naturales, tambi\u00e9n la unidad sistem\u00e1tica de las ciencias biol\u00f3gicas, pero \u00e9l mismo es consciente de que no pudo eliminar completamente el elemento de azar y subjetividad. El resultado final de estas b\u00fasquedas fue la promulgaci\u00f3n por parte de Cohen del principio del \u201cPrimer Principio\u201d, que es el acto de conexi\u00f3n m\u00e1s simple realizado por la conciencia. Este principio inicial sigue siendo inexplicable y en este sentido \u201caccidental\u201d, pero de \u00e9l se deriva necesariamente todo el contenido del conocimiento. En forma y esencia, este Origen ya est\u00e1 cerca del acto de la arbitrariedad Divina. Al final de su vida, Cohen efectivamente llega a la conclusi\u00f3n de que sin el concepto de Dios es imposible pensar consistentemente en la naturaleza como un todo, as\u00ed como en la ley moral de la vida humana.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Paul Natorp<\/strong>\u00a0(1854-1924) &#8211; estudiante y luego colaborador de G. Cohen en la Universidad de Marburg. En comparaci\u00f3n con otros neokantianos, Natorp prest\u00f3 m\u00e1s atenci\u00f3n a explicar y, si se quiere, promover las ense\u00f1anzas del neokantismo. Junto a la filosof\u00eda, trabaj\u00f3 en el campo de la psicolog\u00eda y la pedagog\u00eda social. Para el movimiento neokantiano, sus obras \u201cLa doctrina de las ideas de Plat\u00f3n\u201d (1903) y \u201cLos fundamentos l\u00f3gicos de las ciencias exactas\u201d (1910) son de gran importancia. Cuando hablamos de neokantismo, normalmente nos referimos a la edici\u00f3n que dio Natorp en sus obras explicativas (como \u201cProped\u00e9utica filos\u00f3fica\u201d), informes y art\u00edculos.<\/p>\n<p align=\"justify\">El tema principal de las explicaciones de Natorp es el doble problema planteado por Cohen: c\u00f3mo justificar la necesidad y la objetividad de nuestro conocimiento sin una cosa en s\u00ed y, por otro lado, cu\u00e1l es el valor epistemol\u00f3gico de las sensaciones, seg\u00fan Natorp, el objeto. El concepto de conocimiento en la ciencia, a diferencia del \u201cconocimiento natural\u201d, no son las cosas como sustancias (\u201ccosas en s\u00ed mismas\u201d), sino como \u201ccambios y relaciones\u201d. Para Natorp, la ciencia no es una colecci\u00f3n de \u201clibros escritos\u201d, como para Cohen, sino un m\u00e9todo y, en consecuencia, un proceso de limitaci\u00f3n de lo ilimitado. \u201cLa materia que fundamenta el conocimiento cient\u00edfico se resuelve en la corriente del devenir\u201d (15:12). En contraste con el punto de vista cl\u00e1sico, que se remonta a Arist\u00f3teles, \u201cla filosof\u00eda trascendental, que niega todo lo dado, considera el objeto dado como X, algo indefinido que necesita ser determinado: es indefinido, pero definible\u201d. El conocimiento absoluto de un objeto, es decir, la definici\u00f3n completa de lo indefinido, es el ideal inalcanzable del conocimiento cient\u00edfico, el objetivo \u00faltimo de la ciencia. Este objetivo es la \u201ccosa en s\u00ed misma\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Seg\u00fan Natorp, la \u201ccuesti\u00f3n del conocimiento\u201d no es el contenido del conocimiento que viene del exterior a trav\u00e9s de los sentidos, sino s\u00f3lo la \u201cposibilidad presente de cualquier determinaci\u00f3n\u201d. \u201cLa sensaci\u00f3n es&#8230; aquello que hace definible cada momento del tiempo y cada punto del espacio\u201d (3:25). Sin embargo, todav\u00eda no est\u00e1 del todo claro de d\u00f3nde obtienen las sensaciones la diversidad de su contenido. De hecho, se produce una reducci\u00f3n de todo el objeto del conocimiento a definiciones formales: entre ellas, lo necesario, que constituye la \u201cforma\u201d en el antiguo sentido de la palabra, y lo accidental, que constituye lo que antes se consideraba el \u201ccontenido\u201d del conocimiento. conocimiento, se distinguen. Natorp no pudo decir nada definitivo sobre el origen de este contenido \u201caleatorio\u201d, excepto que no proviene de fuera de la conciencia. Frente al misterio del individuo, el neokantismo de la escuela de Marburg resulta impotente.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Ernst Cassirer<\/strong>\u00a0(1874-1945) &#8211; representante juvenil de la Escuela de Marburg. En sus obras posteriores comenz\u00f3 a desarrollar una \u201cfilosof\u00eda de las formas simb\u00f3licas\u201d, que ya no puede atribuirse al neokantismo. La mayor importancia para el movimiento neokantiano fue la obra epistemol\u00f3gica de Cassirer \u201cCognici\u00f3n y realidad\u201d. Aqu\u00ed Cassirer plantea el problema de la formaci\u00f3n de conceptos: examinando c\u00f3mo exactamente se forman realmente los conceptos generales de la ciencia, establecer si es posible un m\u00e9todo inductivo que permita obtener no s\u00f3lo conocimientos probabil\u00edsticos sino tambi\u00e9n cient\u00edficamente fiables.<\/p>\n<p align=\"justify\">El concepto tradicional de formaci\u00f3n de conceptos, que se remonta a la l\u00f3gica y la metaf\u00edsica aristot\u00e9licas, supone que el pensamiento expresado a trav\u00e9s de conceptos debe ser coherente con cosas externas a nosotros para ser verdadero. Los conceptos aqu\u00ed corresponden a las cualidades y propiedades objetivas de las cosas. En el neokantismo, el objeto en s\u00ed es un correlato del acto cognitivo; por tanto, desde el punto de vista de Cassirer, el concepto no refleja la realidad, sino que la transforma. En las ciencias, \u201ccuando comenzamos a seguir el surgimiento de estos conceptos, encontramos el mismo proceso de transformaci\u00f3n de la realidad sensorial concreta, que la ense\u00f1anza tradicional no es capaz de explicar; y aqu\u00ed estos conceptos no son simplemente copias de nuestras percepciones, sino que reemplazan la variedad sensorial por otra variedad que satisface ciertas condiciones te\u00f3ricas\u201d (5:25-26). Lo principal en el concepto es \u00abla relaci\u00f3n de necesidad creada por \u00e9l a trav\u00e9s de la ley de coordinaci\u00f3n, y no de la forma gen\u00e9rica\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta \u201crelaci\u00f3n de necesidad\u201d se establece, seg\u00fan Cassirer, no por la forma gen\u00e9rica, sino por el principio de serie, modelado sobre las f\u00f3rmulas de la inducci\u00f3n matem\u00e1tica. Basta especificar el primer t\u00e9rmino de la serie y una f\u00f3rmula (o algoritmo) para obtener, con necesidad matem\u00e1tica, todo el conjunto que constituye el alcance del concepto (por ejemplo, nuevamente \u201cn\u00famero primo\u201d). Intenta eliminar el problema de la objetividad del conocimiento cient\u00edfico, com\u00fan a los neokantianos, declar\u00e1ndolo \u201cmetaf\u00edsico\u201d. La metaf\u00edsica divide y sustancializa lo que s\u00f3lo es separable en el pensamiento: divide el sistema unificado de conocimiento experimental en pensamiento y ser, respectivamente, \u00absujeto\u00bb y \u00abobjeto\u00bb. El concepto de \u00abobjetivo\u00bb tiene s\u00f3lo un significado relativo. \u201c&#8230;Diferentes expresiones parciales de una misma experiencia completa sirven como escalas mutuas entre s\u00ed. Por lo tanto, a cada experiencia parcial se le pregunta qu\u00e9 significado tiene para el todo, y es este significado el que determina la medida de su objetividad\u201d (5:357). \u201cNo es la vivacidad sensorial de la impresi\u00f3n, sino esta riqueza interior de relaciones lo que le da (al contenido de la conciencia) un signo de verdadera objetividad\u201d (5:363).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Escuela de baden<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">En la segunda mitad del siglo XIX. Especialmente grave fue el problema de la autonom\u00eda metodol\u00f3gica de las ciencias espirituales. En primer lugar, esto se debi\u00f3 al r\u00e1pido desarrollo de una ciencia hist\u00f3rica relativamente joven. En segundo lugar, el desarrollo a\u00fan m\u00e1s r\u00e1pido de las ciencias naturales condujo a intentos de extender el m\u00e9todo de las ciencias naturales matem\u00e1ticas a la historia. Pero el resultado de estos estudios fue tan insatisfactorio que plante\u00f3 dudas sobre si la historia era siquiera capaz de cumplir con el \u00abmodelo cient\u00edfico\u00bb. La tarea de fundamentar metodol\u00f3gicamente las ciencias del esp\u00edritu fue asumida por representantes de la escuela de neokantismo de Baden.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Wilhelm Windelband<\/strong>\u00a0(1848-1915), en su discurso al asumir el cargo de rector de la Universidad de Estrasburgo el 1 de mayo de 1894, publicado con el t\u00edtulo \u201cHistoria y Ciencias Naturales\u201d, proclam\u00f3 el \u201cmanifiesto\u201d de la Escuela de Neo-ciencias de Baden. Kantianismo.<\/p>\n<p align=\"justify\">La divisi\u00f3n de las ciencias sobre la base de un principio sustantivo de diferenciaci\u00f3n obsoleto ha causado, seg\u00fan Windelband, un gran da\u00f1o. En primer lugar, la filosof\u00eda, con este enfoque, se disuelve, por un lado, en la historia de la filosof\u00eda, por el otro, en la psicolog\u00eda, ya que todo su \u201ctema\u201d es estudiado por ciencias m\u00e1s espec\u00edficas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Este m\u00e9todo sustantivo de clasificaci\u00f3n de las ciencias deber\u00eda ser reemplazado por uno metodol\u00f3gico, que se base principalmente en la \u201cnaturaleza formal de los objetivos cognitivos de las ciencias\u201d. Desde este punto de vista, las ciencias se dividen, en primer lugar, en racionales y emp\u00edricas. Las disciplinas racionales incluyen las filos\u00f3ficas y matem\u00e1ticas. El rasgo material que tienen en com\u00fan es que no apuntan directamente a comprender los fen\u00f3menos de la experiencia; el signo formal es que no basan sus juicios en percepciones. Las ciencias emp\u00edricas, en cambio, establecen hechos mediante la percepci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta clasificaci\u00f3n, seg\u00fan Windelband, es incompatible con la divisi\u00f3n generalmente aceptada de las ciencias en ciencias de la naturaleza y ciencias del esp\u00edritu. La oposici\u00f3n entre naturaleza y esp\u00edritu no corresponde a la oposici\u00f3n real de m\u00e9todos y fines del conocimiento. Un ejemplo particularmente sorprendente de la invalidez del principio objetivo de separaci\u00f3n es la psicolog\u00eda cient\u00edfica, que aplica m\u00e9todos de las ciencias naturales al estudio de los fen\u00f3menos \u00abespirituales\u00bb. La distinci\u00f3n metodol\u00f3gica, completamente liberada del principio material de divisi\u00f3n, radica en el hecho de que \u201c&#8230; unos buscan leyes generales, otros buscan hechos hist\u00f3ricos particulares&#8230;\u201d (6:12). \u201c&#8230;El objetivo de algunos es un juicio general, apod\u00edctico, el objetivo de otros es una proposici\u00f3n \u00fanica, asertiva\u201d (ibid.). El pensamiento cient\u00edfico en las primeras disciplinas ha<\/p>\n<p align=\"justify\">Car\u00e1cter nomot\u00e9tico (\u201clegislativo\u201d) y, en segundo lugar, idiogr\u00e1fico (\u201cdescribe al individuo\u201d). La divisi\u00f3n material de las ciencias desde el punto de vista de este principio resulta relativa: las mismas \u00e1reas tem\u00e1ticas permiten tanto el enfoque nomot\u00e9tico como el idiogr\u00e1fico.<\/p>\n<p align=\"justify\">En la metodolog\u00eda de la ciencia, seg\u00fan Windelband, el m\u00e9todo nomot\u00e9tico sigue reinando. Mientras tanto, las ciencias idiogr\u00e1ficas tambi\u00e9n necesitan una teor\u00eda metodol\u00f3gica, seg\u00fan la cual estos hechos se ordenar\u00edan de acuerdo con los supuestos generales de estas ciencias.<\/p>\n<p align=\"justify\">La tarea de fundamentaci\u00f3n metodol\u00f3gica de la historia requiere, en primer lugar, formular una comprensi\u00f3n de la naturaleza cient\u00edfica que incluya las ciencias hist\u00f3ricas en su originalidad. En la interpretaci\u00f3n de Windelband, el principio de las ciencias emp\u00edricas es el mismo en todas partes, tanto en la historia como en las ciencias naturales: \u201cla completa concordancia de todos los elementos de representaci\u00f3n sobre el mismo tema\u201d (6:15). La diferencia radica en la forma de conocer al individuo. Un cient\u00edfico natural (y un psic\u00f3logo), si considera un objeto separado, lo hace s\u00f3lo en la medida en que puede desempe\u00f1ar el papel de representante de un cierto tipo de objeto. La tarea del historiador es diferente: comprender al individuo precisamente como individuo, en su unicidad. Para ello, debe \u201cresucitar en forma de realidad ideal la imagen del pasado, en todos sus rasgos individuales\u201d (ibid.). El historiador, seg\u00fan Windelband, desempe\u00f1a la misma tarea que el artista. Windelband compara las leyes que expresan la naturaleza constante de las cosas con un \u201cmarco\u201d, dentro del cual \u201cse desarrolla una conexi\u00f3n viva de todas las manifestaciones individuales valiosas para el hombre, en la que se encarnan f\u00f3rmulas generales\u201d (6:23).<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero a partir de f\u00f3rmulas generales nunca se podr\u00eda concluir sobre un evento espec\u00edfico. La relaci\u00f3n entre ley y acontecimiento (as\u00ed como entre lo general y lo individual) es todav\u00eda un problema sin resolver en filosof\u00eda. \u201cDe hecho, ning\u00fan pensamiento es capaz de proporcionar mayor clarificaci\u00f3n sobre estas cuestiones&#8230; La ley y el acontecimiento siguen estando uno al lado del otro como las \u00faltimas e inconmensurables cantidades de nuestra cosmovisi\u00f3n\u201d (6:25).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Heinrich Rickert<\/strong>\u00a0(1863 &#8211; 1936) &#8211; destacado te\u00f3rico de la Escuela de Baden. Trabaj\u00f3 en la implementaci\u00f3n del programa metodol\u00f3gico trazado por Windelband. Obras principales: \u201cEl sujeto del conocimiento. Introducci\u00f3n a la Filosof\u00eda Trascendental\u00bb (1892); \u201cCiencias de la Naturaleza y Ciencias de la Cultura\u201d (1899).<\/p>\n<p align=\"justify\">En su obra \u201cCiencias de la naturaleza y ciencias de la cultura\u201d, Rickert se propone fundamentar la metodolog\u00eda del conocimiento humanitario. Para ello, al igual que Windelband, busca una nueva definici\u00f3n de la naturaleza de la ciencia, que incluya a las humanidades con su originalidad. En este asunto, Rickert, como Cassirer, parte del hecho de que los conceptos cient\u00edficos no reflejan, sino que transforman la realidad. La naturaleza de la cientificidad radica en el hecho de que los conceptos cient\u00edficos, al transformar la realidad, resaltan lo esencial de los fen\u00f3menos. Los m\u00e9todos de las ciencias difieren en los fundamentos que se tienen en cuenta al identificar lo esencial de los fen\u00f3menos. En las ciencias culturales, la base principal es la capacidad de realizar el procedimiento de \u201catribuci\u00f3n de valor\u201d a un fen\u00f3meno determinado. Por tanto, la objetividad en estas ciencias s\u00f3lo puede basarse en la objetividad de los valores y no puede apelar a la realidad f\u00edsica de los objetos culturales. Los valores son un tipo especial de objetos que no \u201cexisten\u201d, pero tienen significado. La realidad, seg\u00fan Rickert, es una continuidad heterog\u00e9nea: nuestros conceptos no reflejan, sino que se transforman activamente, constituyen \u201cla realidad para nosotros\u201d; si los conceptos \u201cinterrumpen la continuidad\u201d, entonces la realidad continua es l\u00f3gicamente necesaria como base.<\/p>\n<p align=\"justify\">La ordenaci\u00f3n de la continuidad heterog\u00e9nea se puede realizar, seg\u00fan Rickert, de dos maneras: 1) abstracci\u00f3n de la heterogeneidad y establecimiento de la homogeneidad manteniendo la continuidad, o 2) interrupci\u00f3n de la continuidad manteniendo la heterogeneidad. El primer m\u00e9todo, que proporciona los conceptos de continuidad homog\u00e9nea, seg\u00fan Rickert, es el m\u00e1s eficaz en matem\u00e1ticas. El segundo est\u00e1 dise\u00f1ado para capturar lo que es realmente individual y \u00fanico.<\/p>\n<p align=\"justify\">Rickert critica el m\u00e9todo cient\u00edfico natural de formaci\u00f3n de conceptos. El contenido de un concepto cient\u00edfico \u201cconsiste en las llamadas leyes, es decir, en juicios incondicionalmente generales sobre \u00e1reas m\u00e1s o menos amplias de la realidad\u201d (9, 66). Las leyes y principios universales establecidos en las ciencias son una \u201cparte\u201d tan integral de la realidad como un fen\u00f3meno individual. Pero tan pronto como el m\u00e9todo cient\u00edfico natural comienza a utilizarse para comprender los fen\u00f3menos individuales precisamente como tales, en primer lugar, objetos de la cultura y la historia, su eficacia se vuelve inmediatamente contra su tema, destruyendo lo m\u00e1s esencial en \u00e9l: el significado individual. Fue este efecto destructivo del uso del m\u00e9todo cient\u00edfico natural el que hizo necesario fundamentar la autonom\u00eda metodol\u00f3gica de las ciencias culturales y, en general, elev\u00f3 a las mejores mentes del Viejo Mundo a la \u00ablucha por lo trascendental\u00bb.<\/p>\n<h5 class=\"subtitle\"><strong>Literatura<\/strong><\/h5>\n<p align=\"justify\"><em>1. Lange F. A.<\/em>\u00a0Historia del materialismo y cr\u00edtica de su importancia en la actualidad. San Petersburgo, 1899.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>2.Natorp P.<\/em>\u00a0L\u00f3gica. San Petersburgo, 1910.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>3. Natorp P.<\/em>\u00a0Proped\u00e9utica filos\u00f3fica. M., 1911.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>4.Natorp P.<\/em>\u00a0Kant y la Escuela de Marburg \/\/ Nuevas ideas en filosof\u00eda. Se sent\u00f3. 5. San Petersburgo, 1913.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>5.Kassirer E.<\/em>\u00a0Cognici\u00f3n y realidad. San Petersburgo, 1912.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>6. Windelband V.<\/em>\u00a0Historia y ciencias naturales. M., 1901.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>7. Windelband V.<\/em>\u00a0Preludios. San Petersburgo, 1904.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>8. Windelband V.<\/em>\u00a0La filosof\u00eda en la vida espiritual alemana del siglo XIX. M., 1993.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>9.Rikkert G.<\/em>\u00a0Ciencias de la naturaleza y ciencias de la cultura. Mosc\u00fa, 1998. 10<br \/>\n<em>. Rickert G.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>10.<\/em>\u00a0Filosof\u00eda de vida. Kyiv, 1998.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>11.Bakradze K.S.<\/em>\u00a0Obras filos\u00f3ficas seleccionadas. T.III. Tiflis, 1972.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>12. Oleynik A. V., Shchetnikov A. I.<\/em>\u00a0Puntos de vista filos\u00f3ficos y psicol\u00f3gicos<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>13.<\/em>\u00a0Escuela de Marburgo. Novosibirsk, 1999.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>14. Sezeman V. E.<\/em>\u00a0Filosof\u00eda te\u00f3rica de la Escuela de Marburg \/\/ Nuevas ideas en filosof\u00eda. Se sent\u00f3. 5. San Petersburgo, 1913.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>15.Cohen H.<\/em>\u00a0Logik der Reiner Erkenntnis. Berl\u00edn, 1922.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>16.Natorp P.<\/em>\u00a0Logische Grundlagen des Exakten Wissenschaften. 1910.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El neokantismo es una de las tendencias dominantes en el pensamiento filos\u00f3fico de Alemania en la segunda mitad del siglo XIX y el primer cuarto del XX. 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