{"id":721,"date":"2024-07-01T10:06:25","date_gmt":"2024-07-01T07:06:25","guid":{"rendered":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/?p=721"},"modified":"2025-11-20T20:22:31","modified_gmt":"2025-11-20T17:22:31","slug":"posmodernismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/07\/01\/posmodernismo\/","title":{"rendered":"Posmodernismo. Deconstructivismo. Rompiendo la forma paradigm\u00e1tica de pensar"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Recientemente, el t\u00e9rmino \u00abposmodernismo\u00bb se ha utilizado para denotar la especificidad de las actitudes ideol\u00f3gicas de la cultura m\u00e1s nueva, \u00abposmoderna\u00bb en su conjunto, asociadas principalmente con una percepci\u00f3n multivariada del mundo, as\u00ed como con el acentuado problema de la Autoidentificaci\u00f3n de la cultura. Ampliamente utilizado como interdisciplinario, todav\u00eda no tiene una definici\u00f3n inequ\u00edvoca y funciona simult\u00e1neamente como una definici\u00f3n de investigaci\u00f3n externa y como un principio constitutivo interno que se realiza en diversas esferas de la actividad humana: arte, pol\u00edtica, econom\u00eda, filosof\u00eda, literatura, psicolog\u00eda, ciencia, etc. m\u00e1s lejos. En t\u00e9rminos m\u00e1s generales, en palabras de W. Eco, la cultura posmoderna ofrece un lenguaje especial capaz de describir sus propios logros.<\/p>\n<p align=\"justify\"><!--more--><\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/07\/01\/posmodernismo\/postmodernizm230624\/\" rel=\"attachment wp-att-722\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-722\" src=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/postmodernizm230624.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/postmodernizm230624.jpg 800w, https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/postmodernizm230624-300x188.jpg 300w, https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/postmodernizm230624-768x480.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"justify\">En relaci\u00f3n con la implementaci\u00f3n de esta tarea, los fil\u00f3sofos neoestructuralistas (o post) estructuralistas son considerados te\u00f3ricos del posmodernismo filos\u00f3fico: M. Foucault (per\u00edodo tard\u00edo), J. Derrida, R. Barthes (per\u00edodo tard\u00edo), J. Lacan (per\u00edodo tard\u00edo) per\u00edodo), F. Guattari, J. Deleuze y otros, quienes propusieron una nueva estrategia no binaria para estudiar textos, en contraste con el estructuralismo. El posmodernismo a menudo se entiende como el movimiento del deconstructivismo, en el sentido estricto del t\u00e9rmino: la pr\u00e1ctica de analizar textos literarios posmodernos (desarrollado principalmente en los EE. UU. por la Escuela de Yale), m\u00e1s ampliamente, la pr\u00e1ctica de analizar cualquier fen\u00f3meno como texto, utilizando una t\u00e9cnica basada en el m\u00e9todo de deconstrucci\u00f3n propuesto por Derrida, como m\u00e9todo de restauraci\u00f3n del significado de un texto descubriendo otros significados asociados a \u00e9l, otros textos. Desde el punto de vista del posmodernismo, s\u00f3lo este enfoque demuestra claramente &#8211; en la pr\u00e1ctica deconstructivista &#8211; la naturaleza infinita del pensamiento, su naturaleza procedimental y din\u00e1mica: la filosof\u00eda encuentra una herramienta adecuada para el estudio del pensamiento filos\u00f3fico mismo.<\/p>\n<p align=\"justify\">El \u201cposmodernismo\u201d consolida etimol\u00f3gicamente no s\u00f3lo la actitud posterior de la cultura y la filosof\u00eda modernas hacia la cultura y la filosof\u00eda de la modernidad, sino tambi\u00e9n la reflexi\u00f3n, en su mayor\u00eda cr\u00edtica, en relaci\u00f3n con la forma anterior de existencia en la cultura y la filosof\u00eda. El posmodernismo presupone una visi\u00f3n fundamentalmente nueva del mundo que no acepta definiciones est\u00e1ticas ni inequ\u00edvocas. Esta idea se transforma en una posici\u00f3n filos\u00f3fica general sobre la base de la teor\u00eda del arte y la cultura modernos, principalmente neovanguardistas. Se cree que el t\u00e9rmino \u00abposmodernismo\u00bb fue el primero en utilizarse, como una caracter\u00edstica despectiva de una persona decadente.<\/p>\n<p align=\"justify\">R. Panwitz en su obra \u201cLa crisis de la cultura europea\u201d (1917). En su significado moderno como designaci\u00f3n de la cultura espec\u00edfica del per\u00edodo posterior a la Segunda Guerra Mundial, aparece en la obra de Charles Jencks \u201cEl lenguaje de la arquitectura posmoderna\u201d (1975) para definir el estilo arquitect\u00f3nico omn\u00edvoro que apareci\u00f3 a finales de los a\u00f1os 60. y principios de los 70. El t\u00e9rmino luego se extiende a las bellas artes como legitimaci\u00f3n de la experimentaci\u00f3n con el color, la forma e incluso el g\u00e9nero, a la literatura como una declaraci\u00f3n del surgimiento de la \u201cnueva novela\u201d y su influencia en la estil\u00edstica del texto literario. Pero lo principal es un enfoque fundamentalmente nuevo del tema de la cultura: no hay un espectador o lector dedicado y \u00abpreparado\u00bb, como tampoco hay un autor constante y \u00abde culto\u00bb. Las principales categor\u00edas de la teor\u00eda de la cultura se desdibujan, el concepto mismo de cultura resulta extremadamente general, sin considerar necesario resaltar ni el n\u00facleo conceptual ni el valor. La sociedad, la cultura, en palabras de J. Derrida, est\u00e1n \u201cdescentradas\u201d. Lo que estaba en el centro del arte moderno \u2013lo subjetivo\u2013 tambi\u00e9n se entiende como cambiante y relativo. El sujeto se \u201cnombra\u201d a s\u00ed mismo en el proceso de comunicaci\u00f3n, percepci\u00f3n y expresi\u00f3n. La autoidentificaci\u00f3n del sujeto, que para los conceptos tradicionales era una condici\u00f3n para la existencia y comprensi\u00f3n de la cultura, en la perspectiva posmoderna resulta ser el motivo inicial. Y as\u00ed como desde los tiempos de Babilonia no ha habido un idioma \u00fanico (una de las im\u00e1genes favoritas del fil\u00f3sofo posmoderno J. Derrida), tampoco existe una \u00fanica forma de autoexpresi\u00f3n: como escribi\u00f3 R. Barthes, \u201cel n\u00famero de idiomas es igual al n\u00famero de deseos\u201d. Por lo tanto, no existe ni debe haber un solo m\u00e9todo o estilo.<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed como no puede haber una \u00fanica versi\u00f3n correcta de interpretaci\u00f3n, tampoco deber\u00eda haber un \u00fanico m\u00e9todo de interpretaci\u00f3n sobre el cual se construir\u00edan relaciones sociales uniformes y, por tanto, jer\u00e1rquicas. El posmodernismo intenta evitar el principal peligro del pensamiento totalitario: el totalitarismo pol\u00edtico. No es casualidad que la difusi\u00f3n del t\u00e9rmino \u00abposmodernismo\u00bb en la filosof\u00eda est\u00e9 asociada con la aparici\u00f3n de la obra de J. F. Lyotard \u00abLa situaci\u00f3n posmoderna\u00bb (1979) y su definici\u00f3n del principal problema de la filosof\u00eda moderna como el problema de \u00abfilosofar despu\u00e9s de Auschwitz\u00bb. .\u201d Lyotard discute con J. Habermas, quien consider\u00f3 los cr\u00edmenes del siglo XX. siglo como consecuencia de la incorrecta implementaci\u00f3n del proyecto educativo de construir un mundo unificado y que vio como tarea de la cultura la restauraci\u00f3n de los valores del modernismo. En la interpretaci\u00f3n de J.F. Lyotard, Auschwitz es el resultado de la implementaci\u00f3n del proyecto de modernidad, y la soluci\u00f3n es un cambio radical en la percepci\u00f3n del mundo: una transici\u00f3n de la jerarqu\u00eda establecida por el metadiscurso de las \u201cgrandes narrativas\u201d (aqu\u00ed una t\u00e9rmino literario se utiliza para denotar un nivel narrativo, es decir, una cierta (en este caso jer\u00e1rquica) organizaci\u00f3n del texto y de la actividad del habla consagrada en \u00e9l), a la aceptaci\u00f3n de una pluralidad de elementos independientes e iguales que existen en forma de Juegos de lenguaje polim\u00f3rficos y diversos.<\/p>\n<p align=\"justify\">El estatus de la filosof\u00eda tambi\u00e9n est\u00e1 cambiando: el \u201cparadigma\u201d posmoderno de la filosof\u00eda resulta parad\u00f3jicamente ser el comienzo de la destrucci\u00f3n de la forma paradigm\u00e1tica de pensar. El problema central pasa a ser el problema de comprender el texto. El posmodernismo examina el texto, como ya es habitual en la filosof\u00eda del siglo XX, pero no en el aspecto alternativo de oponer lo objetivo a lo subjetivo, la intenci\u00f3n del creador del texto con la posici\u00f3n del perceptor, sino desde el punto de vista de la unidad natural de ambos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Las ideas de la filosof\u00eda posmoderna surgen sobre la base de la autorreflexi\u00f3n del estructuralismo y la fenomenolog\u00eda: la cuesti\u00f3n de la polisemia de aquellas definiciones que aparecen en la conciencia constituida se vuelve central. Uno de los que resumi\u00f3 con mayor precisi\u00f3n en este sentido las b\u00fasquedas filos\u00f3ficas de la primera mitad del siglo XX. Fue un fenomen\u00f3logo-existencialista franc\u00e9s.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Maurice Merleau-Ponty<\/strong>\u00a0(1908-1961). En sus principales obras: \u00abLa estructura del comportamiento\u00bb (1942), \u00abFenomenolog\u00eda de la percepci\u00f3n\u00bb (1945), \u00abSignificado y disparates\u00bb (1948), \u00abAventuras de la dial\u00e9ctica\u00bb (1955), \u00abSignos\u00bb (1960), \u00bb Visible e invisible\u201d (1961) y otros, bas\u00e1ndose en la metodolog\u00eda fenomenol\u00f3gica, mientras criticaba la definici\u00f3n de conciencia pura, simpatizaba con el an\u00e1lisis marxista de la realidad hist\u00f3rica, sin aceptar la explicaci\u00f3n econ\u00f3mica de la historia, M. Merleau-Ponty cre\u00f3 su versi\u00f3n de la \u201cfilosof\u00eda de la existencia\u201d, en los a\u00f1os 50 e a\u00f1os oponi\u00e9ndolo al existencialismo, que, seg\u00fan Merleau-Ponty, conservaba una forma metaf\u00edsica, es decir, antit\u00e9tica, de plantear cuestiones filos\u00f3ficas: ya sea en la tradici\u00f3n \u201cidealista\u201d, que considera cualquier objeto como un objeto de conciencia; o en el \u201crealista\u201d, que entiende la conciencia como producto de la realidad. Merleau-Ponty intenta superar la oposici\u00f3n entre libertad y necesidad, objetiva y subjetiva. No es casualidad que Merleau-Ponty apele a los trabajos de M. Mauss y otros etn\u00f3grafos que descubrieron la relatividad de aquellos conceptos y valores culturales que tradicionalmente consideramos universales y absolutos. El problema central pasa a ser la percepci\u00f3n y descripci\u00f3n de la experiencia vivida: la filosof\u00eda de Merleau-Ponty evoluciona del an\u00e1lisis de la percepci\u00f3n al an\u00e1lisis de la visi\u00f3n y de la idea de \u201ccarne\u201d, que elimina la contradicci\u00f3n entre sujeto y objeto, y la restablece, seg\u00fan para Merleau-Ponty, el estatus ontol\u00f3gico del mundo percibido. El mundo intencional se presenta como ya presente prerreflexivamente y no constituido en el proceso de reflexi\u00f3n. El sujeto, definido como \u201ctrascendencia al mundo\u201d, est\u00e1 inscrito en un contexto hist\u00f3rico, cultural y finalmente biol\u00f3gico espec\u00edfico, cuyo significado puede realizar incluso para s\u00ed mismo s\u00f3lo a trav\u00e9s del choque de su experiencia con la experiencia de los dem\u00e1s. El mundo se entiende como un \u00abs\u00edmbolo\u00bb de interpenetraci\u00f3n, un \u00abintermundo\u00bb que conecta al Yo y a otras personas, la conciencia humana y la naturaleza. La filosof\u00eda social de Merleau-Ponty resulta ser principalmente una filosof\u00eda de la experiencia humana intersubjetiva.<\/p>\n<p align=\"justify\">Se concede especial importancia a \u00abuna lengua viva que exista en una comunidad ling\u00fc\u00edstica\u00bb. Al igual que el cuerpo, combina lo objetivo y lo subjetivo, siendo no s\u00f3lo un sistema fijo de formas de expresi\u00f3n, sino tambi\u00e9n un \u00abacto de significaci\u00f3n\u00bb, que Merleau-Ponty asocia con un acto de habla creativo vivo: el \u00absignificante flotante\u00bb descubierto. en culturas primitivas por M. Mauss. Seg\u00fan Merleau-Ponty, el estudio de las conexiones ling\u00fc\u00edsticas entre personas deber\u00eda aclarar la ley general de las relaciones simb\u00f3licas dentro de una misma historia. Merleau-Ponty propone un nuevo estado de \u00e1nimo: \u201ccomprensi\u00f3n sin aceptaci\u00f3n, libertad de conciencia sin difamaci\u00f3n\u201d en pol\u00edtica y \u201cmultiplicidad de perspectivas\u201d en filosof\u00eda, que los investigadores han definido como \u201cfilosof\u00eda de la ambig\u00fcedad\u201d o \u201cfilosof\u00eda de la convertibilidad de los conceptos\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una implementaci\u00f3n \u00fanica y brillante de este pacto fue la actividad creativa\u00a0<strong>de Georges Bataille<\/strong>\u00a0(1897 &#8211; 1962), quien en sus obras art\u00edsticas (bajo seud\u00f3nimos se publicaron varias obras de contenido bastante atrevido, por ejemplo, \u00abEl azul del cielo\u00bb, \u00bb La historia del ojo\u201d, etc.), en cr\u00edtica literaria (el famoso \u201cLa literatura y el mal\u201d se public\u00f3 en 1957), en estudios sociopol\u00edticos (por ejemplo, \u201cLa estructura psicol\u00f3gica del fascismo\u201d, 1933), en discursos sobre el arte surrealista moderno (Bataille es uno de los autores del \u00abSegundo Manifiesto del Surrealismo\u00bb) y obras filos\u00f3ficas (principalmente \u00abExperiencia interior\u00bb, 1940) abordaron el problema de los l\u00edmites de lo permisible y la transici\u00f3n, yendo m\u00e1s all\u00e1 de estos l\u00edmites. Cada vez se desarrollaba un acalorado debate en torno a las obras de Bataille, en el que el se\u00f1or Blanchot, el se\u00f1or Leiris y una vez el se\u00f1or Heidegger estaban de su lado, y J.-P. Sartre, al contrario. El desaf\u00edo, el impulso, a diferencia de la regularidad y la certeza, esto se consideraba tradicionalmente malo; sin embargo, desde el punto de vista de J. Bataille, son precisamente los l\u00edmites los que no est\u00e1n estrictamente definidos ni por la cultura humana ni por la psicolog\u00eda humana. Bas\u00e1ndose en las ideas de Bergson, J. Bataille formul\u00f3 la conclusi\u00f3n de que el problema de la transgresi\u00f3n (el t\u00e9rmino fue tomado de Hegel; Bataille fue uno de los oyentes de la interpretaci\u00f3n de A. Koj\u00e8ve de la \u00abFenomenolog\u00eda del esp\u00edritu\u00bb) est\u00e1 asociado con la incertidumbre interna. ambig\u00fcedad e inconsistencia de los l\u00edmites. La cultura define l\u00edmites, incluyendo en esta definici\u00f3n la posibilidad misma de violar estos l\u00edmites.<\/p>\n<p align=\"justify\">Uno de los primeros fil\u00f3sofos franceses que abri\u00f3 el camino del estructuralismo al postestructuralismo y, de hecho, difundi\u00f3 la nueva mentalidad m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de Francia fue\u00a0<strong>Michel Foucault.<\/strong>\u00a0Su vida se convirti\u00f3 en un ejemplo de c\u00f3mo cruzar todos los l\u00edmites que caracterizan una liberaci\u00f3n demasiado r\u00e1pida de las prohibiciones: muri\u00f3 de SIDA, que contrajo durante experimentos sadomasoquistas en San Francisco (EE. UU.). Desde las primeras obras de los a\u00f1os 50. M. Foucault explora diversas formas de autoexpresi\u00f3n psicol\u00f3gica humana &#8211; principalmente lo imaginario, los sue\u00f1os, etc. &#8211; como formas de experiencia, siempre asociadas con la \u00abenunciaci\u00f3n\u00bb y la \u00abdesignaci\u00f3n\u00bb. Sin embargo, el propio Foucault consider\u00f3 su primera obra madura: \u00abLa historia de la locura en los tiempos modernos\u00bb (1961), en la que identifica un \u00e1rea de inter\u00e9s espec\u00edfica, caracter\u00edstica de casi todas sus investigaciones: la historia de la \u00abmutaci\u00f3n\u00bb. \u201dde ideas. El significado de cada idea que existe en la cultura de un determinado per\u00edodo hist\u00f3rico resulta necesariamente condicionado por todo el contexto de significados que funcionan en un momento dado, y su certeza se forma en forma de una oposici\u00f3n significativa para este cultural. Per\u00edodo: desde el punto de vista de Foucault, la era moderna se caracteriza por la oposici\u00f3n formada por el siglo XVII. oposici\u00f3n \u201clocura &#8211; racionalidad\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">El siguiente trabajo, \u00abEl surgimiento de la cl\u00ednica, la arqueolog\u00eda de la mirada m\u00e9dica\u00bb (1963), formula el concepto clave de la primera etapa de la evoluci\u00f3n filos\u00f3fica de Foucault: la \u00abarqueolog\u00eda\u00bb, que implica el estudio de un tema desde el punto de vista de desde el punto de vista de su confirmaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica, de su expresi\u00f3n, como un fen\u00f3meno cultural ya existente y en funcionamiento. Foucault llam\u00f3 a su m\u00e9todo \u00abhistoria cr\u00edtica\u00bb, ya que la atenci\u00f3n se centra en los prerrequisitos hist\u00f3ricos, mentales y culturales, las condiciones para el surgimiento de tal o cual idea. Foucault utiliza la palabra \u201cdiscurso\u201d (literalmente, razonamiento) para designar la combinaci\u00f3n de estas diferentes ideas en un nuevo significado sem\u00e1ntico, fijado en el lenguaje. En primer lugar, con este t\u00e9rmino Foucault describe el m\u00e9todo de presentaci\u00f3n coherente de una l\u00ednea de pensamiento caracter\u00edstico de la filosof\u00eda cl\u00e1sica. M\u00e1s adelante, el \u201cdiscurso\u201d abarcar\u00e1 esencialmente todas las variantes de la pr\u00e1ctica del lenguaje, todos los tipos de actividad humana, expresada de una forma u otra en el lenguaje. En su obra m\u00e1s conocida, \u201cPalabras y cosas\u201d (1966), subtitulada \u201cLa arqueolog\u00eda del conocimiento humano\u201d, Foucault examina los cambios hist\u00f3ricos de la episteme, el n\u00facleo de significado en torno al cual se organizan diversas esferas del conocimiento en un per\u00edodo determinado. \u2014 sometiendo duras cr\u00edticas a la episteme cientificista moderna. Los objetos de diversas ciencias se forman seg\u00fan las reglas establecidas por una situaci\u00f3n hist\u00f3rica espec\u00edfica, y no directamente por \u201ccosas\u201d o \u201cpalabras\u201d, es decir, objetos o la l\u00f3gica del conocimiento. El discurso resulta decisivo: una pr\u00e1ctica ling\u00fc\u00edstica impersonal hist\u00f3ricamente condicionada que, de acuerdo con ciertas reglas para combinar elementos discursivos (combinaci\u00f3n, derivaci\u00f3n, sustituci\u00f3n, etc.), forma conceptos. Los conceptos de Foucault sobre los principales componentes de la episteme de principios del siglo XIX tienen una base arqueol\u00f3gica com\u00fan. &#8211; vida, trabajo y lengua. En la filosof\u00eda del lenguaje, seg\u00fan Foucault, central, tanto en los conceptos de Freud y los fenomen\u00f3logos como en los conceptos de B. Russell y los estructuralistas, \u201cla consideraci\u00f3n del l\u00edmite\u201d se vuelve central, en un caso: el l\u00edmite de interpretaci\u00f3n, en el otro, el l\u00edmite de formalizaci\u00f3n del lenguaje.<\/p>\n<p align=\"justify\">La Arqueolog\u00eda del Conocimiento (1969) es un estudio de \u201clos m\u00e9todos, l\u00edmites y temas fundamentales de la historia de las ideas\u201d. Seg\u00fan Foucault, esta es la primera parte de una gran obra, que luego resumi\u00f3, en sinton\u00eda con la idea nietzscheana, como un \u201can\u00e1lisis geneal\u00f3gico\u201d, examinando las formas hist\u00f3ricas de la constituci\u00f3n de la verdad, el poder y la moral. La t\u00e9cnica de reproducci\u00f3n del poder es el foco de atenci\u00f3n en la obra \u201cSupervisar y Castigar\u201d (1975). Las relaciones de dominaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n se reproducen en el nivel sem\u00e1ntico de oposiciones sem\u00e1nticas binarias incluso en la periferia del poder. Cualquier acto de comunicaci\u00f3n est\u00e1 impregnado de relaciones de poder, ya que la comunicaci\u00f3n, incluso en su versi\u00f3n m\u00e1s simplificada, como acto de transmisi\u00f3n directa de informaci\u00f3n que involucra al menos a dos participantes, es asim\u00e9trica. Utilizando la dial\u00e9ctica hegeliana de esclavo y amo, Foucault muestra la indestructibilidad de esta asimetr\u00eda y la conexi\u00f3n gen\u00e9tica de las relaciones de poder asim\u00e9tricas con la asimetr\u00eda en relaci\u00f3n con la informaci\u00f3n y, en un sentido m\u00e1s amplio, con el conocimiento. El grandioso proyecto inconcluso de Foucault es \u00abLa historia de la sexualidad\u00bb (se anunciaron seis vol\u00famenes, se prepararon cuatro, de los cuales se publicaron tres): \u00abLa voluntad de saber\u00bb (1976), \u00abEl uso de los placeres\u00bb y \u00abEl dolor de uno mismo\u00bb. (1984), \u201cLa carne del testimonio\u201d, sugiri\u00f3 una consideraci\u00f3n paso a paso de la formaci\u00f3n del \u201chombre lujurioso\u201d de Europa occidental.<\/p>\n<p align=\"justify\">Un manifiesto posmoderno distintivo, \u201c\u00bfQu\u00e9 es la filosof\u00eda\u201d (1991)\u00a0<strong>de Gilles Deleuze<\/strong>\u00a0(1925-1995) y\u00a0<strong>Felix Guattari, est\u00e1 marcado por una atenci\u00f3n indicativa a la combinaci\u00f3n de filosof\u00eda y psicoan\u00e1lisis?<\/strong>(1930-1992). Fue el resultado de un an\u00e1lisis conjunto de la sociedad moderna como \u00abesquizofr\u00e9nica\u00bb, es decir, incierta y multifactorial: \u00abCapitalismo y esquizofrenia\u00bb se public\u00f3 en dos vol\u00famenes: \u00abAnti-Edipo\u00bb (1972) y \u00abMil superficies\u00bb (1980). ). El deseo humano se presenta como b\u00e1sico, productivo. Como fuerza activa, el deseo se despliega como voluntad de poder, realiz\u00e1ndose en un orden que establece relaciones en la sociedad. El deseo en s\u00ed es contradictorio y puede aparecer como una fuerza reactiva, como un deseo de opresi\u00f3n: falsa conciencia, conciencia de culpa. La clave para comprender el estado moderno del capitalismo es la idea de que el burgu\u00e9s es un \u201cesclavo de s\u00ed mismo\u201d, presentada por A. Koj\u00e8ve en \u201cIntroducci\u00f3n a la lectura de Hegel\u201d. El problema de escaparse de las garras de los horarios sociales y regresar a la realidad subjetiva \u00abdeseante\u00bb original se plantea en las obras de F. Guattari \u00abEsquizoan\u00e1lisis y transversalidad\u00bb (1972), \u00abRevoluci\u00f3n molecular\u00bb (1977), \u00abM\u00e1quina inconsciente\u00bb. (1978), Cartograf\u00edas esquizoanal\u00edticas (1989). Entonces la pasividad s\u00f3lo puede superarse mediante una peculiar activaci\u00f3n interna de la esquizofrenia: \u201cLa esquizofrenia como proceso es la producci\u00f3n del deseo, pero como tal aparece al final como el l\u00edmite de la producci\u00f3n social, cuyas condiciones est\u00e1n determinadas por el capitalismo. . Esta es nuestra propia enfermedad. El fin de la historia no tiene otro significado.\u00bb En el centro de las ideas filos\u00f3ficas de Deleuze est\u00e1 la repetici\u00f3n. Desde su primera obra, \u201cNietzsche y la filosof\u00eda\u201d (1962), destaca, refiri\u00e9ndose a F. Nietzsche, que la verdadera filosof\u00eda est\u00e1 llamada a \u201cintroducir en la filosof\u00eda los conceptos de significado y valor\u201d y para ello es necesario descubrir El significado detr\u00e1s de las ideas. La filosof\u00eda racionalista no puede hacer esto, ya que no puede encontrar la diferencia entre representaciones: repetir ideas, reducir todo a la diferencia entre dos capacidades de representaci\u00f3n: la raz\u00f3n y los sentimientos. J. Deleuze cree que da un desarrollo verdaderamente cr\u00edtico y \u201cnaturalista\u201d, es decir, los conceptos de B. Spinoza y F. Nietzsche, del kantismo. A esto est\u00e1n dedicadas las obras centrales de J. Deleuze: \u00abDiferencia y repetici\u00f3n\u00bb (1969), \u00abLa l\u00f3gica del sentido\u00bb (1969) y \u00abCine 1, 2\u00bb (1983, 1985), \u00abLa cr\u00edtica y la cl\u00ednica\u00bb (1993). Esta singular filosof\u00eda de la voluntad del sujeto n\u00f3mada surge como una forma de captar la \u201cdispersi\u00f3n en el espacio de un ser inequ\u00edvoco e indivisible\u201d. N\u00f3mada significa cambiante, no atado a nada concreto, sin fundamento, base, literalmente n\u00f3mada. La repetici\u00f3n es productiva en dos sentidos: da existencia y expone, presenta lo que es. Seg\u00fan J. Deleuze, I. Kant en la est\u00e9tica trascendental se\u00f1al\u00f3 la sensibilidad como una variedad de a priori diferentes, dirigidos a cualquier experiencia posible; por lo tanto, uno debe prestar atenci\u00f3n a todo esto \u00abreci\u00e9n descubierto en la experiencia\u00bb. Es as\u00ed como surge en la filosof\u00eda de Deleuze y Guattari la idea de concepto, la cual es disonante con la conceptualizaci\u00f3n tradicional, y se asocia contextualmente con la percepci\u00f3n y el afecto.Tienen densidad como una especie de consistencia interna, significado; est\u00e1n en constante reestructuraci\u00f3n en relaci\u00f3n con el surgimiento de otras dimensiones y otros conceptos. Sin embargo, esto no es un surgimiento y desaparici\u00f3n ca\u00f3ticos, sino un proceso permanente de devenir. Refiri\u00e9ndose a Bergson, se\u00f1ala que la diferencia no es diferente, lo diferente est\u00e1 dado, pero la diferencia es aquello a trav\u00e9s de lo cual lo dado est\u00e1 dado. La esencia del desarrollo de la idea del eterno retorno de Nietzsche: \u00e9sta no es una afirmaci\u00f3n c\u00edclica de lo mismo o lo diferente, sino repetici\u00f3n y diferencia. Desde el punto de vista de J. Deleuze, Nietzsche escribi\u00f3 sobre el regreso de s\u00f3lo los fuertes, que afirman su diferencia, pero al mismo tiempo, con su regreso niegan las diferencias, ya que regresan como otros. El significado se constituye entonces como superficies (planos) que se cruzan con otras, multiplicando sus dimensiones. Esta interferencia en principio no es localizable. \u00c9sta es la funci\u00f3n m\u00e1s importante, adicional y cuarta, del lenguaje. El significado se entiende como una tensi\u00f3n, una singularidad cambiante, no dicot\u00f3mica (es decir, sin oposici\u00f3n interna, las llamadas oposiciones binarias). Cada vez intentamos \u201cdesterritorializar\u201d, y lo conseguiremos s\u00f3lo cuando no distinguimos detalles individuales, conceptos o im\u00e1genes, sino que penetramos en el paisaje, lo que, como C\u00e9zanne, presupone la ausencia del artista: \u201cLa filosof\u00eda necesita una no filosof\u00eda quien lo entiende, necesita una comprensi\u00f3n no filos\u00f3fica, as\u00ed como el arte necesita el no arte y la ciencia necesita la no ciencia&#8230; En el fondo de los tres \u201cno\u201d se encuentra un pensamiento no pensante, similar al no-pensamiento de Klee. concepto conceptual o silencio interior de Kandinsky\u201d (9, 279).y para la ciencia, la no ciencia&#8230; En el fondo de los tres \u201cno\u201d se encuentra un pensamiento no pensante, similar al concepto no conceptual de Klee o al silencio interior de Kandinsky\u201d (9, 279).y para la ciencia, la no ciencia&#8230; En el fondo de los tres \u201cno\u201d se encuentra un pensamiento no pensante, similar al concepto no conceptual de Klee o al silencio interior de Kandinsky\u201d (9, 279).<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed, el posmodernismo invierte el significado de todos los conceptos tradicionales, principalmente signo y texto. El signo mismo se problematiza como la distinci\u00f3n entre el significante y el significado. Esto se expresa de manera m\u00e1s metodol\u00f3gica en la filosof\u00eda de Jacques Derrida (1930 &#8211; 2004). La filosof\u00eda se entiende principalmente como una lectura cr\u00edtica de textos; desde este punto de vista, Derrida recurre a la filosof\u00eda de Hegel, a la fenomenolog\u00eda, a la filosof\u00eda antigua, as\u00ed como a los textos filos\u00f3ficos y literarios modernos de Levinas, Artaud, Bataille y otros. Partiendo de la \u201cambig\u00fcedad\u201d de la semiolog\u00eda de Saussure, asociada, en palabras de R. Jacobson, a la \u201cduplicidad del signo ling\u00fc\u00edstico\u201d &#8211; por un lado signans (significante saussureano), por otro signatum (significado) &#8211; Derrida busca mostrar que el \u201cproyecto semiol\u00f3gico\u201d es simult\u00e1neamente capaz de confirmar o sacudir las actitudes tradicionales del pensamiento filos\u00f3fico. La metaf\u00edsica tradicional hizo que el ser existente fuera objeto de filosofar, y el correspondiente medio de pensamiento era el logos, un pensamiento sonoro y hablado que, por el mismo acto de \u00abhablar\u00bb, fijaba el presente existente. El concepto tradicional de signo asum\u00eda un \u201csignificante trascendental\u201d, que en un momento determinado no funciona como significante, es decir, resulta ser un concepto independiente del lenguaje. El resultado de este pensamiento fue una filosof\u00eda antit\u00e9tica, obligada a basarse en la presunci\u00f3n de los opuestos para demostrar la prioridad de uno de los miembros de la oposici\u00f3n binaria: presencia o no presencia, cosa o imagen, pasado o futuro, externo. o interna, etc. La antigua metaf\u00edsica, como escribe Derrida, \u201cfusionada con las teolog\u00edas estoicas y medievales\u201d, el contenido result\u00f3 ser \u201conto-teo-teleofalo-fono-logoc\u00e9ntrico\u201d. En torno al concepto de signo, en el que, desde el punto de vista de Derrida, por razones metaf\u00edsicas, la conexi\u00f3n de Saussure con el sonido parec\u00eda esencial, surge todo un conjunto de conceptos que determinan las especificidades de la filosof\u00eda cl\u00e1sica. Entre otros, Derrida destaca el concepto de comunicaci\u00f3n, que implica esencialmente una transferencia destinada a transportar de un sujeto a otro la identidad de un determinado objeto designado, un determinado significado o un determinado concepto que permite formalmente separarse del proceso de comunicaci\u00f3n. de esta transmisi\u00f3n y de la operaci\u00f3n de significaci\u00f3n. Es decir, los sujetos y objetos o significados que no est\u00e1n sujetos a transformaci\u00f3n se suponen como los iniciales en metaf\u00edsica, y la operaci\u00f3n de significaci\u00f3n se concibe como un medio de esa traducci\u00f3n transparente. En este sistema, el tema de la traducci\u00f3n, por ejemplo, resulta inequ\u00edvoco y claro y no supone ning\u00fan problema. Es decir, el significado no se forma en el proceso de comunicaci\u00f3n, sino que s\u00f3lo se reproduce. La consecuencia de esta interpretaci\u00f3n del signo, seg\u00fan Derrida, y contrariamente a la posici\u00f3n original de la ling\u00fc\u00edstica, es que el lenguaje resulta ser un c\u00f3digo, y la traducci\u00f3n es una pura \u201ctransferencia\u201d del significado por la \u201cherramienta\u201d del significante. Desde el punto de vista de J. Derrida, metaf\u00edsico o \u201cidealista\u201dla idea de lengua y texto proviene de la predeterminaci\u00f3n y la inmutabilidad de los significados traducidos, en primer lugar, y de los sujetos abstractos del lenguaje, en segundo lugar, es decir, se supone un cierto \u00absignificante trascendental\u00bb, un cierto concepto independiente del lenguaje. , en alg\u00fan momento no funciona como significante. Y los \u201csujetos hablantes\u201d, por lo tanto, y a qu\u00e9 se refieren los hablantes en el pasado o en el futuro, est\u00e1n formalmente separados del proceso de presentaci\u00f3n del significado en s\u00ed: el texto.<\/p>\n<p align=\"justify\">De hecho, ning\u00fan texto es autosuficiente, sino que resulta ser \u201cun texto producido s\u00f3lo en el orden de transformaci\u00f3n de alg\u00fan otro texto\u201d, el significado tambi\u00e9n funciona como significante, y la comunicaci\u00f3n es un proceso de formaci\u00f3n de significados, polivariante en naturaleza. Derrida adopta un nuevo enfoque al problema del lenguaje hablado\/sonoro y el lenguaje escrito: el habla, a diferencia de la escritura, capta el significado expresado aqu\u00ed y ahora, mientras que la comprensi\u00f3n del significado reside en la b\u00fasqueda de muchas variantes de significado. Lo que R. Barth, por ejemplo, contrastar\u00e1 como significados denotativos y connotativos. Pero de esta manera se crea la ilusi\u00f3n de una referencia instant\u00e1nea al presente, al presente, a lo real, a lo designado, a lo significado. Derrida intenta repensar el concepto de signo principalmente desde el punto de vista de la inseparabilidad del significado del significante, su reciprocidad, la procesualidad del acto de significaci\u00f3n en s\u00ed, ampliando la comprensi\u00f3n de los medios de expresi\u00f3n de significados. Este intento est\u00e1 asociado a un replanteamiento cr\u00edtico de toda la historia de la filosof\u00eda y a la superaci\u00f3n de los estereotipos \u201cnaturales\u201d del pensamiento filos\u00f3fico: \u201ces necesario transformar estos conceptos dentro de la semiolog\u00eda, sacarlos de su lugar, volverlos contra sus propias premisas, re -incluirlos en otras cadenas, modificar poco a poco la elaboraci\u00f3n del campo y crear de esta manera nuevas configuraciones\u201d (6, 42). De hecho, seg\u00fan Derrida, el presente no es total y siempre presupone lo ausente. Para aclarar su posici\u00f3n, ofrece dos conceptos clave, expuestos en el t\u00edtulo de su obra de 1967, \u201cEscritura y discernimiento\u201d. Lo \u00fanico que se puede decir sobre el presente es distinguir en \u00e9l el \u201ceco\u201d del pasado y el \u201cbosquejo\u201d del futuro, distinguir entre la posibilidad de la presencia y la irremplazabilidad de su p\u00e9rdida. Este tema tambi\u00e9n es desarrollado por otras obras de J. Derrida de este per\u00edodo: \u00abSobre gramatolog\u00eda\u00bb (1967), \u00abVoz y fen\u00f3meno\u00bb (1967). El nuevo concepto de escritura, o \u201cgrama\u201d, o \u201cespaciado\u201d (\u201cdiscriminaci\u00f3n\u201d), est\u00e1 dise\u00f1ado para discernir el surgimiento de significados en la ruptura de ideas metaf\u00edsicas. S\u00f3lo la \u201carquiescritura\u201d puede pensar en lo ausente, ya que presta atenci\u00f3n a las huellas del habla y del pensamiento, al significado que surge y funciona en la ruptura de conceptos e ideas metaf\u00edsicas. Como escribe J. Derrida, se trata de \u00abla deconstrucci\u00f3n pr\u00e1ctica de la oposici\u00f3n filos\u00f3fica entre filosof\u00eda y mito, entre logos y mito\u00bb, y \u00abesto no puede lograrse excepto a trav\u00e9s de los caminos de alg\u00fan otro escrito\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">El m\u00e9todo de an\u00e1lisis textual propuesto, la deconstrucci\u00f3n, tiene como objetivo reproducir las \u201chuellas\u201d de otros textos. La deconstrucci\u00f3n presupone la no identidad inicial de un texto consigo mismo, su superposici\u00f3n con otros textos y, por lo tanto, la tarea del fil\u00f3sofo se convierte en la b\u00fasqueda de \u201chuellas de huellas\u201d, esos conceptos de apoyo que indican esta no identidad. En este sentido, cualquier texto resulta ser una cita potencial, es decir, est\u00e1 inscrito en un texto m\u00e1s amplio: un contexto de significado. La conclusi\u00f3n a la que llega Derrida es que no existe ni puede haber una unidad del lenguaje de los conceptos, no puede haber una \u00fanica evaluaci\u00f3n correcta o n\u00facleo de interpretaci\u00f3n: la situaci\u00f3n en el lenguaje repite la situaci\u00f3n en la sociedad y la cultura; esto se puede designar como un proceso de descentraci\u00f3n y dispersi\u00f3n. El objetivo de la gramatolog\u00eda es identificar \u201cgramas\u201d, las met\u00e1foras originales de un texto determinado, que, dicho sea de paso, pueden revelar copias \u201canteriores\u201d. La gramatolog\u00eda est\u00e1 dise\u00f1ada para descubrir la escritura que encarna el principio de distinci\u00f3n. Este tema es desarrollado y concretado en \u201cDispersi\u00f3n\u201d (1972), \u201cSpurs. Los estilos de Nietzsche\u00bb (1978), \u00abPsique. La invenci\u00f3n del otro\u00bb (1987), \u00abFirmado: Ponge\u00bb (1988), \u00abSobre el derecho a la filosof\u00eda\u00bb (1990), \u00abLos fantasmas de Marx\u00bb (1993), etc. Basado en el principio de an\u00e1lisis textual de J. . Derrida, una serie de estudios literarios, sociol\u00f3gicos y pol\u00edticos, que recibieron el nombre general de deconstruccionismo. El deconstructivismo se tipologiza de forma bastante convencional: geogr\u00e1ficamente: hay estadounidenses (ver m\u00e1s abajo), ingleses (por ejemplo, E. Easthope), alemanes (por ejemplo, W. Welsh) y franceses (principalmente los postestructuralistas franceses J. Derrida, M. Foucault, J. Lacan y R. Barthes del \u00faltimo per\u00edodo de su obra, Y. Kristeva y otros) deconstructivismo; Tem\u00e1ticamente, principalmente en el marco del deconstructivismo estadounidense, distinguen la cr\u00edtica literaria (principalmente la escuela de Yale con P. de Maine, M. Bloom \/ D. Hartman, etc.), sociol\u00f3gica, a veces llamada \u00abizquierda\u00bb (T. Ilton, D. . Brankman, etc.), hermen\u00e9utica (sobre todo U. Spenos), feminista (las limitaciones de esta divisi\u00f3n son obvias: en Francia sus representantes son los \u00abcl\u00e1sicos\u00bb del postestructuralismo: Y. Kristeva, L. Irigaray, E. Cixous, etc. .; en Estados Unidos: J. Rose, A. Snitow, S. Bordo, Y. Butler, etc.); y tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con el marxismo: dividen a los no marxistas (por ejemplo, D. X. Miller, D. Brankman, etc.) y los neomarxistas, o m\u00e1s bien \u00abrealistas\u00bb (F. Jameson, M. Ryan, etc.), orientados corrientes.<\/p>\n<p align=\"justify\">El deconstruccionismo proviene de una comprensi\u00f3n derrideana de las capas; la ambig\u00fcedad del texto y la necesidad de un an\u00e1lisis textual especial: deconstrucci\u00f3n, identificando conceptos de apoyo y met\u00e1foras que indican la falta de identidad del texto, su superposici\u00f3n con otros textos. La deconstrucci\u00f3n, seg\u00fan J. Derrida, deber\u00eda hacer evidente la inconsistencia interna de la conciencia y conducir a una nueva letra que encarne la \u201cdiferencia\u201d. Sin embargo, este principio, propuesto por J. Lacan en 1964, supuestamente influenciado por M. Heidegger, y desarrollado en el m\u00e9todo de J. Derrida en 1967, se ha especificado de manera diferente en diferentes conceptos, lo que ha provocado una mala interpretaci\u00f3n de la deconstrucci\u00f3n como destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los seguidores de Lacan enfatizaron el acto de dar sentido, luego lo intentaron, apoy\u00e1ndose en las ideas de otros postestructuralistas, principalmente M. Foucault y R. Barthes, sobre el \u00e1rea de la expresi\u00f3n corporal inconsciente como la \u00fanica oportunidad de resistir las estructuras del lenguaje. que reproducen jerarqu\u00edas, para encontrar pr\u00e1cticas ling\u00fc\u00edsticas diferentes de la dominante: as\u00ed es como funciona, por ejemplo, el feminismo filos\u00f3fico posmoderno. En Y. Kristeva (n. 1942), el procedimiento semi\u00f3tico, preed\u00edpico, para la formaci\u00f3n del conocimiento, no controlado por la conciencia, a diferencia del simb\u00f3lico, es capaz de expresar el deseo de la manera m\u00e1s adecuada y pluralista y formar una identidad subjetiva. ; en Cixous, este lenguaje expresivo ut\u00f3pico recibe el nombre de \u201cescritura femenina\u201d, en contraposici\u00f3n al binario y articulado \u201cmasculino\u201d; en L. Irigaray, el simbolismo f\u00e1lico deber\u00eda ser reemplazado por un simbolismo vaginal. A pesar de la variedad de terminolog\u00eda propuesta, la cr\u00edtica feminista demuestra la estrecha conexi\u00f3n de la idea de deconstrucci\u00f3n con la idea de descentraci\u00f3n. Estamos hablando de una nueva comprensi\u00f3n del lenguaje, en la que no hay conceptos, categor\u00edas ni significados centrales; en el sentido m\u00e1s amplio de la palabra, esto es superar ese \u00ablogo-fallo-sobre-teo-fonocentrismo\u00bb que escribi\u00f3 J. Derrida. Se trata de una transici\u00f3n hacia un nuevo modelo de cultura que no reproduce la situaci\u00f3n jer\u00e1rquica de la \u201ccolonialidad\u201d. El deconstructivismo es cr\u00edtico (el concepto de \u201ccr\u00edtica deconstructivista\u201d es sin\u00f3nimo) y se centra en la tarea de eliminar oposiciones jer\u00e1rquicas, principalmente en el lenguaje. Por eso el deconstructivismo resulta ser al mismo tiempo una pr\u00e1ctica de deconstrucci\u00f3n: una experiencia espec\u00edfica de an\u00e1lisis de un texto particular, identificando significados marginales y una serie de met\u00e1foras. El surgimiento del deconstructivismo est\u00e1 hist\u00f3ricamente asociado con las primeras manifestaciones del an\u00e1lisis textual deconstructivista en las obras de R. Barthes \u201cC\\3\u201d (1970) y Y. Kristeva \u201cSemi\u00f3tica: estudios en el campo del an\u00e1lisis sem\u00e1ntico\u201d (1969).<\/p>\n<p align=\"justify\">Los seguidores de M. Foucault, incluidos, por ejemplo, los representantes del llamado deconstruccionismo hermen\u00e9utico y sociol\u00f3gico, prestan m\u00e1s atenci\u00f3n al problema de la interdependencia de los discursos. Las \u201cformas de conocimiento\u201d espec\u00edficas de diversas disciplinas cient\u00edficas forman un conjunto \u00fanico de prescripciones, percibidas por el individuo a un nivel inconsciente. El \u201cdeconstruccionismo de izquierda\u201d, principalmente neomarxista o deconstruccionismo \u201crealista\u201d, se centra en la cr\u00edtica de las pr\u00e1cticas institucionales relevantes de un per\u00edodo hist\u00f3rico particular, ofreciendo toda la variedad de actividades humanas, entendidas en la tradici\u00f3n estructuralista como discursivas, es decir, pr\u00e1cticas de habla, ser considerado como una especie de \u201ctexto social\u201d. Seg\u00fan este punto de vista, el discurso cultural general est\u00e1 \u201ceditado\u201d ideol\u00f3gicamente y sirve al dominio de una determinada parte de la sociedad sobre otra. La tarea del fil\u00f3sofo es desmitificar los mitos ideol\u00f3gicos deconstruyendo varios tipos de pr\u00e1cticas discursivas como \u00abconstrucciones ret\u00f3ricas\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">La cr\u00edtica literaria a la Escuela de Yale se basa en la interpretaci\u00f3n del concepto de deconstrucci\u00f3n dada por P. de Maine, que, a su vez, se remonta al perspectivismo nietzscheano: leer el texto y darle significado, lo que tambi\u00e9n, a su vez, resulta ser ambiguo. La literatura y la cr\u00edtica coinciden as\u00ed en sus tareas. No hay ni puede haber una interpretaci\u00f3n final, y la tarea del investigador-cr\u00edtico-lector es identificar en el texto aquellas \u201clagunas de significado\u201d en las que podemos encontrar esta ambig\u00fcedad en la interpretaci\u00f3n del texto en su conjunto. La criticidad del principio derrideano a veces se vuelve apof\u00e1tica: incluso el \u201cmalentendido\u201d se vuelve problem\u00e1tico. Las ideas centrales de la Escuela de Yale, expuestas en el llamado Manifiesto de Yale, una colecci\u00f3n de Deconstrucci\u00f3n y Cr\u00edtica de 1979, se consideran fundamentales para la cr\u00edtica literaria estadounidense moderna.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los investigadores tambi\u00e9n se\u00f1alan una serie de caracter\u00edsticas \u201cnacionales\u201d del deconstructivismo: por ejemplo, la deconstrucci\u00f3n francesa en general se caracteriza por centrarse en \u201ctodo el intertexto cultural\u201d, mientras que la deconstrucci\u00f3n estadounidense se caracteriza por un inter\u00e9s en la deconstrucci\u00f3n de obras espec\u00edficas de arte. Adem\u00e1s, entre los posmodernistas estadounidenses, aunque con reservas, se encuentra, por ejemplo,\u00a0<strong>Richard Rorty.<\/strong>\u00a0Rorty (ver el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo) recorre un largo camino de evoluci\u00f3n creativa desde la filosof\u00eda anal\u00edtica que esboz\u00f3 en su obra \u201cLa filosof\u00eda y el espejo de la naturaleza\u201d (1979) hasta la posici\u00f3n del llamado neopragmatismo (\u201cVerdad y progreso, 3\u201d, 1998). Est\u00e1 de acuerdo en que el lenguaje no es capaz de transmitir una verdad confiable, pero la cultura humana es la esencia de la comunicaci\u00f3n dial\u00f3gica, durante la cual distinguimos grados de confiabilidad, desarrollando los mecanismos necesarios para esta comunicaci\u00f3n, como, por ejemplo, la tolerancia, la democracia. El valor de la filosof\u00eda es pedag\u00f3gico, por lo que deber\u00eda m\u00e1s bien preservar y utilizar las ideas desarrolladas que cambiarlas radicalmente.<\/p>\n<p align=\"justify\">Se debe prestar especial atenci\u00f3n a la filosof\u00eda de\u00a0<strong>Jean Baudrillard<\/strong>\u00a0(n. 1929), quien no hizo una carrera acad\u00e9mica, pero determin\u00f3 en gran medida los temas y el estado de \u00e1nimo del posmodernismo. \u00c9l mismo consider\u00f3 que su tarea era construir una teor\u00eda social cr\u00edtica, mostrar que la era de los signos, a partir del Renacimiento, llega gradualmente a la formaci\u00f3n de tres tipos modernos de discursos que enmascaran y simulan la ambivalencia de la vida y la muerte: econ\u00f3mico, psicoanal\u00edtico y ling\u00fc\u00edstico. Desde este punto de vista, J. Baudrillard, en sus obras \u00abEl sistema de las cosas\u00bb (1968), \u00abEl espejo de la producci\u00f3n\u00bb (1973) y \u00abEl intercambio simb\u00f3lico y la muerte\u00bb (1976), examina las teor\u00edas modernas de la personalidad, principalmente los psicoanal\u00edticos, la teor\u00eda de la econom\u00eda pol\u00edtica de K. Marx, el modo de funcionamiento de la sociedad. La reflexi\u00f3n simb\u00f3lica mezcla lo real y lo imaginario; el sistema simb\u00f3lico se vuelve decisivo y dicta sus propias leyes. En los esquemas explicativos modernos, el signo finalmente pierde toda conexi\u00f3n con la realidad, se basa en s\u00ed mismo, es decir, se vuelve autorreferencial y crea una hiperrealidad con su propio hiperespacio, hipercausalidad, etc. Una caracter\u00edstica de la simulaci\u00f3n moderna, seg\u00fan la obras \u201cTentaci\u00f3n\u201d (1979), \u201cSimulacros y simulaci\u00f3n\u201d (1981) y otros art\u00edculos y entrevistas de Baudrillard, es que el ser real construido no se puede definir claramente, es un vac\u00edo fascinante. Estas ideas de Baudrillard han dado forma en gran medida a la literatura posmoderna m\u00e1s reciente, incluida la literatura nacional.<\/p>\n<h5 class=\"subtitle\"><strong>Literatura<\/strong><\/h5>\n<p align=\"justify\"><em>1. Lothar J. F.<\/em>\u00a0Respuesta a la pregunta: \u00bfqu\u00e9 es la posmodernidad? \/\/ad Marginem. M., 1994.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>2. Foucault M.<\/em>\u00a0Palabras y cosas. Arqueolog\u00eda de las Humanidades. M., 1977; 2da ed. San Petersburgo, 1994.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>3. Foucault M.<\/em>\u00a0La voluntad de verdad: m\u00e1s all\u00e1 del conocimiento, del poder y de la sexualidad. Obras de diferentes a\u00f1os. M., 1996.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>4. Foucault M.<\/em>\u00a0Arqueolog\u00eda del conocimiento. K., 1996.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>5.Merleau-Ponty M.<\/em>\u00a0En defensa de la filosof\u00eda. M., 1996.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>6. Derrida J.<\/em>\u00a0Posiciones. K., 1996.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>7. Derrida J.<\/em>\u00a0Sobre gramatolog\u00eda. M., 2000.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>8. Kristeva Y.<\/em>\u00a0Fuerzas del horror. San Petersburgo, 2003.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>9. Deleuze J., Guattari F.<\/em>\u00a0\u00bfQu\u00e9 es la filosof\u00eda? San Petersburgo, 1998.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>10. Deleuze J.<\/em>\u00a0Diferencia y repetici\u00f3n. San Petersburgo, 1998.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>11. Baudrillard J.<\/em>\u00a0Intercambio simb\u00f3lico y muerte. M., 2000.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>12. Ilyin I. P.<\/em>\u00a0Postestructuralismo. Deconstructivismo. Posmodernismo. M., 1996.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>13.<\/em>\u00a0Deconstrucci\u00f3n y cr\u00edtica \/ Por Bloom M. et al. Nueva York, 1979.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recientemente, el t\u00e9rmino \u00abposmodernismo\u00bb se ha utilizado para denotar la especificidad de las actitudes ideol\u00f3gicas de la cultura m\u00e1s nueva, \u00abposmoderna\u00bb en su conjunto, asociadas principalmente con una percepci\u00f3n multivariada del mundo, as\u00ed como con el acentuado problema de la Autoidentificaci\u00f3n de la cultura. Ampliamente utilizado como interdisciplinario, todav\u00eda no tiene una definici\u00f3n inequ\u00edvoca y funciona simult\u00e1neamente como una definici\u00f3n de investigaci\u00f3n&hellip;<\/p>\n<p> <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/2024\/07\/01\/posmodernismo\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":722,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40,41],"tags":[243,241,244,242],"class_list":{"0":"post-721","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia","8":"category-filosofia-moderna","9":"tag-expresiones","10":"tag-objetivos","11":"tag-significados","12":"tag-subjetivos"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/721","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=721"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/721\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":804,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/721\/revisions\/804"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/media\/722"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=721"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=721"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/planeta21vek.ru\/artemiada\/isp\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=721"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}