Tecnologías modernas y problemas del estudio de la Vía Láctea
Los telescopios espaciales XMM-Newton de la Agencia Espacial Europea y Chandra de la NASA capturaron las consecuencias de tres brillantes explosiones que resonaron en los brazos espirales exteriores de la Vía Láctea. El Telescopio Espacial Nancy Grace Roman de la NASA ayudará a los científicos a comprender mejor los componentes más débiles de nuestra galaxia, la Vía Láctea: el gas y el polvo dispersos entre las estrellas, conocido como medio interestelar. Los científicos también pueden obtener información sobre las edades, masas y tamaños de las estrellas utilizando el telescopio espacial Kepler, que proporcionó datos astrosísmicos de aproximadamente 16 000 estrellas antes de su desmantelamiento en 2018. Un puntero láser estelar instalado en Cerro Pachón, en el centro de Chile, apunta hacia arriba a través del campo de visión del observatorio Gemini Sur, iluminando la Vía Láctea.
Los cuásares se encuentran entre los objetos más antiguos del Universo. ¿Son creadores o destructores de galaxias?
Los cuásares representan una etapa en la vida de una galaxia durante la cual grandes volúmenes de materia giran en espiral hacia un agujero negro supermasivo central, liberando enormes cantidades de energía. Durante esta etapa, el núcleo galáctico brilla más que cualquier otro objeto en el universo, a menudo superando en brillo al resto de su galaxia anfitriona por cientos o miles de veces. Los cuásares son los centros extremadamente brillantes de las galaxias, alimentados por agujeros negros supermasivos que se alimentan activamente. El estudio de estos objetos puede ayudar a los investigadores a comprender cómo evolucionan los agujeros negros en el universo actual. Sin embargo, al atraer gas y polvo, estos agujeros negros liberan tanta energía que pueden eclipsar galaxias enteras, lo que dificulta su estudio.
La materia oscura y la red cósmica conectan las galaxias como las autopistas de las ciudades
Filamentos gigantes se entrecruzan por el universo, conectando cúmulos de galaxias como autopistas entre ciudades. Su forma y estructura contienen información vital sobre el contenido y la historia del universo. Sin embargo, su compleja forma dificulta enormemente su medición. Ahora, investigadores han presentado un nuevo método para medir la masa de estos filamentos, que podría utilizarse para desvelar los secretos de la materia y la energía oscuras.
Los agujeros negros supermasivos protegen a las galaxias del crecimiento excesivo
La vida útil de las galaxias podría ser más larga si los agujeros negros supermasivos actuaran como sus “corazones y pulmones”, manteniéndolos “respirando” e impidiendo que las galaxias crezcan demasiado. Ésa es la sugerencia de un nuevo estudio que indica que el Universo estaría envejeciendo mucho más rápido y hoy estaría lleno de galaxias «zombis» que contienen estrellas muertas o moribundas si no fuera por los agujeros negros supermasivos que se cree residen en el corazón de todas las galaxias principales. Los astrofísicos detrás de estos descubrimientos comparan las columnas de gas y radiación que los agujeros negros supermasivos expulsan desde sus polos hacia el tracto respiratorio con la respiración y los pulmones.




